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martes, 10 de septiembre de 2013

Shekhiná

“Buscando refugio
se encarnó la palabra.”
(Juan 1, 14)
 
“Teteléstai"... Parédoken to pneûma.
(Juan 19, 30)

 

 
En el camino inicial de auto perfeccionamiento, retruécanos aparte, se requieren y son necesarios, como el tránsito por cualquier otro sendero, planteamientos previos a la plasmación definitiva de la intención, técnicas con las que implementar la estrategia amatoria, pues no se consigue culminar aquel sin el concurso transmutatorio del amor.

La práctica sacramental de la amatoria reunión, hito que eleva en nosotros el Espíritu, palanca que rasga el velo de lo aparente, peldaño que obra el prodigio de la la transformación, constituye la llave maestra para abrir, desde una renovada y renacida consciencia, la mirada. Mirada y consciencia que, no podría ser de otra manera, son así despreciadas y quizá hasta ridiculizadas por la severa inopia de cuantos y cuantas las ignoran.
 
Por encima de vanos voluntarismos, sólo el amor nos despierta y abre a la verdadera experiencia del amor, allí donde hasta el menor gesto, hasta el más aparentemente insignificante, incluso el más escatológico, se haya así siempre inmerso en el más imperceptible escenario del campo escalar, y allí se descubre necesario vehículo de la Presencia: sagrado. Plenamente vigilantes, humildes y abatidos, no es posible superar y sublimar el mundo en Reino sino a su través.
 
 
 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Nihil Obstat


“Quien camina en la noche, tropieza,
toda vez que no encuentra luz en sí.”
(Juan 11,10)
 
“Conviene que uno muera por su pueblo
y no que el Imperio destruya toda la nación.”
(Yosef bar Kayafa, Pragmatismo Saduceo)

 

 

Nadie suele divulgar ninguna información que atente contra su propio interés. Así quiere el sentido común y la judicatura consentir que cualquiera mienta de modo descarado siempre que sea en pos de su propia defensa. Mas sutil resulta aquella mentira noble, que sustenta incólumes los tóxicos cimientos de nuestra sociedad, nos mantiene estupidizados, dóciles, acríticos y agota toda nuestra preciosa atención hasta que, si pese a todo aún llegamos al periodo senil, sea la demencia o el Alzheimer los que nos mantengan inofensivos hasta el final. Quizá por eso resulten tan anecdóticos en la actualidad los casos de sedición no programada. Libertad, sí, pero, si sabemos bien lo que conviene a nuestra sensibilidad y consciencia, siempre dentro del establecido orden constitucional.


Dicho lo cual, si aún deseas lograr adentrarte en el futuro sin la rémora del “sistema”, cultiva tu inteligencia, preserva toda tu atención en la huida, aborrece siempre del miedo-ambiente y busca tu refugio en un ambiente apacible, pacificador, libre de tóxicos. Nadie asegura que llegarás a la meta, ni siquiera si saldrás vivo de la aventura, pero atrrévete a sentir qué se siente cuando tienes la certeza de haber encontrado al fin el camino, tu indiviso camino, aquel en el que cada paso, cada gesto, cada amanecer, cada atardecer cobra sentido. Alimenta tu conciencia con aquellas percepciones sensoriales de las que pretendieron enajenarte quienes causaron tu insuficiencia y, a sabiendas, arbitrariamente te condenaron a vagar por el laberinto del sinsentido, por un módico precio impositivo, y te negaron obtener gratis “el pan nuestro de cada día”. Encuentra a la hija de Minos y su benefactor hilo.