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domingo, 4 de agosto de 2013

Nacer sobre púrpura

“Con la suficiente perspectiva
cualquier genocidio termina por resultar banal.”
(Hannah Arendt, Human condition)

"Construida sobre el agua,
mis muros de fuego son."
(Sic gloria labores in Miaccum, Arroyo matriz)

"Pues claro que hay una guerra de clases
¡y la estamos ganando los ricos!
(Warren Buffet)






Ahora que el terror ya no se dirige sólo sobre los convenientes enemigos, sino también sobre los amigos incómodos. Ahora que los desconfiados plutócratas han decidido sustituir la costosa burocracia por una tecnocracia mucho más leal y económica (Snowdens aparte), el "interés público", que tan pingues beneficios siempre ha procurado a los que, bajo el sagrado principio del “solve et coagula”, élites extractivas, siempre han sabido ordeñarlo con pericia desde el origen de los tiempos, estará ahora garantizado.  

Cabe, no obstante, resolver la cuestión de dónde silenciar los lamentos de la nepótica escoria desechada y utópica (ya sin lugar) en el Nuevo Orden Mundial, amordazada con su correspondiente balduque. El peculado ha caído en desgracia, ahora que los gobernantes y cardenales nepotes nacen en laicos paritorios profanos.



Tendrán que esperar aún cuestiones no menos importantes: el mapa genético de la neoraza oficial, el desmantelamiento definitivo de los amagos de multipolaridad, fruto del ya decadente y agónico sistema de estados nación, la subyugación total del actual y casi obsoleto estado subhumano bajo el tecnoimperio creciente, para así administrar sin trabas, de manera eficiente y sostenible para la élite “natural”, los limitados recursos de un planeta por fin "diseñado a la medida" que, porfírico nacimiento mediante, como única patria "les pertenece": el primero capador.

La destrucción de los pueblos a manos de sus líderes ocupa siempre los más oscuros e inefables capítulos de nuestra humana historia. Allí donde todos son culpables, no lo es nadie. Aún le queda al brazo ejecutor del aparato el dar término al “trabajo” para que fue concebido. A falta de la inspirada pericia del anax, ¿sabrán resolver sabiamente los actuales adocenados sebastos?

Dos nuevos destacados mandamientos alumbra ya el Nuevo Drónico Shebaot, llamado así a restablecer un Nuevo Orden Mundial más de adoctrinamiento que, no solo negará sus crímenes, sino el haber participado como seguidor del aniquilador movimiento: “Darás falso testimonio” y “matarás” o, dicho de otro modo, “borrón, cuenta nueva y chitón (silencio)”, que los pecados quedarán sepultados en la chispeante negra piedra “Bereshit bará Elohim…” (Reinventar con renovado ímpetu los comienzos).





viernes, 5 de julio de 2013

Dioses en la balanza

“El divino ser humano era originalmente doble.
Perdió así su perfección al ser dividido por la mitad.”
(Aristófanes)

“Ianum dicunt quasi mundi vil caeli
vel mensuum ianuam.”
(Isidoro de Sevilla, Etimologías)




Los seres humanos, al igual que les ocurre a los dioses, al contradecirse se trascienden. ¿Puede haber algo aún más elevado que aquello capaz de trascenderse a sí mismo? Quizá por ello la fría castidad de Diana necesita de su furor cinegético, los excesos dionisiacos del reposo purificador, la mesura apolínea del fértil frenesí musical, el locuaz Hermes recomienda con total vehemencia el silencio, Minerva gusta defender la paz bajo su atuendo marcial, Marte babea dócil ante los encantos cordiales de Venus, la cual, a su vez, sólo se entrega paradójica a quien, en férrea lucha y con furor heroico, verdaderamente la merece…

La dinámica tiene lugar gracias al necesario contrapunto. El error de Paris fue dejarse deslumbrar por una belleza meramente sensorial, ignorando ponderar la infinita sutileza de la majestad y la sabiduría, que no admiten posible discordia. Es así la parcialidad sesgada la que, al tiempo que termina por extraviarnos, verdaderamente nos deshumaniza. Es la pereza de la mirada sensorial la que se abandona a la defensa de intereses espurios, ignorando que sólo en la totalidad tiene posibilidad de aunar discordancias la armonía. ¿Qué clase de misericordia es la que no ama a su enemigo y deja de lado al diablo? No, ciertamente, la de un Dios.




