Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de octubre de 2013

Love under Will


“Gobierna oculta en cada uno de nosotros
una particular estrella anhelando reunirse.
En toda intención cabe así un mágico actuar.”
(Aleister Crowley, Liber Legis)

 


 
Pese a tratarse de campos semánticos infinitamente gastados y devastados hasta la extenuación, ni se debe confundir Voluntad con deseo ni tampoco Amor con sentimiento. Dos que voluntariamente se reúnen mediante el Amor, mueren en cuanto a dualidad separada, desaparecen así como dividualidades que son superadas en un destructor término unificador. Hay en este anhelo autolítico un algo de locura y sinrazón, al menos desde la egoica mirada convencional, que siempre busca preservarse, caiga quien caiga. Conocer la Voluntad, significa actuar desde el Amor con total prontitud y desapego. Sólo quien simula amar, alberga aun alguna duda. ¿Escogiste ya tu estrella? ¿Y a qué esperas entonces para liberarte?
 
 
 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Amoroso sufrir

"Amor es hijo de Poros y Penia."
(Aristocles de Atenas)

“A través de la expresión emocional del arte,
en la sed del anhelo experimentamos
la gratificadora catarsis.”
(Aristóteles de Atenas)





A través del amor a la herida, secretamos un antídoto reparador que nos sana. Restringir la conciencia del dolor nos anestesia pero también nos robotiza. En necesario ampliar la mirada, aunque duela, y hacer de nuestro dolor perla, sin miedo. Piensa siempre en proporcionar al otro aquello que desearías que el otro pensara para ti. La benevolencia logrará transformar tu ordinario sufrir en una forma de sufrir extraordinaria.

Tras tomar un vaso de agua, justo antes de adentrarse en el periodo de sueño, explicamos con gran detalle en dónde nos encontramos y adónde es que pretendemos llegar, e incluso algo mejor, siempre para bien de todas las partes implicadas, en un estado pleno de benevolencia, para así erradicar aquellas interferencias parásitas de nuestra intuición y recibir así, condensada tras la cuarentena, la información seminal del mejor potencial posible.





sábado, 6 de julio de 2013

Abanico de cedros y azucenas

“Por imposible que éste resulte,
no hay mayor conocimiento que el de lo sublime.”
(Aristóteles)

“Alma que anda en amor,
ni cansa ni se cansa.”
(Juan de la Cruz)





La espera, que purifica la intención. Los preparativos, que anticipan el furtivo encuentro y lo recrean. El dulzor de la paciencia que se sabe desinteresada y total entrega. Doloroso placer y placentero dolor que nunca termina cuando termina. Renunciar a la voluntad de poseer y decidir en la noche fugaz. Ser regalo. Olvidar y olvidarse en el cuidado. Que un amor que es más que humano, no deja por ello de ser plenamente humano, si sabe guiarse con certeza de mapas invisibles.



viernes, 5 de julio de 2013

Erotomaquia

"Gnosis tôn ontôn."
(Pitágoras de Samos)

"Unde malum et quare?"
(Valentín de Alejandría)




Quien conoce, puede. