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jueves, 13 de junio de 2013

Aquí. Ahora.



Yo estaba equivocado, más equivocado aún quizá que ahora. Mi vida estaba dirigida mucho más por las apariencias de un ideal heterónomo que por el reconocimiento de la verdad; por la búsqueda de dinero más que por la búsqueda del verdadero sentido. Vivía dirigido por todo tipo de presiones externas, desoyendo los deseos íntimos de mi corazón. Incapaz de ver las cosas como son, como siguen siendo, sufría porque ignoraba e ignoraba por qué sufría. Tuve avidez y falsifiqué el amor como el que más.


Detenido en los pormenores del tronco, ignoraba así el milagro del árbol; atrapado en la hermosura del árbol, desapercibía el cántico del bosque; ensimismado en la sinfonía de ser uno en la magia de la caminata, olvidaba arroparme en el silencio. Perdía lo más importante, al mismo tiempo que caía en el espejismo de que sentir, pensar y creer que progresaba. Yo también era, aún sigo siéndolo, quizá un tanto menos, una isla arrogante. En pos de ser más y más estratégico, renuncié al proyecto de alcanzar ser humano. Vendí de saldo mi alma al diablo.


Mucho me costó comprender la necesidad de conformarme con mucho menos, lo importante que es saber quedarse quieto, allí donde encuentres tu casa provisional. Decepcionado, muy tarde descubrí que el vertiginoso asalto de nuevos deseos no es sino parte de un distractor carrusel del mundo. Fracaso tras fracaso, adquirí la neutra distancia de Apolo, conocí el efecto reparador de la conciencia presente, purificando el espejo de mi alma. Sabio dolor así transmutado, eco que aún reverbera, dulce Beatriz, en distancia. Quizá. Tal vez. No sé.



viernes, 15 de febrero de 2013

Escrutar el corazón

“El mundo será ungido
por la belleza.”
(Fedor Dostoiebsky)

"Sólo seremos verdaderamente felices
contribuyendo al bienestar ajeno."
(Noboru Kaetsu)
 

 
Resulta notoria la aficción de los príncipes a morderse y devorarse mutuamente. La eficacia de la oración nace únicamente de un vigor corporal capaz de soportar los embates del espíritu y blandir la espada flamígera con brazo fuerte. Se trata de sostener discretamente el ancestral organigrama que, aunque alejado en las antípodas de las necesidades del rebaño, satisfaga los voraces intereses de la intemporal curia, amparados tras el secreto que guardan los milenarios muros de soberbia: corax gules,corax sable.

 

Han regresado a mis pasos las frágiles flores del almendro, entregando generosas la efímera belleza que tejió perseverante el invierno. Las reformas que Mater Ecclesiae necesitaba con urgencia están prácticamente finalizadas, a la espera de que los últimos retoques borren todas las huellas del extravío del Espíritu Santo. Desde la biblioteca aguardan silentes rosas, limoneros y naranjos la obra certera de la primera luna llena de Pascua. Ya todo vuelve a estar bajo el pertinente control, bien retirado de las miradas del Mundo.
 
 
 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Amor y negocios

“Cuando tus palabras son amables crean confidencia.
Cuando tus pensamientos son amables crean altura.
Cuando tu dar es amable crea amor.”
(Lao Tsé)
 
“En efecto, se comienza por amar,
aunque el final del camino es invisible.
Dejas de pensar en el final,
toda vez que tuviste un inicio tan grato.”
(Faruq Farolzad)

 

 

 

Resulta imposible encontrar a Dios, si Él no te encuentra antes. Ceja en esforzarte en vano. Detente entre la danza de los mundos e irradia toda la belleza que encuentres a tu paso. No guardes ni retengas nada. La niebla otoñal saldrá a tu paso y te rodeará en un abrazo silente, mientras buscas donde podrán reposar tus huesos. Todas tus dudas y preguntas quedarán sin respuesta de un modo irremediable. Nada hay que puedas hacer o dejar de hacer. El Eterno ha tomado hace tiempo su imparable, irrevocable y definitiva resolución. Tiemblas escondido tras un ego incapaz de protegerte por más tiempo de la oscuridad. Tu vida es un permanente dar tumbos. Y lo sabes.