Así, el mismo Logos cortante, que diseña el espejismo de la creación con voz vibrante, reúne como Mitos lo ficticiamente separado en el más absoluto silencio. Sin espejo, no hay reflejo que valga. Revela menos Hermes por todo lo que cuenta, que la silente Atenea por lo que tan sabiamente calla. Allí donde lo ausente resulta lo esencial y lo marginal fundamental, la razón resulta una herramienta muy peligrosa y resbaladiza en extremo. Quizá por ello los manicomios pasados, presentes y futuros rebosan de exégetas que aún no se saben (reconocen) escindidos (esquizofrénicos). No se debe buscar en la periferia su centro. Quizá también por ello Heracles no dudo al resolver la ordalía laberíntica de elegir, entre Virtus y Voluptas, tertium datur, más allá de toda loa y reconocimiento, a las dos.


Lo dicho: los dioses, al igual que les sucede a los héroes, al complicarse la vida como sólo ellos saben hacerlo, la trascienden. Los tibios perecen.




lunes, 6 de mayo de 2013

Yasîn


“Habéis reducido el hermoso espectáculo de la vida
en mero juego y distracción donde alimentar vuestras
insaciables belicosidad, vanidad y sed de codicia.”
(Qurân 57, 20)





La escisión dual de la conciencia, error cognitivo transformado en invisible dogma social, ha convertido a la occidental en una peligrosa contra-civilización  ciega. El ancestral viaje de la autoconsciencia, lejos de propiciarnos una visión trascendente, nos mantiene atados a la inconsciencia.

Incapaces de reconocer en los otros lo humano que nos constituye esencialmente, caemos en la trampa de la instrumentalización que, como una suerte de boomerang kármico, termina por deshumanizarnos y sumirnos en la trampa dicotómica de la percepción escindida, separada así de lo real.

Cualquier esfuerzo por resolver, superar, amortiguar, disolver, negar o trascender la angustia existencial que germina de nuestra disociación de la realidad resulta vano. La gracia y belleza reparadoras solo pueden provenir del tenue y dulce perfume de una conciencia unificada.



domingo, 10 de marzo de 2013

Arte y simulacro


“Podemos soportar una infancia marcada
por la desafección paterna,
más no una existencia desprovista de sentido.”
(Rollo May, Coraje creador)
 
“La conexión con la conciencia transpersonal autónoma
(malintencionadamente llamada inconsciente colectivo)
solo puede realizarse a través del propio
(personal e intransferible a cualquier clase de mediación)
proceso de individuación.”
(Carl Gustav Jung, Símbolos de Transformación)

 


 

Toda experiencia inefable lo es en la medida en que se resiste a ser confinada en los estrechos límites del lenguaje racional (hemisferio izquierdo), decantándose más por la fértil imaginación sobrerracional poética (hemisferio derecho) como eficaz soporte simbólico que traspasa las barreras encorsetadas del sentido oficial, metáfora creadora a través de la cual se vinculan operativamente y actúan entre sí los mundos.

 
Conocer (y manipular) el poder de símbolo permite modificar (abrir, ampliar, expandir…) la consciencia, cambiar su grado y modalidad. De este modo el Arte instrumentaliza al artista para sus propios fines y consigue a través de la docilidad y sumisión de éste su verdadero objetivo, saltar el muro obstructivo y distorsionador del lenguaje y conmovernos (atrapar, unirse, conectar, religarse a) el alma.

