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miércoles, 14 de agosto de 2013

Amoroso sufrir

"Amor es hijo de Poros y Penia."
(Aristocles de Atenas)

“A través de la expresión emocional del arte,
en la sed del anhelo experimentamos
la gratificadora catarsis.”
(Aristóteles de Atenas)





A través del amor a la herida, secretamos un antídoto reparador que nos sana. Restringir la conciencia del dolor nos anestesia pero también nos robotiza. En necesario ampliar la mirada, aunque duela, y hacer de nuestro dolor perla, sin miedo. Piensa siempre en proporcionar al otro aquello que desearías que el otro pensara para ti. La benevolencia logrará transformar tu ordinario sufrir en una forma de sufrir extraordinaria.

Tras tomar un vaso de agua, justo antes de adentrarse en el periodo de sueño, explicamos con gran detalle en dónde nos encontramos y adónde es que pretendemos llegar, e incluso algo mejor, siempre para bien de todas las partes implicadas, en un estado pleno de benevolencia, para así erradicar aquellas interferencias parásitas de nuestra intuición y recibir así, condensada tras la cuarentena, la información seminal del mejor potencial posible.





sábado, 6 de julio de 2013

Abanico de cedros y azucenas

“Por imposible que éste resulte,
no hay mayor conocimiento que el de lo sublime.”
(Aristóteles)

“Alma que anda en amor,
ni cansa ni se cansa.”
(Juan de la Cruz)





La espera, que purifica la intención. Los preparativos, que anticipan el furtivo encuentro y lo recrean. El dulzor de la paciencia que se sabe desinteresada y total entrega. Doloroso placer y placentero dolor que nunca termina cuando termina. Renunciar a la voluntad de poseer y decidir en la noche fugaz. Ser regalo. Olvidar y olvidarse en el cuidado. Que un amor que es más que humano, no deja por ello de ser plenamente humano, si sabe guiarse con certeza de mapas invisibles.



jueves, 28 de febrero de 2013

Simpática ascesis

"La calidad de la obra resulta proporcional
a la calidad (intrínseca y colaborativa)
de los obreros intervinientes."
(Aristóteles, Política)

"La excelencia (virtud) no es tanto 
fruto de un acto
como de un hábito."
(Aristóteles, Política)




Independientemente de su virulencia y cuantía, las manifestaciones populares que reivindican intereses particulares y prebendas sectoriales, sólo sirven al mejor reforzamiento y consolidación del actual sistema opresivo que, a tal fin, las controla, tolera (y en secreto promueve). Cualquier propuesta soberanista o emancipadora (auto-liberadora) que pretenda expresarse en público, sin ser inmediatamente desacreditada o ridiculizada, debe sustentarse en un sólido (aristotélico) entramado argumental, si pretende socavar el dogma actual del egocentrismo que promueve (impone) la autoridad del capital sobre el Estado.

La auto-liberación ha de establecerse así primero en lo intelectual (volitivo, ético y estético), en cuanto ascesis (esfuerzo), pero, sobre todo en lo convivencial (praxis de lo anterior), en cuanto a servicio desinteresado, esto es, interesado en el bien común: soberanía grupal (cáritas).





Lo que siempre ha permitido al sistema (injusto de dominación) prescindir de lo obsoleto (ideas, formas, instituciones, personas...) e incorporar aquello nuevo que le sea menester, para continuar mimetizándose conforme al signo de los tiempos y perpetuarse bajo el disfraz de un renovado (revolucionario, innovador, tecnológico) aggiornamento ha sido la gran calidad de los altos funcionarios que discretamente se agazapan en la sombra, trazando agendas y argumentarios con los que entontecer y apaciguar a la infantilizada plebe.

No resulta posible acabar con el enemigo sino mimetizándose en su propio terreno. La virtud heroica requiere de un intenso y prologado combate interior, donde la verdad que somos se defiende en tanto y cuanto se oculta bajo una máscara profana. Cualquier combate exterior (por pacífico y cívico que sea) es útil a la causa que se combate. La historia oficial y esotérica desborda en propedéuticos ejemplos que no conviene recordar, "hn to pan"...




domingo, 27 de enero de 2013

Insolidario clinamen

"¿Quién querría vivir
sin el calor de la amistad?"
(Aristóteles, Etica a Nicómaco)
 
"Quienes se alimentan de la mentira y la hipocresía
ven en la tergiversación y manipulación de la verdad
su última esperanza."
(Inmanuel Kant, Kritik der Urteilskraft)


 
 
 
 
Aquellos que dicen defender el interés común, sólo buscan un espacio político en el que declarar sus guerras y promulgar leyes con las que legitimar su lucro y el reparto impune de prebendas.

La amorosa amistad,  aquella que mantiene en torno a un mismo centro a toda verdadera comunidad, esto es, entre Humanos, es el medio utilitario para lograr alcanzar así a Ennoia, la belleza inteligente que precede necesariamente a la Unidad. Solo el deseo del conocimiento de la Sabiduría otorga el gozo feliz de la serenidad de quien se libera.
 
En lo espiritual no cabe el altruismo más que de un modo aparente. La simpatía es denodadamente intencional. Allí donde algunos presumen así de encender un jardín, en realidad ocultan las perversas intenciones de incendiarlo.
 
Entender lo real obrando en el mundo, encontrar el modo de desterrar los temores y prejuicios que encadenan el alma y, sobre todo, vivir humanamente no es algo que pueda hacerse en soledad. Cuerpos apegados a la necesidad de sobrevivir, a la pobreza y desamparo de una carne marchita, capaz de alentar en sus resquicios más sutiles la alegría y la tristeza de vivir, la serenidad y el dolor, la generosidad y la crueldad. Almas obligadas así a experimentar la libertad de crecer y la solidaria intalación en el mundo.
 
 
 
 

sábado, 22 de septiembre de 2012

En perspectiva


“Entremos, pues, en materia.”
(Andrónico de Rodas, notas a las ponencias magistrales del Liceo)
 
“No le importa demasiado el cómo
a quien posee el tesoro del por qué.”
(Friedrich Nietzsche)

 

 

 

Somos el mundo, solo que desde otra perspectiva. Lo que parece haber ahí fuera no es sino otro de los múltiples y variopintos rostros que adopta nuestra mirada. Lo real es pues el “ángulo” adoptado por quién, en un preciso aquí y ahora, se siente preparado para ser observador “sin ser visto”. Lo que se esconde tras la experiencia de medida y observación que es de todo, menos imparcial o aséptica mirada. Es creación.
 
En todo acto creador –mirada- se precisa siempre el concurso de cuatro causas, aunque. de un tiempo a esta parte, andemos demasiado obsesionados por la menor de ellas, la causa material, menospreciando así el valor de la atención (causa formal), de la intención (causa final) y de la voluntad sostenida con esfuerzo (causa eficiente). La civilización occidental a elegido ser miserable en estas tres últimas, con tal de asegurarse así la primera. De ahí que ha hecho de su colapso destino, perseverancia ausente de vigilia.
 
Nuestro mundo actual, deslumbrado así por la inercia tecnológica, desconoce aún que ya está muerto y bien muerto. Occidente, máquina errante, Santa Compaña de estados en minúscula, ya sin rumbo que, aún no lo sabe, murió el mismo día en que perdió su por qué. Es lo que tienen los procesos que, aún ensoberbecidos y mal que les pese, son incapaces de prescindir de sus causas. Terminan así convertidos en zombis que, ya sin intestino ni estómago, acaban en TOC devorándose los unos a los otros. Un indigerible sinsentido ¡Qué falta de proto-kolon!