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domingo, 30 de diciembre de 2012

Quid prodest?

“Haz lo que quieras.”
(Ley de Thelema)



En lo infrahumano, nada hay más práctico que una buena teoría, a la hora de mostrar conexiones ocultas entre decisiones aparentemente inconexas que permiten así explicar lo “imposible” y predecir el amañado “futuro pluvial” en detrimento del interés general del patio comunitario, a partir del desvelamiento de ciertos intereses de patios muy pero que muy particulares.

¿A quién interesa que esta crisis de “víctimas sin responsables” no se solucione nunca? Fundamentalmente a los políticos-técnicos, curtidos lobos profesionales a los que supuestamente –mistéricos prodigios de la representatividad- les ha sido encomendado el bienestar del rebaño a cambio de una módica cantidad de lana.





Siempre me sorprendió más que la desinteresada tenacidad de la muerte, la exquisitez del tejido legislativo, judicial y ejecutivo, trama y urdimbre diseñadas para la silenciosa captura de rentas ajenas: solve et coagula. Nunca son malos los planes sino (revísese los horrores de los últimos 100 años) su interesada implementación.

Aviso a Aspirantes a "lobezno elegible" dentro de las élites extractivas: no dejéis de manteneros psicopáticamente fieles a la psicopática cúpula o no habrá lana alguna que compartir ni dietas, ni cargos oficiales con enchufes en empresas, fundaciones y organismos públicos ni, tampoco, canonjías en empresas privadas reguladas que dependan del BOE para prosperar: Caveat emptor delendaque catenae. Thelema.



jueves, 8 de noviembre de 2012

Confusión de lenguas


“Inexpresable es todo aquello
que se muestra a sí mismo.”
(Ludwig Wittgenstein, TLF 6.522)
 
Quien quiera controlar a un ser humano,
deberá controlar antes su pensamiento.
Quien quiera controla el pensamiento,
deberá controlar el lenguaje.
Sobran las palabras.
(George Orwell, 1984)

 

 
 

La estrategia disuasoria de confundir lenguas y atropellar la riqueza semántica de los vocablos -desde los tiempos idílicos babilónicos hasta nuestros aciagos días- ha cobrado un diabólico énfasis eufemístico inusitado, deformándolos, invirtiéndolos o desplazándolos de la forma más perversa y tanto como sea posible.

Términos como “espíritu”, “metafísica”, “esotérico” o “intuición” han caído de lleno en el campo semántico de la psicopatología moderna, como formas más o menos disfrazadas del delirio. Otros, como el de “iniciación”, han sido muy convenientemente desplazados desde el ámbito de la psicología religiosa al de la psicología social o grupal, como pauta descriptiva de comportamientos mafiosos o sectarios.

La tiranía del lenguaje también ha desechado términos como "inefable", dado que la modernidad entiende que no existe nada de lo que no se pueda hablar, si no es como fase previa a su confirmación o posterior desecho como hipótesis de trabajo empírico. Wittgenstein tenía, quizá a su pesar, razón al concluir ¡con palabras! la esencia de su mítico Tractatus. No queda otra: Silencio metódico, ergo, tradicional. Así pues, no haga ningún caso a lo leído y, por lo que más quiera, no se le ocurra tirar la escalera, después de haber ascendido por su atenta lectura (no vaya a ser que luego prefiera volverse a bajar y no encuentre cómo).

 

 

domingo, 21 de octubre de 2012

El vizconde, el barón y el caballero


"Todo reino dividido contra sí mismo, queda asolado.
Toda ciudad dividida contra sí misma,
ha llegado a su fin: no podrá subsistir.
Para saquear una casa, es necesario atar antes
(o distraer) a su propietario."
(Mateo 12, 25-29; Marcos 3, 24-27 y Lucas 11, 17-22)
 
 
"Fac et excusa. Si fecisti, nega. Divide et impera."
(Inmanuel Kant, Zum ewigen Frieden, 1795)
 
 
 

 
En 1884 Albert Pike ya se hacía eco de que, en toda institución, sus miembros tienden, por inercia, a formar subgrupos de interés mutuo y advertía de que si estos mini lobbies no se controlaban debidamente, podían llegar incluso a amenazar de un modo letal e irremediable la propia supervivencia del marco institucional.
 