 

Da un paso más allá de ti. Basta un solo paso. Cuando uno lo ha aprendido todo –has leído bien, dice todo- y aún se siente insatisfecho, es hora de ponerse en el camino de un modo decidido  y echarse a andar. Al menos, esa es una forma de ver las cosas. Algo de cordura hay en esto de reconocerse irremediablemente loco. Desde luego, nadie duda de que el camino del amor es mucho más arduo e ingrato de recorrer que el de los negocios. En cualquier caso, eso no es culpa mía. No elegí ser traficante de palabras. Beber su vacío fue tu elección. Ahora estás perdido para siempre. Ya es algo definitivo. Te deseo, pues, buena suerte en tu mala suerte. ¡Se te acabaron las excusas! En este negocio, sobran todas las palabras.



sábado, 11 de agosto de 2012

Inteligencia ensoberbecida


“Ya ni siquiera ven la luz,
ni su pálido resplandor sobre el cielo.”
(Job 37, 14)

“Cuando las palabras son tan brillantes,
su resplandor puede cegar al ojo inexperto”
(Rabí Moshé Cordovero)





Comprender el comienzo de la creación desde el ascenso de nuestra propia identidad, requiere atravesar una y otra (y otra) vez nuestros propios límites, hasta ser llevados desde la total humildad y sumisión allí donde ya no hay más palabras para expresar nuestra naturaleza de “polvo y ceniza”. No hay ascensión sin conocimiento. Dicho de otro modo, la ascensión desde el interior de nuestra identidad es infinita ya que, quizá a nuestro limitado pesar, bien pronto descubrimos lo infinito del conocimiento, la infinita dimensión del conocer que nos eleva tan pronto como nos revela limitados a ser elevados de un modo que resulta, a todas luces, totalmente incomprensible.

¿Se comprende, pues, la absoluta necesidad de humildad para atravesar Hokmah desde Binah y cómo dicha comprensión no es sino la más brutal forma de soberbia? Quizá, renunciar a la posibilidad de entender ya supone haberlo entendido todo, romper “por experiencia” la propia realidad allí donde, desde la fecunda nada, todo es radicalmente posible. Inclusive una inteligencia humilde, capaz no ya de quebrar, sino desmantelar y atravesar hasta los propios límites del Silencio. No lo pienses. Atrévete y -sobre todo- no te quedes atascado en la auto idolatría de Hokmah. Buena suerte.




domingo, 24 de junio de 2012

El abrazo de Hygieia

"No es personal, Tom,
sólo son negocios."
(Michael Corleone)

"Pero eso sí los sicarios nunca pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice las premisas mínimas
que faciliten el crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz,
de Este a Oeste y de Sur a Norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
el brutal e inhumano ajuste que requiere 
el equilibrio presupuestario de amor y paz."
(Serrat tuneado, Algo personal)
  



Lo que más desconcierta al escéptico de turno e inquieta al buscador sincero es el descaro en la multiplicidad de métodos y la proliferación de tradiciones espirituales, el batiburrilo de herramientas, ritos, ejercicios, prácticas y técnicas. ¿Cuál es la más verdadera? ¿Cómo elegir entre tantos textos y doctrinas tan contradictorias? ¿Cuál es la práctica más rápida y efectiva, la que está de moda, la que mejor funciona?
Sólo lo vamos a decir una vez: el sabio es capaz por sí mismo de hacer funcionar cualquier herramienta: hasta una reseca vara desprovista de vida puede llegar a florecer. Sin el sabio (sin “la sabia” de árbol), solo queda el reseco ramaje ya inerte, herramientas muertas, simulacro de rito. Mera devoción impostada.  Reliquias incapaces ya de obrar milagros. Decorados. Patéticos santos desnudos que parecen prótesis y budas de bar, tan repintados y desconchados como sobre apolillados. Retablos carcomidos de anticuario y resquebrajadas fachadas. Máscaras de coleccionista. Altares muertos, sepulcros blanqueados de aglomerado contrachapado. Letra muerta en biblias y constituciones. Religiones y burocráticas obediencias. Profanos de sotana y mandil. Chamanes y blogueros de escenario. Estéril laicidad. Pompa vaticana. Negocio.



