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martes, 9 de junio de 2015

Sangriento duelo interminable


¿No sabes qué leer este verano?


"Pobres esclavos que cubren, con sus cansados pasos, la trillada senda de quienes regresan a su hogar entre los muertos, acompañados, quizá, de la tristeza del amigo y del recelo enemigo, que tornan más penoso, monótono y largo, el viaje hacia una superflua epifanía.

Así apresados, desgastados en una lucha tan incómoda como interminable, en una suerte de ficción casuística, malviven sin astucia quienes desconocen el verdadero sentido de su vida. Cautivos en el mismo agotador torbellino de soberbia anidada en que incurre la luz, tratando de atrapar la sombra que genera tratando de atrapar su sombra.

Basta un instante para desmantelar lo obvio."



Léelo gratis


Nada como una buena lectura tras el chapuzón...


martes, 27 de agosto de 2013

Noble castillo

“Ecce Deus fortior me,
qui veniens dominabitur mihi.”
(Durante Alighieri, Vita Nuova 2)




Convertir al actor en personaje, o transparentar al fotograma en vida, requiere de un acto –no siempre voluntario- de supresión de la incredulidad. Atravesar el trazo de las letras engarzadas desvelando su quimérico sentido, tal y como está haciendo en este mismo momento el lector, no lleva a presuponer, erróneamente, que el amanuense es creador y creedor, cuando sólo es ficción. Le cabe al impostor el arte de mentir en primera persona, dando la falsa impresión de desnudarse tras el disfraz donde mejor se oculta. ¿Hay menos luz en el autoengaño que en la visión? ¿Hacer alas de unos simples remos? ¿Trocar en Dulcinea las menores expectativas de Aldonza?

Allí donde el infierno no es sino sobre determinación absoluta, cautiverio del pensar, el purgatorio nos ofrece, engañoso, alguna posibilidad de elección. Sólo la paradisiaca liberación permite abarcar en toda su complejidad los límites y contradicciones del universo, tornarlos aparentes, trascenderlos. Una liberación que, mal que nos pese, amargo pan de la vergüenza, sólo es real porque es gratuita. ¿Liberados o atrapados en lo que soñamos e intuimos eterno? La palabras aguardan, pacientes, tropezar con el alma, para renovarse allí por primera vez. Como hacen en ti ahora. Ahora.


Misericordioso aquel que estableció dentro de su riguroso orden no ya la posibilidad sino el imperativo categórico de la amabilidad y la ternura. Quizá por ello a cuantos alejó de su rostro les mitigó el dolor con el balsámico silencio, allí donde no cabe ni la sospecha ni el arrepentimiento. Por ello nos reconocen y también por ello, a su manera, sabemos que son de los nuestros. Toda nuestra vida se condensa así en un instante mágico, más allá del bien y el mal: el del reencuentro cristalino con nosotros mismos tras la tragicómica pasión de la última escena en la que ya no cabe el proceder ocultado con el que nos embaucan –no siempre de forma involuntaria- las vívidas vigilias soñadas con las que soñamos desafiar nuestros sueños.



lunes, 26 de agosto de 2013

Rigor otoñal en Fa mayor

"There are more things in heaven and earth, Horatio,
than are dreamt of in your philosophy."
(Hamlet I, escena V)

"¡Actúa en vez de suplicar. 
Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! 
Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. 
Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino."
(Ludwig van Beethoven)






Para quien, de otoño a otoño, retorna a la vida tras la experiencia de la muerte, y siente cómo deja atrás la victoria junto al Abismo, solo le cabe abandonarse tanto al sublime gozo de la vendimia como a la completud nupcial tras la boda, donde la intuición del refinamiento supremo se sostiene en la vida cotidiana y se expresa en la acción sobre ella, allí donde el instrumento se ofrece dócil al Maestro y su vibrar es oración. La forma sinfónica clásica sugiere el itinerario místico de la metamorfosis espiritual que conlleva toda expansión de conciencia significativa.


Bien mirada, la partitura de cada vida humana transcurre siempre sobre el invisible tapiz del inexcusable trasfondo divino, una suerte de tónica en la que escribimos las notas de nuestros actos y sus correspondientes giros melódicos, que tratan de latir acorde al pulso esencial. Reposa el afán nuestra dominante sobre el abrazo de Su tónica. La notación que nos sugirió Guido d’Arezzo no parece pues, a tenor de estas reflexiones, tan arbitraria. Quizá por ello nuestro Sol experimenta la tensión cadencial del anhelo de reposar en el Do, allí donde al Sí le basta con adormecerse a su lado.



martes, 13 de noviembre de 2012

Alma desafinada


“Dame una cuerda
y te explicaré el universo.”
(Pitágoras de Samos)
 
 “Sé que tengo secretos…
pero no sé cómo enseñarlos.”
(David Oistrach)

 

 

 

Resulta menos complicado argumentar sobre el origen de nuestro olvido, que desde el olvido de nuestro origen, vibración ingrata que todavía se resiste a descubrir por qué  aún respira o regresar adonde surgió aquel primer latido del que ahora el suyo tan sólo es eco. Se desvanece toda esperanza, alma desafinada, incapaz de retener la eternidad a su paso, de acompasarse al coro de la creación entera, desanimada. Inmóvil ante la urgente llamada: música, Maestro.
 
 
 

domingo, 21 de octubre de 2012

Lágrimas y palabras


“Ofrezcamos una nueva copa a las sombras,
un pequeño abrevadero a quienes abandonó la Palabra,
a los que, sin aliento y sin luz, gimen esperando nacer.”
(Ritual curete)
 
“Cada nueva humanidad habrá del brotar
del humo grasiento que desprende la sangre
de los titánicos cadáveres al arder
fulminados por su rayo.”
(Olimpodoro)

 

 

 

De igual modo que la música despierta a los muertos de su sueño sin palabras y los llama a resucitar en otros cuerpos durante la gestación, así la palabra verdadera, aquella que grita en el corazón, despierta al ser humano y lo sacude con su ritmo insoslayable, vibrando en sus tuétanos. Cada frase, cada palabra, cada letra cuenta y es la más importante.
 
Sólo con palabras verdaderas conmovió Cleopatra el corazón de Meleagro. Ha llegado la hora. Protege el corazón de Zagreo y la humanidad será salvada. Aplacados en la ebriedad de su festín, esparagmos y omofagia, bajaron la guardia y ya dormitan los titanes. A pesar de su aparente inconsistencia y mutabilidad, es necesario sumergirse en la creación y vivirla de un modo definitivo y contundente. No les va a servir la arcilla blanca. El hijo de Metis ya está preparado: 9ec4c12949a4f31474f299058ce2b22a.