Vivimos en una curiosa época, en la que da la impresión de que, en permanente batalla de egos sordos y vanidosos, todo el mundo se esfuerza en demostrar más ingenio que su vecino, por lo que no está de más recordar una de las trolas más eficaces del periplo humano, que Sima Qián supo trocar en "historia veraz" y, como tal, ha perdurado hasta nuestros días: la invención de Sun Tzú.
 
Tan eficaz fue la trola, que dicho autor figura en todos los manuales de inteligencia y estrategia militar que son utilizados en la actualidad. La eficacia militar y la silenciosa y permanente guerra a la que sirve, se asienta sobre una tremenda mentira, sobre la fuerza del fingimiento.
 
En verdad, la mentira es un recurso excepcional para decir la verdad. Me atrevo incluso a afirmar que se trata del mejor de todos ellos. Los arcontes han caído así en la trampa del timador timado: sólo puede engañar quien conoce la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, una verdad incontaminada. El engaño se sostiene toda vez que esta verdad sea mantenida, a cualquier precio, en el más absoluto de los secretos. Atento. No te escindas. No caigas en la trampa del pensamiento divergente. Céntrate y no distraigas. Que empieza.
 
 
 

 

sábado, 29 de septiembre de 2012

Ruido negro


“Aferrado al bastión de su seguridad y de su simplonería,
el ignorante es enemigo natural de cuanto desconoce.
La ignorancia está tan unida al odio al sabio,
como la sabiduría al amor incondicional al que odia.
Tiene que ser así."
(Yahia ibn Al-Andalusí)

 

 
 

“Nos mienten, nos roban, nos pegan, nos manipulan: no nos representan.” Rezaba una lúcida pancarta en las manifestaciones previas a S. Miguel Arcángel. Pero ya es tarde. Quien acepta ser representado, pone su destino en manos del representador, maniatando así su libertad. Ese representante ya institucionalizado será quién decida qué es el orden, y tendrá derecho a arrojar los sables sobre quién lo importune o altere. Las causas, no me canso de repetirlo, siempre tienen “sus” efectos. Nadie va a consentir que le quiten la posibilidad de ejercer la violencia de modo legítimo, esto es, impunemente. Violencia que también les autoriza a escribir a su medida la historia. A diseñar la verdad de de los hechos, como en la conocida distopía de Orwell. Algunos creen que su desfachatez para tergiversar y apropiarse del silencio ajeno, con tal de apuntalar sus bastardos intereses, quedará impune. No se imaginan como amo a esos ignorantes. No se imaginan cuánto. Precisamente por todo lo que nos mienten, nos roban nos pegan y, sobre todo, nos manipulan. No puede ser de otro modo.
 
 
 
 

jueves, 6 de septiembre de 2012

Yihad y botín cuántico


“Pese a lo que muchos creen,
es la conciencia escalar “quién” crea la materia
y la reduce a cuántos, y no a la inversa.”
(Amit Goswami)
 
“Por sí misma, la liberación espiritual
es completamente insuficiente.”
(Jonathan Talat Phillips)

 



 

Los seres humanos actuales, degradados como están en la confianza tecnológica, se encuentran atrapados entre la perversa herencia de un pasado manipulado y la clara incertidumbre de un futuro que no lo espera ser menos. De alguna forma, que algunos entienden lógica, ha abandonado las mieles de su frugal libertad por una absurda y ensoberbecida dependencia tecnológica que se auto refuerza: ha caído en una sutil y poderosa trampa, sólo que él la llama  “su evolución”. A su manera, progresa de modo adecuado. Se siente orgulloso de haber elegido “no elegir” y abandonarse dócil al signo inequívoco de los tiempos.
 