 
Por desgracia, resortes de acción grupal  artística, de una potencia inusitada (ya sea en forma de danza, banquete o relación sexual), han sido intencionalmente reducidos a vacuo disfrute, frívola distracción, necio entretenimiento, enervando el Arte hasta que no quede de él más que su inerte sucedáneo. Cabe pues, si así lo deseara nuestro lector/a, la noble tarea de recobrar la naturaleza original, no desvirtuada, de algunas cosas, mientras se espera cierta la benefactora muerte.
 
 
 
 

domingo, 3 de marzo de 2013

Aquí. Ahora.


“Lo sagrado sólo puede tener lugar y comprenderse
cuando nuestra auto-compadecida y amorosa mente,
completamente liberada del miedo y el sufrimiento
calla y escucha sin interferencias el silencio.”
(Jidhu Krisnamurti)

"A veces el silencio 
es la peor mentira."
(Miguel de Unamuno)







La crisis actual exterior no es sino reflejo de una más importante y crucial crisis interior: hemos consentido que los malos nos destruyan primero desde dentro, proveyendo un sinfín de distracciones que nos incapaciten para la reflexión, pero sobre todo para la acción. Preferimos huir, disfrutar, evadirnos, divertirnos en lo virtual, que tomar las riendas del mundo real y actuar.

¿Cómo remendar nuestros ideales y valores sin reorganizarnos hacia lo más alto? ¿Cómo salvar un mundo que renuncia a ponerse al servicio de la realización espiritual del ser humano? ¿Quién nos devolverá ese espacio abierto a la desaparición de toda resistencia, donde cualquier cosa es posible? ¿Cómo reencontrarnos en el silencio?

No digas nada. Apaga todas tus distracciones, reflexiona y actúa.




jueves, 3 de enero de 2013

Silsilat al-Dhahab


“La mejor manera de encontrar un tesoro escondido
es recordar dónde fue escondido previamente.”
(Inmanuel Kant, Ein Handbuch zu Vorlesungen)

 


El niño auto engañado, que aún se resiste a morir en mí, todavía siente una especial fascinación por la misteriosa Epifanía (reconocimiento divino), por sus misteriosos actores y los misteriosos dones que celosamente supieron guardar en su travesía por el desierto. Algo oculto (divino) es reconocido de forma explicita (operativa) y exteriorizado por los que saben (conocen su don) al mundo, así transformándolo.



Quién conoce las potencias en su alma, aquellas que la mayoría desprecia porque las ignora, es ya mago y capaz, por ello, de reinar en lo oculto, vero deus absconditus, porque domina el secreto lenguaje angélico de las dunas y las estrellas, marchando al lomo certero de tan amorosas cabalgaduras. Tres: más que suficiente. ¿Vendrán?



lunes, 17 de diciembre de 2012

Gog y Magog


“La pobreza, la ruina, el robo y el saqueo,
los asesinatos, la destrucción…
dependen también de ti.”
(Zohar, Tikkuntnim, Tikkun 30).

 

 

Hay una guerra que acontece en el interior de cada ser humano, origen de las guerras y asesinatos que después tienen lugar en el exterior. Una guerra entre la interioridad y la exterioridad de nuestros deseos, librada entre nuestro corazón y nuestra mente.

 
Cada uno habrá de elegir bando dentro, antes de elegirlo fuera. La más noble acción, el peor y más abominable de los crímenes. Todo sucede antes en nuestro interior. No pelean las ramas allí donde se abrazan en lo oculto las raíces.

 
Corrígete, y corregirás el mundo. Sin tu corrección, nada será hecho. No habrá redención posible si falta la tuya. Todo se perderá. Actuar en ti, sólo está en tus manos, de ti depende. No puedes ignorarlo, no puedes renunciar, Jonás. De eludir tu propio deber ¿a quién vas a culpar? Tu verdadero cambio lo cambiará todo de forma instantánea. Despierta. Despierta. Despierta.
 
