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lunes, 4 de febrero de 2013

Calor eléctrico, frío magnético

“El miedo es como una tormenta,
deja que pase a través de ti
y no desdeñes la valiosa lección
que se oculta en los desperfectos.”
(Frank Patrick Herbert)

 

 

 
Creamos todo aquello que creemos o no. La creencia e increencia son así las claves de nuestra capacidad creadora/destructora, como sabe bien quien se gana los cotidianos garbanzos en la magistratura. El agua “obedece” así a la forma del embase. ¿Y la forma? La forma obedece al creador. ¿Y el creador? El creador obedece a la creencia. ¿Y la creencia a quién obedece a su vez? La creencia es autónoma, lo que no significa siempre “rígida”, ya que, muy al contrario, siempre (forzosamente e independiente del nombre que quiera dársele) fluye. No hay pues, pese a quién le pese, acción irreversible. El reflujo solo es el mismo fluir en sentido inverso. El orden radica en la necesidad de fluir. El sentido, mal llamado “orden”, es algo totalmente arbitrario. Quienes conocen el camino más corto, no ridiculizan los dogmas que obligan a Dios a fluir ni equiparan piel con costra, ni proceso con estado, ni experiencia con palabras. Precisamente quienes conocen.
 
 
 
 

lunes, 20 de agosto de 2012

Entresijos del campo escalar.


“No vemos aquella luz
que nos hace ver.”
(Rabí Iosef Albo)





Así como la denostada alma permea el cuerpo entero y lo sostiene, ve sin ser vista, mora sola y pura en los resquicios más íntimos (sin lugar), no come ni bebe… así, decimos, para calmar al oído, que también permea todo el universo un único campo escalar. A diferencia del alma, el campo escalar puede llegar a conmover (materializar) todo, precisamente porque, en sí mismo, es algo que posee una naturaleza totalmente inconmovible (inmaterial). Nuestra alma, en cambio, fuente misteriosa de nuestro cuerpo, aunque no se mezcla nunca con él, sí se conmueve. El campo escalar, mal que les pese a los ciegos empíricos, retiene “a voluntad” la masa y la luz.

¿Cómo consigue una fuente de masa y luz ser, sin embargo, intangible e invisible? Muy sencillo: con inteligencia. ¿Y qué es la inteligencia? Muy sencillo también: lo que no cambia, pero genera la posibilidad espacio-temporal en la que son posible los cambios. La imposibilidad adimensional que hace posible el encadenamiento interdimensional, es decir, el oculto sendero entre dimensiones, cuya indiferencia hace posible cualquier diferencia. Unidad que, sin dejar de ser una -o precisamente por el mero hecho de serlo-, consigue aparecer múltiple. Inteligentes entresijos del campo escalar. Ahora ya “sabemos” al fin de qué esta lleno el vacío, para poder ser así llenado. Lo que no sabíamos es que el “campo escalar” ya estaba inventado, sólo que con otro nombre técnico un poco más antiguo: Ein Sof.




miércoles, 11 de julio de 2012

Guardián del umbral

"Y Jacob tuvo un sueño;
soñó con una escalera apoyada en tierra,
y cuya cima tocaba los cielos,
y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella."
(Génesis 28, 13)

"There let the way appear steps unto heav'n
All that Thou sendest me in mercy giv'n
Angels to beckon me nearer, my God, to Thee."
(Sarah Flower Adams)





Bastante lejos de lo que habitualmente nos suele gustar pensar, las conexiones electromagnéticas entre nuestro sistema planetario-lunar y la estrella sobre la que éste dúo orbita, no son en modo alguno continuas, sino, muy por el contrario, cortas, explosivas y muy dinámicas. Los físico han bautizado estas puntuales caricias -que trascurren con una cadencia de unos ocho minutos- con el rimbombante nombre de Eventos de Transferencia de Flujo (FTE).


Algunos de estos besos magnéticos madre-hija son muy activos y actúan como portales –cilindros- capaces de abarcar todo el diámetro terrestre. Jack Scudder ha inventado un dispositivo para detectarlos y señalizarlos, como paso previo a utilizarlos. Este es su rostro. Todo un guardián del umbral.




Se abre la veda a las hipótesis de lo que nos encontraremos al otro lado: quizá ángeles, tal vez al Hermano Terrible, quizá otros seres más libres y de mejores costumbres que las nuestras? No se lo pierdan. La ciencia ficción se ha quedado corta. Y es que  hoy la ciencia "auténtica" del plasma, verdadera garante de nuestro permanente progreso y bienestar, adelanta ¡qué es una barbaridad! La banda de Wallace Hartley sigue tocando, como si nada. Pillen bote salvavidas, que no hay para todos.