Este “estado de cosas” es patrocinado y enaltecido por una brutal cohorte de agentes políticos e ideológicos encargados de un cometido neo-sacerdotal: reforzar la inercia institucional e industrial de degeneración del factor humano hacia su total extinción. Las artificiales leyes de la selección “natural” dirán si la conciencia, base radical de la libertad humana, merecía ese destino o no. La elección que le cabe a cada “proyecto genómico de ser post-humano” será la de mantener "activo" el engrama de genes -aún- responsable de promover un cierto grado de conciencia sobre lo que sucede o, cómo no, abandonarse a una pronta (y cómoda, por tecnológica) extinción.  
 
En una suerte de absoluta y neutral justicia, todos y cada uno de nosotros y nosotras tendrá “su merecido”, que es la expresión que el ignorante pseudo-hombre moderno utiliza para referirse al hado, esto es, a su suerte. Bien mirado, no parece, después de todo, que estemos tan “abandonados”. Aquellos que se dobleguen a la ficción del ethos, caerán presas de su prestigio. Aquellos que prefieran la urdida armazón del logos, serán víctimas de su pragmatismo. Los más idiotas serán aquellos seducidos por la sensiblería incólume del pathos, enamorados del “chulo” tecnológico, cautivos de las fauces de Sobek.  Así están las cosas. Y es que la ceguera de Maat no precisa ver, para no “verse” obligada al amaño de mentir. Dichoso destino el de las diosas y dioses, tan distraídos en repartirse “el botín” con sus ficticios dilemas lógicos y entretenidos en el insulso fragor de sus teocráticas y aburridas guerras... entre la madre “espacio” y el padre “tiempo”.
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 4 de julio de 2012

Bendito Campo Escalar

"Le he rezado a mi bosón,
para que me permita vivir un poco más."
(Peter Higgs, en su visita al CERN)




No existe un vacío tan vacío que no se halle permeado por el “divino” campo escalar, que lo impregna todo. El lobby científico ha esperado hasta el 4 de Julio de 2012 para arriesgarse a comunicar que dispone de evidencias de la existencia del Campo de Higgs, desde que se iniciara su búsqueda el 10 de Septiembre de 2008. Lo sutil (inmaterial) tiene cabida en –y sobre todo explica- el mundo material, haciendo posible las cuatro interacciones. Y Peter, quien lo postuló el año de mi nacimiento, ha vivido para verlo, lo que quizá le haya compensado más que llegar a recibir un día el rimbombante Nobel de física.





Se equivocó Stephen Hawking al predecir que, de existir, dicho campo sería indetectable. Ha perdido los 100 dólares que apostó. El mapa subatómico está completo y es estético. El campo escalar era el marco necesario que termina por desbaratar el caótico Big-Bang, y le da pre-sentido. Debe estar muy cerca ya el fin del mundo para que la cantidad se digne al fin a reconocer la existencia de la calidad, para que los fermiones rindan pleitesía a los bosones. A lo mejor los agujeros negros experimentales no se evaporan tan fácilmente como se suponía. Es lo que tienen los errores de cálculo. Al menos, ya sé a quién culpar (yo que me soñaba fotónico) de mi sobrepeso. Puzle resuelto. Enhorabuena, profesor Higgs. “A ver que pasa ahora con los fotones a tres velocidades”, inquiere Dios, desde su celeste trono, sonriendo divertido, “necesitaremos aún más potentes colisiones”. (Tiene guasa el Orbis Factor)



viernes, 22 de junio de 2012

Coaching espiritual


“El sabio prefiere siempre la alternativa bella
a la meramente placentera.”
(Jenofonte, Hiêron)

“No es bueno para nadie pensar en su actividad
en los términos más odiosos.”
(Leo Strauss, Filosofía Política)






Siempre he preferido realizar la labor del “coach espiritual” frente a la de la “maestría”. En la segunda tienes que timar al neófito que suele partir de cero en las lides de la estafa espiritual, mientras que en la primera trabajas ya con “timados ya consumados como timadores” a los que tratas de ayudar a “distinguir entre calidades y quilates”.