 
 
 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Virus y veritas


“En todas las cosas
la nivelación es la muerte.”
(Upanishads)
 
“La vibración del sonido sagrado
evoca su experiencia.”
(F.A. Wolf)

 



Quien se protege tras la mentira, pugna por legitimarse como administrador absoluto de la verdad general y recela del dogma foráneo tautológico: aquel que se legitima ante la mirada desprovista de prejuicios por sí mismo. No es bueno que nadie tenga acceso por sí mismo a la cruda realidad, allí donde lo amargo es amargo y lo dulce no necesita ser, en modo alguno, edulcorado. Nadie puede observar la realidad desde fuera. Campos de conciencia cuántica, cada parcela de verdad siempre nos alude de forma irremediable, somos fundamentos necesarios de la realidad y su autoconocimiento, fuente de su complejidad esencial y sobre estructural. Todo y parte de ese mismo todo a un tiempo. Holón. Sistema vivo.

 
Desde los virus endógenos insertados en nuestro genoma a los que junto a las bacterias se asocian y organizan en el interior de nuestras células, esa delicada red bioquímica teje la vida y autoconciencia que somos. La simplificación mecanicista, reduccionista y competitiva del darwinismo ramplón es una mentira bien calculada y protegida desde la perversidad interesada. No sobrevivimos porque competimos, sino en la medida –y sólo en la medida- en que nos asociamos y colaboramos. La vida es cooperación orgánica entre lo orgánico y lo que aún entendemos como inorgánico. No parece que haya funcionado nuestra estrategia de mantener un aséptico bunker a salvo del “ecosistema hostil”. La vida es regulada sepsia.

 
Allí donde la torpe mirada darwinista ve un agujero de madera podrida en el enfermo árbol "desadaptado", otra mirada descubre una estrategia cooperadora para invitar y brindar refugio a las ardillas, hábiles diseminadoras de su semilla. Quizá, como sostiene Máximo Sendín, sería bueno que aun podamos recuperar una visión holística de nuestra delicada complejidad y volver a recuperar así la sabia naturaleza -y su vivificante savia- para las improbables generaciones venideras. ¿Nos dejarán?
 
 
 

jueves, 15 de noviembre de 2012

Here comes


“In hoc signo vinces.”
(Alucinación de Constantino)
 
“Dame una palabra.”
(REAA)

 

 
Hasta el vencejo desciende a tierra para poner sus huevos, incubarlos y criarlos. Ya queda menos. Con la ley en la mano, va a ser complicado que la libertad de palabra siga campando por sus anchas y blogs como este, pierdan la autonomía de la que hasta ahora gozaban. Por si las moscas, el día veinte celebramos nuestro aniversario con algo especial que esperamos sea del agrado de nuestros incondicionales habituales. Que el Eterno nos proteja en su búsqueda y de todos aquellos que presumen de haberle encontrado. No así del efecto salutífero de las carencias, las privaciones y las ausencias. Más “arenas” movedizas en ciernes, disfrazadas de "resolana".
 
 
 

Viento dominante


“Seremos capaces de cambiar el mundo
con tal de que nada nos cambie.”
(Señor “X”)

 

 

Parece natural rehuir o combatir, cada quién según su gusto y querencia, todo aquello que experimentamos como una amenaza. ¿Bajo qué perspectiva actúa el avestruz? Habrá que consultar algún autorizado manual de ficción científica de los vigentes. Cualquier novedad, no por ser un inicial despropósito evita, a fuerza de ser repetida, ser convertida en hábito. Ese tipo de hábitos sí hacen, lo quiera o no lo quiera el interesado, al monje.

 
Es lo que tienen los campos metamórficos resonantes. Allí donde algunos encuentran el cielo, escuchando ópera, otros, sencillamente, se duermen. Todo depende del viento dominante, más que de los genes. Aunque algunos genes parecen obstinados, con tal de justificar y preservar su milenario status quo, en llegar a dominarnos. Supra peritia domini, o como dicen en mi tierra, “el primero, capador”.
 