¿Cuántos buscadores sinceros han sido extraviados por estos “secos” imitadores, propietarios de la verdadera doctrina correcta? Innumerables. Un verdadero sabio jamás se atará a ninguna forma tradicional. Permanece arraigado a la Fuente de la Vida, cuyas prodigiosas aguas son capaces de modelarse a no importa qué cauce, dispuestas a llenar cualquier recipiente estanco, sin importar su forma. En ellas reside la verdadera capacidad de saciar la Sed: la operatividad.
Repetir, imitar, mantener puro el reseco simulacro de lo ritual, aparentar por fuerza del uso y la costumbre no sirve de nada. Es como llevarse a la boca un cáliz de oro vacío, autentificado como santo grial. La Sed sigue intacta. Intacta. Si el manantial surte, una simple mano ahuecada, una sola palabra bastará para sentir en nuestro ser el abrazo reparador de Hygieia.
Mira el paisaje. No importa cuan alejado se encuentre. Allí donde se agrupa la vida y prospera, hay agua. Hay agua. Hay agua. No se puede ocultar. Sin agua, todo muere: personas, civilizaciones, razas y especies enteras. Grifos resecos, cisternas agrietadas, aljibes cegados que un día rebosaron y sobre los que hoy se acumula el polvo, o, lo que es peor, mortíferos mikvés de agua estancada... con la inscripción SALVS PER AQVAM en grandes letras doradas. 



viernes, 15 de junio de 2012

Colapso inminente

"Ojalá la riqueza no os abandone, efesios,
para que con ella podáis algún día comprender
vuestra maldad.”
(Heráclito de Éfeso, 125a)

“Las ventas dependen del posicionamiento,
y el posicionamiento no es sino imagen.”
(José  Manuel Díaz de la Lastra)






Nuestra des-civilización pasará a la Historia como aquella donde se dio con mayor intensidad la paradoja de convivencia entre un altísimo desarrollo tecnológico, que facilitó de un modo prodigioso nuestra paulatina –y quizá irreversible- deshumanización y el más abyecto y superficial positivismo rampante, paradoja anticipada en la expresión guenoniana del “Reino de la Cantidad”. Eso, en el benévolo supuesto de que aún quede algo que se pueda llamar Historia, y no mero “amañe historicista”. No cabe suponer que se consienta la pervivencia de ningún vestigio que escape a la manipulación, instrumentalización y control, en último término, a la cuantificación, del dígito. Tal destino es el que presuponemos al término Alma.



En su etimología griega, el Alma se considera equiparable a una grácil mariposa, tan llamativa como inasible a la mano torpe, inexperta. Anhelo escurridizo pero persistente, brutalmente desdeñado por la apisonadora del siglo que no entiende más conocimiento que el informativo, más eficiencia que la técnica, más pasión que el espectáculo y sus “subidones”, más virtud que la instantaneidad monetaria.





Como sostiene mi admirado Félix Rodrigo Mora, nociones clásicas como las de virtud, verdad y libertad han sido extirpadas del diccionario, ya que son incompatibles (enemigas) con la ideas opresoras predominantes de capital (interés, propiedad) y estado, de ahí los ingentes esfuerzos y recursos dilapidados en debilitarlas, hasta acabar con ellas. Vano afán, a mi modesto entender. Virtud, verdad, belleza y libertad, son todas arquetipos eternos, tan fecundamente humanizadores precisamente por su carácter sobrehumano esencial. En la “jerga” de nuestro numantino héroe particular: “cualitativo”. De ahí su peligro subversivo para todas aquellas intenciones “nadificadoras” de lo humano.


Corren buenos tiempos para tantos utilitaristas simplificadores, que reducen belleza y felicidad al quantum fisiológico subjetivo, en manos de las analgesias y ansiolíticos farmacéuticos, ahora que la sabiduría se mide en número de “ventas” en los grandes almacenes. La receta de Félix ante la sinrazón de los tiempos la toma de Simone Weil: Ayuno, silencio, contemplación de la belleza natural… y lo más revolucionario de todo, esfuerzo de convivencia desde el servicio desinteresado. No hay prisa. La Historia sabe esperar. Tarde o temprano aparecen sujetos de calidad, de la talla de Sócrates o Félix, dispuestos a traernos generosos la frescura y novedad perenne de los clásicos. Siempre ocurre. Lo demás, papel mojado, fiebre, sobresalto, post, noticia.



domingo, 10 de junio de 2012

Las llaves del Tiempo


“No hay peor horror que aquel
del que ya nadie se horroriza.”
(George Orwell, Rebelión en la granja)
 
“Mañana me pongo en marcha.
Mañana empiezo.
Y por la calle del mañana, se llega
a la plaza del nunca.”
(Antonio Machado)

“Sin más deseos e intereses que los de su indolencia,
presumen de sumergirse el los océanos del amor sin mojarse,
antes de partir ya están cansados,
incapaces de afrontar sus obras
prefirieron la ceguera a ser guiados,
la envidia les apartó de toda enseñanza.”
(Al Farabí, Camino de felicidad)





El principio de superposición cuántico, permite a un mismo átomo estar en más de un lugar a la vez. El de entrelazamiento comunica partículas infinitamente alejadas. El hecho de observar un fenómeno cuántico o no, puede modificarlo radicalmente. El universo es pues, antes que nada, memoria, conciencia, probabilidad, información.