¿Cómo se llega a ser un buen “coach espiritual”? Fundamentalmente se trabaja en dos vías. La primera, más extendida, a través de los profesionales de la espiritualidad, previo pago de los derechos de franquicia y protección de la “marca espiritual”, certificando la adscripción al gremio correspondiente, silsila, cadena iniciática, obediencia, linajes, etc. reconocida en el competitivo sector de la finanza espiritual “ortodoxa”.  La segunda, requiere de virtud, y es la que elige el sabio, que aprende por sí sólo, observando a los “profesionales”, a través del esfuerzo reflexivo (luego tampoco es gratis). No requiere de enseñanza, sino celo honesto y perseverancia en el auto aprendizaje.






Sostener un orden espiritual defectuoso es una cuestión muy delicada, sobre todo para quién se encuentra a la cabeza del tinglado. Soy consciente de que la mayor parte de mis escritos adolecen de un enfoque patológico que privilegia el diagnóstico, en detrimento de uno más terapéutico, orientado a mitigar las deficiencias. Lamento señalar que esta nueva obra no será una excepción. No soy de los que gustan cerrar heridas en falso, para mejor disfrute de la siesta. Rehúso intencionadamente recurrir a la claridad de tratado, consciente de que la claridad, más que beneficiarle, narcotiza al lector, creándole una ilusión de comprensión que, como aprendí de mi padrino, resulta mucho más perjudicial que dejar la herida espiritual abierta. Es, por tanto, mucho más conveniente que sea el lector quien, enfrentado a la oscura confusión del texto, añada y sustraiga lo que debe. Habrá así, dentro de su incertidumbre, mucha más certeza espiritual, toda vez que demuestre mucha más atención a los generosos guiños que a su egocéntrico arbitrio. Es pues éste todo un ejercicio espiritual práctico, sobre la marcha.



En cualquier caso, una conexión perfecta entre fondo y forma, entre significado y significante, entre doctrina y contingencia resulta un anhelo imposible. Como saben por propia experiencia el moderno dramaturgo y el escritor contemporáneo de diálogos (precursores de bestsellers adaptables al cine o televisión por un ejército disciplinado de guionistas) tras su empeño solo se esconde cobardía o mero interés pecuniario. Nadie quiere arriesgarse a exponer algún tipo de pensamiento que incomode a (atente contra el interés de) los amos, y el diálogo se presta como ningún otro género para lograr dispersar entre varios personajes (algunos incluso locos) las incómodas responsabilidades. Aristocles de Atenas, el de las anchas espaldas, fue uno de los más renombrados entre los cobardes clásicos. No seré quien censure la sabia prudencia, si además con ella, uno se garantiza los garbanzos.




Yo, que también tengo a gala ser cobarde, acostumbro a encabezar mis muchos despropósitos prestigiándolos con citas ajenas a pleine conneisansse de cause, a modo de escudo humano que me facilite el arduo trabajo de atrapar la voluble atención del disputado lector, en un medio tan plagado de entretenimientos como distractor. Como apunta mi ahijada (y también le reconozco), son sin duda lo mejor de cuanto escribo (tecleo). Sea como fuere y para que el coaching espiritual surta el mágico efecto de transformar desengaño en cuotas crecientes de vera espiritualidad, como en todo diálogo bien urdido, el sabio ha de tener siempre la última palabra.






domingo, 17 de junio de 2012

Mantras y mudras


 “Lo encontrarás enganchado al cuerpo físico
por la parte alta del omóplato derecho.”
(Isadorus de Alejandría, s. V)


“Desde abajo resulta invisible.
Sólo será posible conocer su estructura
para quien orbite en viajes espaciales,
más allá de la ionosfera.”
(Nikola Tesla, confidencia a Mark Twain)

 




El poder de la palabra y el gesto son bien conocidos desde la antigüedad, como herramientas precisas para la confrontación de arcontes, dentro de los múltiples niveles del Ser, en aquellos oscuros confines del laberíntico campo de guerra en el que, como nos señala el Apocalipsis de Santiago, se libra cada nocturna batalla de la envidiosa codicia y la ególatra arrogancia a que nos somete el rutinario ocupante inhumano.