 
 
 

Vidas de saldo


“De no cambiar de camino,
llegarás a destino.”
(Confucio)

 
 

Aunque también, cada uno de nosotros es mucho más que lo que hace, aunque eso sólo sea esa mínima parte la única que verdaderamente se demuestra. No conviene confundir acto e identidad. Uno, cuando es, es al mismo tiempo todo lo que puede ser: la potencia proviene del recurso disponible, sea este o no demostrado. No todos, a lo largo de su breve historia, tienen ocasión plena de mostrar su unicidad, su diferencia, lo que verdaderamente los diferencia del resto de seres humanos. Personas que, al menos en público, se muestra tan discretamente anónimos como el que más. Resultan vulgares –hay tantos como ellos- en su estrategia de supervivencia silente, en su mezquino ocultamiento. Hay tanto necio egoísmo, valga la redundancia, en su normalidad impostada, en su ausencia de significación. Hay tanto miedo, disfrazado de prudencia, hay tanta displicencia cobarde. Con tal de seguir “sobre-muriendo”, se venden por tan poco… ¿Vale vida sin humanidad?

Parece que si. Un verdadero chollo. Restos de naufragio a la espera de naufrago. Desechados instrumentos.
 
 
 

martes, 6 de noviembre de 2012

Exquisita y misteriosa

"Lo malo del Creador
no es sólo que no exista
sino que, cada vez que juego con Él
-áun no puedo probarlo,
pero de algún modo, lo intuyo-
¡me hace trampas!"
(Diario de Belcebú)
 
"Gracias a mí,
todo sucede a cada instante
según lo previsto:
les tengo desconcertados."
(Diario de Dios)
 
 




Ya sea como objeto, ya sea como sujeto, la conciencia es exquisita y misteriosa. Cuando se vive al borde de nuestras posibilidades humanas, como ahora mismo sucede, uno termina por descubrir que todas las periferias, en la medida en que son relativas, son justificables. No ocurre así con el centro.
 
Aquellos aún incapaces de ver la potente maniobra contra-iniciática (contra-tradicional) que anida en lo clásico, presumen de ratio y logos, allí donde parece del todo evidente que reina la soberbia del ignorante, los jueces son corruptos, los secretarios -no ya indiscretos- cotillas, los administradores avariciosos, los sanadores tóxicos, los misericordiosos hostiles, los vigilantes distraidos y patosos, los defensores ciegos, los que garantizan los procesos clave vagos, los artistas artificiales, los acreedores los mayores morosos... los esfuerzos de inversión demiúrgica han triunfado.
 
Buena parte de los apegos y aversiones que nos caracterizan a cada uno de nosotros, fueron diseñados e implantados en nuestras mentes por seres que vivieron un mundo radicalmente distinto al nuestro. No valen reclamaciones: todos han muerto.
 
Y ahora mismo... ¿Dónde estás tú? ¿Sabes dónde estás? ¿Para quién trabajas realmente? ¿Asumes tu total responsabilidad en pensamientos, palabras, obras y omisiones? ¿A quién pertenece lo que anida en tu corazón verdaderamente? ¿Eres capaz de poner en palabras lo que seguro ya vislumbras en tu interior? ¿Vas a seguir aferrado a tus certezas provisionales, a los calamitosos avances que extirparon en nosotros todo vestigio de lo humano, a guiarte por imaginarias cartas náuticas de todo a 100, a confiar en tus delirantes mapas? ¿Hasta cuando?
 
Deduce, de tus respuestas, si ya has elegido -o te eligieron- bando.





sábado, 3 de noviembre de 2012

La tabernera del puerto

“Disfruta de cada día, de cada noche,
come, bebe, ama, festeja, goza, danza, juega, vive así la vida,
sucumbe a cada instante de un nuevo placer sensorial,
disfruta de tu pequeño, del amor de tu bella esposa mientras aún puedas…
Desiste pues, abandona tu búsqueda inmortal.”
(Eclesiastés 9, 7-10)

“Norte y sur,
trama y urdimbre,
los egipcios ya sabían
cómo las estrellan nos tejen el alma,
de cómo la atan y desatan al cuerpo mortal.”
(Iamblico de Calcis)




En su búsqueda de la inmortalidad de Noé, Gilgamesh se fue a hablar con Siduri Sabitu, la dulce tabernera del puerto, señora de la encrucijada entre mundos, del umbral que separa la vida de la vivificación, haciendo posible la liberadora muerte, quien le desanimó a proseguir su obstinada búsqueda.