Las gratas enseñanzas de Sócrates fueron premiadas con su ejecución. El violento Trasímaco que supo excitar o calmar las bajas ambiciones, manipulando las opiniones y pasiones que se incubaban en calles y plazas, se salió con la suya.


Determinismo e incertidumbre se solapan inextricablemente. En el guión de la información cuántica, cualquier final es posible, incluso la ausencia de final. Todo está abierto. Toma sólo lo que necesites y no te distraigas de lo esencial. No pierdas tiempo adornándote con lo pasajero del mundo. Entrega toda tu vida a tomar conciencia de la Unidad de lo real, piérdete así en su presencia y ya no habrá nada, morada o ruina, que te detenga. Pasado y futuro se abrirán ante ti. Tendrás las llaves del tiempo.



martes, 5 de junio de 2012

Asesino inmortal

"Cuatro maestros entraron en el Jardín:
Al salir, Bez Azay murió;
Ben Zomar se volvió loco;
a Ajer le cortaron la raíz.
Sólo rabí Akiba fue y volvió."
(Toseftta ki-fshutá, Hagiga 2)

"El dragón es como un rey en su trono,
la esfera como un rey que viaja por su país,
y el corazón como el rey de la guerra"
(Rabbi Aryeh Kaplan, Sépher Yetzsiráh)



Así como el espíritu vivificador resucita a la letra, la presencia en el corazón iniciado renueva de manera continua su alma, para que no tenga historia, para que se asuma a sí misma instante, en una poética del espacio y la vida, tan perpetuamente actual, que deviene irreprimible e inmenso poder transformador.

Los custodios de la axiología, paralelos al devenir del humano medio, siempre han procurado con esmero y tesón que el contenido de la verdadera experiencia iniciática no fuera divulgado.

A tal fin –preservar el secreto del sacro- elaboraron y transmitieron en círculos herméticamente sellados, una suerte de jerga que ya no significa nada. Términos como “carroza”, “palacios”, “trono” resultan inofensivos de todo punto. E incluso un tanto anacrónicos. Ahora que la monarquía está de “capa caída”, nos resultan extraño encontrarlos tras el “Erase una vez” de los mágicos cuentos de hadas. Dónde esté una buena Wii o una Xbox de última generación…



Ezequiel e Isaías son apenas carne de cita apocalíptica trasnochada. Ya nadie acude a ellos como fidedigna fuente, como antaño. Reposan plácidos en nuestra dócil wikipedia, a merced de los nuevos aspirantes Hasidim de Asquenaz. Nombres míticos como los de Abraham, Henoc, Moisés ya casi no se utilizan para designar los ocultos operativos. Hoy en día, nadie quiere prescindir del copyright de su profética visión, y figurar, aunque sólo sea un instante, a la cabeza del ranking de best sellers o superar en Google las preciadas ocho cifras de resultados.

Si todavía queda alguien sentado a la orilla del Quebar, mucho me temo que no le preocupe demasiado si fueron sus aguas precreadas o no. La magia es la que se adquiere con la entrada de los parques temáticos (y, sobre todo, la que los hace rentablemente viables) y en las salas de proyección IMAX y 3D. Bueno. Es lo que hay. Así están las cosas. Desilusionados con la realidad, habrá que contentarse con la espectacularidad del veterano sensurround de los 70 y los efectos especiales en Maya de “Light&Magic”: Aleph, para el universo; mem, para el hombre; shin para el tiempo; y una bella corona –gracias a su meticuloso orfebre- siempre verde y resplandeciente, que obedientes transportan siete maestros.


viernes, 2 de marzo de 2012

Nubes nuevas




Nuestros pasos se atreven, entre la complejidad del instante y la incertidumbre ausente, a despertar la senda adormecida. Las ramas antaño desnudas hogaño cual varas de Aarón resplandecen. ¿Cuál tendrá el honor de ser sacrificada corona en Mayo? ¿Hay quién pueda dudar que el poder de Dios sea femenino?

Orden natural. Exilio enamorado. Transitorio y predecible el sufrimiento. Transitoria y predecible la magia. Renovada invitación a saborear las delicias de una vida recreada desde la pureza y la sencillez de las cosas más bellas. Nubes nuevas, blancas y rosadas, en el Alma ¡Aún florecen!