Permanentemente seducidos por las monótonas variantes del espejismo mesiánico y las del atávico holograma apocalíptico, somos distraídos hacia afuera de nosotros mismos y, de ese modo, hábilmente capturados por la narrativa arcóntica, con preciosos cuentos “para dormir” la voluntad y la intención, con la infalible trama. La inmensa complejidad de la intrusión, requiere de nuestra claridad y la concentración como bienes indispensables. Al carecer de intención (buqos) y atención (ennoia) necesarias para lograr la concentración thelémica de que carecen, los huéspedes las toman así prestadas.



El entrenamiento paulatino de la voluntad, la compostura interior y una férrea disciplina mental, son requisitos indispensable del héroe que aspire a entrar en las fuerzas de la resistencia de las que vendrá la libertad, un saber y un sabor olvidados, una “mirada” humana. Todos llevamos el antígeno para el veneno alucinógeno, dentro reside el antiviral necesario. Dentro.


Enfrentar la intrusión arcóntica, hacer frente al depredador que todos llevamos y desvía la señal requiere de grandes dosis de disciplina y valor. Nunca ha sido fácil afrontar la locura, sobre todo de un modo indiscreto. Los psiquiátricos rebosan ejemplos. No podrá crear el huevo luminoso sólo ni coordinarse para atravesar los flujos de emanaciones. Tampoco es nada fácil distinguir entre ellos a los aliados. Así que, piénselo mejor, ¡y no lo intente! No habrá ninguna “Ínsula Barataria” esperando. Mejor deje tranquilo su punto de encaje y, total son cuatro días, a seguir tirando del carro. ¿Qué ganas tiene usted de buscarse complicaciones?



Sacrosanta celda


“La Naturaleza gusta ocultarse.”
(Heráclito de Éfeso, 123)
 
“Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor es Uno.
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
con toda tu alma y con todas tus fuerzas.”
(Deuteronomio 6, 4-9)









Los arduos caminos de experiencia, a través de un largo proceso de ensayo error, conducen a la maestría del viajero caminante, cambian su mirada, la abren a mundos que, hasta llegar a ser tanteados, explorados y conocidos, sólo parecían irreales a la aventura de la conciencia.

Los sistemas de creencias han de ser destruidos y reconstruidos sin tregua. Cada esquema que parece definitivo solo es aquel que tarda más en ser redefinido y replanteado. Cada verdad lo es en la medida que es provisional, transitoria aquella que una vez sentimos como certidumbre y hoy descubrimos certera contradicción. Tanta impermanencia resulta psico-depredatoria, no hay ego que se resista. Nos vuelve dóciles, indefensos, sumisos.






¿Dónde queda nuestra autonomía? ¿Dónde fue el pensamiento libre? ¿A quién o a qué extrañas fuerzas pertenece el diseño de nuestra actuales creencias, nuestra idea de lo que está bien o mal, de lo correcto o incorrecto, nuestros gustos y costumbres? ¿Quién o qué estableció nuestros sueños, nuestras expectativas, nuestras esperanzas, nuestro sentido del éxito o  fracaso? ¿Nuestra complacencia, nuestros deseos y miedos, nuestra cobardía, nuestra avaricia, nuestro “nuestro”?