Tras su amañado encuentro con Circe, la ruda silvestre que utilizó Ulises por mediación de Hermes no pudo remediar, empero, lo inevitable, la muerte a manos de "su propio Edipo". Somos hijos, pues, de nuestros padres, atados como estamos a nuestros ignorantes, aunque placenteros, actos. ¿Aún sigues distraído en el Carpe diem? Ingenuo.



sábado, 27 de octubre de 2012

La ensoñación de Zeus

“En aquella muda oscuridad lo mantuvo el Eterno un siglo
y tras devolverlo de nuevo a la vida le preguntó:
- ¿Sabes cuánto llevas aquí?
- Un día. Quizá menos.”
(Qurân 2, 261)



Ahora que has conseguido zafarte de las falsas dicotomías, que sabes que los malos se organizan para proporcionar coartadas a los buenos, la derechas a las izquierdas, ellos a nosotros y viceversa. Ahora que sabes que el dinero es la sangre que alimenta la bestia financiera que espera acabar con todo. Ahora que entiendes que ninguna guerra preventiva es necesaria, ruidosa o silente, sea física, química, biológica o informática. Ahora que el veneno actúa dentro de ti, y estás a merced del camello farmacéutico y sus antídotos paliativos. Ahora que sabes que no le importas a nadie, si no pagas ni consumes ni contribuyes. Ahora que sabes que todos cuantos presumían de defender tu libertad desde la suya, estaban a sueldo. Ahora que al fin tienen los medios y las leyes que garantizan la consecución de sus perversos fines. Ahora que pretenden sí o sí, caiga quien caiga, cobrarse la espera y la deuda con tu esclavitud o exterminio. Ahora que sabes quién estuvo detrás todo este tiempo, aguardando el momento, la hora oportuna. Ahora que el juego ya no te juega, y te sabes enemigo, tan responsable de tu ceguera como el que más, que se te acabaron las excusas, que ya están aquí, que ya es la hora y no tienes escapatoria ¿qué piensas hacer? Despierta, despierta, despierta.



Los difuntos y los santos

“El drama de nuestro mundo
surge de nuestro Espíritu
y en él vuelve a hundirse.”
(Milarepa)

“No os entreguéis a vuestra imaginación.”
(Nagarjuna)


“Nuestras huellas llegaron hasta la misma orilla.
Más allá, desaparece todo rastro.”
(Rumi)



Por lo general, llamamos "vida" a la experiencia anímica (del alma) de regreso a su Fuente, a través de un vehículo corporal de obsolescencia programada, por expreso deseo de ésta. Lo eterno desea ser re-encontrado, la Realidad quiere ser conocida. Somos viajeros trasportados en un cuerpo mortal por una angosta senda repleta de claroscuros, cuya meta es la luz, una luz que nos atraviesa y que, extraviados tanto de nuestro destino como de nuestro origen, atravesamos casi sin darnos cuenta. Este grado de auto-conciencia anímica (del alma) es el que verdaderamente nos diferencia.

