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sábado, 9 de marzo de 2013

Acomodarse a la Vida


“Nada incomoda más a los dioses
que se hable de ellos en su ausencia.”
(Iámblico de Calcis)

 
“Bien sea bajo la forma de ideas,
sentimientos o acciones,
llevamos a los dioses dentro”.
(Proclo de Constantinopla)
 

 

 
La conciencia de que algo irrenunciable está ocurriendo dentro de ti, posee la violencia de una revelación en la que no caben márgenes de maniobra, como la que llama a la vida a proteger y alimentar cuanto ha nacido de ella. Así, de este modo misterioso y maravilloso, poco a poco, nuestra consciencia, y con ella nuestra perspectiva del mundo, se ensancha.

 
Al compartir, con devota asiduidad, el silente secreto de la incubatio nocturna, ensimismados y purificados por la contemplación del fértil vacío consciente de nuestro oscuro abismo interior, verdadera naturaleza esencial, tan central como insondable, resulta posible así un recurrente morir y, por ende, un recurrente renacer, que acaba convirtiéndose en propio camino.

 
Arduo camino, que sólo resulta posible recorrer cada vez sin claudicar desde el misterio de nuestro mejor don. ¿Cuál es, desde el aparente aquí y ahora en el que te encuentras, el tuyo? ¿Quizá proteger empero, ante la contrariedad y la adversidad, una sonrisa escondida? ¿Quizá lograr mantenerte disponible a la experiencia? ¿Quizá elegir disfrutar del enigma de tu existencia, sucumbiendo docil ante el colosal tsunami de incertidumbre?



jueves, 9 de agosto de 2012

Non serviam


“Escucha el verdadero anhelo que palpita en tu corazón,
desoye la seductora llamada de la copa somnífera
¡Y no te duermas!
El amor sólo encuentra a los que ardientes le velan.”
(Yalal ad-Din Muhammad Rumi)



“Si y no.
Entre el sí y el no
los espíritus vuelan más allá de la materia y
las cabezas se separan de los cuerpos.”
(Ibn Arabí responde a Ibn Rush)





Respirar no es sinónimo de saber respirar, aunque la mayor parte de los supervivientes no asfixiados se consideran expertos “prácticos” en el tema: “Aprendí a respirar sólo, sin ningún maestro, y hasta ahora.” ¡Qué pronto olvidaron el álgido estímulo sobre las nalgas que les otorgó la radical victoria! No es el buscador, sino el encuentro con lo buscado, lo que hace posible (y completa) toda búsqueda. Lo buscado nos encuentra.



La posibilidad de autoconocimiento esencial en el bajo mundo de la manifestación es tan improbable como el encuentro con un arcángel. De hecho son la misma cosa, en lo que respecta a su variación vibratoria. La silente quietud permite saborear el viento divino que lleva al corazón de manera algebraica al encuentro con lo insondable.




La compulsión espiritual deja de ser asombrosa, imposible o extraordinaria, para ser un modo de ser en el mundo (de hecho el único), en lugar de vegetar, conforme a la verdadera naturaleza de las cosas. Todo el “mérito” robótico es tratar de resistirse a su fuerza: en vano. “He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra.”



Toda vida no es sino un viaje a trascender el límite, el límite de uno mismo, el límite de lo verdaderamente humano, el límite de lo sagrado ¿Cabe otra opción que la de renunciar de modo consciente a la ignorancia y peregrinar a la extinción? Allí dónde aún no existe un cosmos que pueda oír ni obedecer, el mandato divino, hábil tejedor de esparto, lo hace posible como si nada. Natural.




sábado, 14 de julio de 2012

La Gran Catástrofe


“Habrás resuelto el enigma de la existencia
cuando descubras la verdadera diferencia
entre continente y contenido.”
(Moshé ben Maimon, El Libro del Conocimiento)

“En la privación silenciosa y vacía
brotan las formas de toda plenitud:
¿Cuáles de los dones de vuestro señor negaréis?”
(Ibn Arabí, Engarces de Sabiduría)





La Tradición Primordial entiende la llegada de La Hora como ese momento único en la vida de todo ser humano en el que se da cuenta de que ya no puede seguir mintiéndose más. Es una suerte de caída ya que uno “cae en la cuenta”, “se cae del guindo”, la realidad entera “cae por su peso”, al fin se entera de qué va todo, adquiere entendimiento de su lugar en el mundo: le llegó su Hora Definitiva. Una auténtica catástrofe para el Ego, que se creía, no sólo más listo que los demás sino sobre todo, separado.



Terminada la fiesta, el gentío desaparece y se queda la plaza vacía. El espacio permanece así intacto, puro, inmaculado, silencioso, haciendo posible la reunión de todos en un mismo lugar que espera. No importa lo cafre que seas, ni siquiera que tu descuido te haya llevado a las más altas cuotas de crueldad y deshumanización. La verdad y la belleza del mundo habrán de resplandecer en tu opaco corazón el día que llegue la Hora. ¿Sientes como se aproxima a ti, vertiginosa? Ya viene…



No te resistas. Esponja tu corazón. Ábrelo sin miedo. Querer ocultar la fuerza de una semilla enterrándola en la tierra, sólo consigue arrancar de ella la vida que encierra. No hay nada que puedas hacer para evitar tu hora. Estás perdido. Sin remedio. Ríndete. Date la vuelta, mira a tu espalda, allí donde reposa el futuro irremediable que tú desconoces. Ya viene.