Arcónticas sombras fugaces sobre el barro, intrusos que se adueñaron de nuestra voluntad para ser nuestra voluntad. Incapaces ya de reconocerlas, interceptado como está nuestro nous, cautivo y desvirtuado, nos consolamos, acostumbrados a su inflexible y vampírico mando, llamándolas “mi mente, nuestra mente”, sin percibir la invisible sintaxis de la colmena forastera que nos conforma. Ahora dicen que las pinturas de Altamira, fueron pintadas por chamanes neanderthales, en absoluto silencio, mucho antes de que llegara el Nuevo Orden Mundial: ¿Con qué intención? “¡O tempora, o mores!”





sábado, 9 de junio de 2012

Brick revenge

"¿Han dejado ya de chillar
los corderos, Clarice?"
(Hannibal Lecter, Silence of lambs)





El lobo ha llegado. Los pobres "cerdidos" no caben en su asombro. Ellos que se creían protegidos al fin por el labrillo, han sucumbido a su traición. El guionista del cuento, lo creamos o no, era el mismo lobo, el único superviviente para contar la historia a su manera, que es la ventaja que siempre les corresponde tener siempre a los "necesarios ganadores". South Europe is burning. Las crecientes llamas chamuscan a Italia. Huele a Euro quemado... 

A las finanzas anglosajonas siempre les ha gustado exprimir su talento creando toda una serie de acrónimos peyorativos para etiquetar las economias del sur de Europa. Como el de PIGS se les quedó corto, dado que el 28 de noviembre de 2010 hubo que intervenir también a Irlanda, y se necesita otra "i" para Italia, han realizado un mortal neuronal, y ahora trabajan con GIPSY.




La agenda va acelerada, conforme a lo acordado. A los del Bildelberg Club no les gustan las sorpresas ni dejar cabos sueltos. Por más que a Rajoy le pese liderar un país de 3ª regional, al final ha tenido que dar su brazo a torcer y reconocer que la piel de toro necesita ser rescatada. No lo vamos a notar en exceso ya que nuestro ínclito presidente "democráticamente" soberano, siempre fue muy bien mandao y le gustó toda la vida tener "bien hechos" los deberes. No se espera menos de quien aspire a llevar una vida de provecho. Ya que no le dejarán conducir este concurso amañado, por lo menos le queda la honrilla de seguir como leal figurante.

No se dejen engañar por el señuelo del vértigo económico. Los problemas tienen un calado mucho mayor que el financiero. La cosa está empezando. Prepárense los "gitanitos" para saber lo que le conviene al país, por su bien. Welcome, mister NWO, os recibimos con alegría. HiTechnocracy has come. Bye, bye, humanity. Once upon a time in Old-Spain...



Salió rana la rana. Pero no todo es malo. Arriba los corazones. ¡Por fin vamos a saber sin medias tintas y de primera mano, el plan previsto hace décadas por los lobos expertos para salvar a nuestro "manirroto" rebaño: "Si es que no se os puede dejar criar lana sólas." Me gustaría seguir escribiendo este post, pero he quedado con mi amigo Etienne Davignon, y la cena promete. No se si podré soportar el suspense de saber con que caldo acompañará esta noche al lechazo. Es tan previsible: ¡siempre me sorprende!

De algo sí estoy seguro, no habrá crema Chantilly. Hay un traidor en el Grupo.



jueves, 31 de mayo de 2012

Star System

“No hay nada más peligroso y destructivo,
para el poder dominante,
que la verdad.”
(Leo Strauss, Sobre la Tiranía)



Cuando pusieron precio a la cabeza de Al-Farabí, este logró burlar la vigilancia de las puertas de la ciudad, reconociendo su identidad fingiendo estar borracho. Los guardias no pudieron creer que un sabio tan virtuoso pudiera emborracharse, y le dejaron pasar. Esta anécdota ilustra el hecho de cómo el decir la verdad como mentira, puede salvarte la  vida. ¿Qué se puede esperar de alguien capaz de hacer reír, provocar la tristeza e incluso dormir a su audiencia con el espacial “talento” de su música.