La calidad (auto-conciencia) del alma se mantiene a través de un denodado esfuerzo de vigilancia sostenida. Lo contrario es alienación, transitar sumido en la ilusoria burbuja de una pseudo-realidad tan distorsionada como aparente que atrapa al alma, cuando sólo el sueño nos permite sobrevolar y escapar de las garras distractoras del sueño. Poner cada cosa en su sitio, desde el centro anímico (del alma) nos torna amables. Amable es aquel que verdaderamente saborea el tránsito entre zombis –profana compaña- porque verdaderamente sabe. ¿Quiénes son, pues, los santos, entre tanto muerto ambulante?


sábado, 20 de octubre de 2012

Ars Distractoria

"Entretener: acción de distraer a alguien
para impedirle llegar a hacer algo."
(Real Academia Española de la Lengua)
 
"Atrofiar: acción de privar a un organismo o célula
de su alimento fundamental
para inhabilitarle de cumplir adecuadamente
aquella función potencial a la que estaba destinado."
(Real Academia Española de la Lengua)
 
"Después halló Jesús a aquel hombre paralítico
que había aguardado durante 38 años el descenso del angel
sobre las aguas del estanque de Betesda
y su batir de alas junto sus cinco pórticos,
pero esta vez ya dentro del Templo, y le dijo:
Mira, ahora al fin ves por tí mismo que has sido sanado;
no peques más, para que no te venga alguna cosa peor."
(Juan 5, 14)


 
 
Cuando uno tiene la suerte de visitar el museo municipal de Saint-Germain-en-Laye, puede apreciar en vivo y en directo una de las obras que mejor describen la historia del género humano y que, pese a su elaboración a principios del siglo XVI, aún conserva intacta su vigencia temática. Se trata de “El prestidigitador”, del maestro Ieronimus Bosch.

 
 
En ella se aprecia como la religión institucionalizada, en este caso representada por el dominico ratero que alza sus ojos al cielo, aunque sus diestra mano muestra el rostro de sus verdaderas intenciones, extrae su fuerza vital al iniciado (inclinado y tocado con gorro frigio), hábilmente distraído por las sociedades secretas (lechuza en la cesta). Un perfecto entramado de distracción que sucede a este lado del muro.


 
La autocomplacida dama exotérica creé no distraerse, confundiendo su total extravío de sentimentalismo con una honesta mirada al cielo, forma sutil pero real de distracción. Y los demás se distraen con el espectáculo de la distracción. Solamente dos curiosos personajes -ambos situados en la proximidad al muro- parecen no distraerse, reclamando para sí nuestra atenta mirada: el hombre de negro que destaca tras el autorretrato del pintor -incluso por encima del pretencioso copete del trilero- y el aparentemente bonachón hombrecillo verde, que parece (finge) proteger al único verdaderamente NO distraído de la composición (cuando en realidad le señala y traiciona), y cuyo gesto meditativo lo sitúa del otro lado de la escena: en el Templo recóndito, aquel que, sin duda, conocía de primera mano nuestro boscoso pintor. Esa es la pieza a batir.



Desde el origen de los tiempos (del mismo Tiempo) la historia de la humanidad parece ser una historia macabra fruto tenaz de una tentadora distracción.Una distracción de la que, siempre que nos demos cuenta (tal es el pacto), podemos recuperarnos, retornando a lo que es verdaderamente esencial, volviéndonos hacia el interior, regresando al silencio primordial, al no lugar, allí donde lo Real se oculta y aparece Eterno, para que lo reconozcamos.

 
 
 
 

Los distractores profesionales no han descuidado la oportunidad de pervertir y contaminar este esfuerzo por disolver la cotidiana distracción que nos aleja de lo Real. Así, en nuestros agitados días, la "meditación" se ha pervertido en una práctica que se aleja de la Tradición, convertida y encarcelada en el campo semántico de la "autoayuda" y el “coaching pseudo-espiritual”.

Por doquier se insta al buscador a que renuncie a la posibilidad de toparse con algo sagrado trascendente, so pena de caer en la manipulación "religiosa", instándole a esforzarse -eso sí- por encontrar en vano, en su interior, una forma inmanente de lo sagrado que le resulte más gustosa y diseñada a la medida de su egoico capricho y vanidad: nirvana, éxtasis, conciencia cósmica, liberación...
 
 

 

Sabia maniobra satánica de pervertir la puerta de la meditación trastocándola en distracción, para que así el buscador se aburra y busque "nuevas distracciones" dentro y fuera de sí, pero ¡alejadas de la puerta! Nos vemos, como le ocurría al paralítico del estanque de Betsaida, esperando en vano el batir de alas del ángel para sanarnos: pero sin obtener resultados.
 



Se constata así el amargo descubrimiento de que -Extra Vera Eclessia nulla Salus est- también somos incapaces de apreciar el tejido mágico del emperador. Desesperados, contemplamos indignados como el Eterno desdeña una vez tras otra el esfuerzo de nuestra ofrenda sincera, mientras otros presumen del don de ser elegidos o iniciados. Un Dios así de injusto exige nuestro total escepticismo o, mejor aún, nuestra justa rebelión y venganza: Iustum Necar Reges Impios.
 



Parece que esto de distraerse no es nuevo. Aunque los antiguos no tenían los supremos medios tecnológicos que tenemos ahora, a ellos no les acuciaba el cambio climático, los extraterrestres, el fin del mundo o -peor aún- el temor a padecer los sinsabores de estar inmersos en una crisis eterna. Distracción, distracción, distracción. Entretenimiento. Atrofia...

 
 
 

Vera Ecclesia. Está en tus manos. No lo consientas. Todos los días. A penas veinte minutos. Medita y persevera. No te distraigas. Ese es el pacto. Ese es el pacto... Salus. Hygieia.
 
 
Hygieia.

jueves, 11 de octubre de 2012

Élite


“Todo el árbol
ya se encuentra en la semilla.”
(Eliyohu Ben Shlomó Zalman, el Comerciante)

“Una tierra informe, vacía
y en la que una gran oscuridad
cubre el abismo.”
(Génesis 1,2)

 

 
Cada vez son menos las ocasiones en que un texto nos invita a pensar, reflexionar y a poner en duda lo que consideramos cierto. Hoy en día, ya nadie quiere granjearse enemigos, optando por refugiarse en los dogmas de lo populísticamente correcto. Pocos son los que aún cuentan con la sensibilidad suficiente para detectar aquellas palabras que, nacidas desde y para el corazón, gozan así de una libertad exquisita. Logran conectar almas en ausencia de lo sagrado.


La sabiduría primordial es un antídoto eficaz capaz de contrarrestar la locura del mundo actual y evitar que esta empañe la mirada lo menos posible. Allí donde muchos vivencian lo espiritual como la más acomodaticia renuncia a la cordura, pocas cosas hay tan verdaderamente revolucionarias y trasgresoras como el anhelo de trascender las cotas de lo inhumano. Aquel que busca lo espiritual hace frente a las necesarias adversidades con un tesón tan radical y obstinado como salvaje.
 


 
 
Allí donde la máscara globalizadora no puede secuestrar la auténtica búsqueda de lo real, es donde tiene lugar la inmersión vivificadora en la Tradición. Una inmersión que no conoce sucedáneos sociológicos ni cae seducida bajo la potente maquinaria del márketing espiritual. En vocación de minoría, prefiere a los menos, gusta de los pocos, aborrece el tropel de la cantidad frente a la exquisita calidad.

 
Tiempos informes, vacíos en su multiplicidad, confusos y oscuros pese a los esfuerzos ingentes del brillar profano, incapaces de mitigar el abismo del alma separada de su fuente, proclives a la convivencia del puritano exacerbado con el degenerado, satánica mezcla en la que todo cabe puesto que nada vale, toda vez que hábilmente se deconstruye su artificio: impostura de la moderna postmodernidad. Lo auténtico resiste, incardinado al espíritu. Que no caben distracciones con las que enmascarar la fractura del abismo sino construyendo puentes. Un arte al que se atreven pocos y triunfan menos, atrapados en el magma incandescente de los intereses propios. El creciente lunar augura el desarrollo pleno de lo aquello que, vía recta, obedece al peregrinar certero de su propia naturaleza. Sólo el peregrino sabe lo que busca.