El próximo junio, Dios mediante, pasará por nuestras retinas las impactantes imágenes de un feto de elefante disfrazado de astronauta, entremezcladas con arqueología ficción. Ridley Scott se ha superado así mismo como agente de contrainformación al servicio de la distracción y el entretenimiento, con el fin de apartar nuestra mente de los asuntos esenciales. A lo mejor, como hiciera Al-Farabí, tan sólo trataba de salvar su vida y, como bien sabemos todos, el fin de la propia supervivencia, justifica cualquier medio. Si Prometeo levantara la cabeza, pondría su hígado a disposición del Supremo Águila de Zeus. No se la pierdan. Todo un ejercicio de brutal y rancio adoctrinamiento, aleccionamiento y amaestramiento, aderezado con efectos especiales diseñados por ordenador, en forma de costosísima cortina de humo que, sin duda, quienes aguardan agazapados tras las bambalinas sabrán bien como amortizar. La realidad virtual hecha fotograma 3D supera (tapa) una vez más, la incómoda realidad real.



Con la excusa del “crimen noble”, la mente política tras este nuevo señuelo sabrá como justificar debidamente la violenta irrupción en cualquiera de los muchos países árabes geoestratégicos e imponer, casus belli, su mesianismo y férrea voluntad imperial.  ¿Qué más dan unos miles de muertos más, dentro y fuera de las propias filas? Lo importante es garantizar, con o sin la ayuda de los David8, el conflicto permanente que pergeñara George Orwell y se encargó de hacerlo convenientemente imperceptible, mostrándolo descarnadamente como ficción décadas más tarde, la industria cultural del cine: esa hábil fábrica (destructora) de sueños, capaz de ocultar y tergiversar las peores y más reales pesadillas. Poco a poco, pasito a pasito. Como se deben hacer las cosas importantes, las que tienen "interés".



jueves, 26 de enero de 2012

Cómo puedes tomarle la temperatura a tu humanidad

"¡Ay de mí, infeliz!
Averiguar, cielos, pretendo,
ya que me tratais así, 
¿qué delito cometí contra vosotros, naciendo?"
(Segismundo, en La Vida es sueño, de Calderón de la Barca)





¿Cómo puedes calcular lo que aún te  queda de humano? Una primera estimación aproximativa la obtendras por el grado de horror que te produce la sociedad que se ha diseñado a tu alrededor. La palabra es horror, no indignación. Si crees que los políticos que dicen gobernarnos son elegidos, que nuestra sociedad está basada en el bienestar de una gran mayoría, que lo que ahora nos venden como crisis es un asunto de economía mundial y que el éxito vital radica en poder consumir y adquirir posesiones con lo que obtienes trabajando, para poder jubilarte dignamente… he llegado tarde.


Si ves con claridad el horror aunque no sepas muy bien como hemos llegado a degradarnos tanto, aún hay esperanza. Queda algo de humanidad en ti. El Estado dictatorial no ha anulado áun tu capacidad de ver en dónde estás encarcelado. Esta prisión dispone de una potente maquinaria para degradar tu humanidad natural y troquelarte en pocos años simple en lo mental, desconfiado en lo social, malo en lo moral y dependiente en lo fisiológico. Conservas algo de tu genética humanidad si tu pensamiento soporta la complejidad, confías en los que te rodean, buscas el bien general renunciando al tuyo y cultivas lo que comes. Una frase al azar te servirá de termómetro. Observa en cuanto la leas, lo que sientes interiormente. Ahí va:

“La riqueza personal es mala, porque nos envilece”


¿Qué tal? ¿Cómo ha ido ya cosa? Ahora ya empiezas a saber lo que han estado haciendo todos estos años contigo. No te engañes más. Mírate sin miedo. Sólo desde la verdad, volverás a ser libre. Como ves, -lo de deshumanizar no es nada fácil ni menos barato-, han sido muy pacientes y han hecho un buen trabajo. Seres humanos contra seres humanos, hasta la total extinción de la especie. Llevará décadas el poder desmontarlo. Este es el plan.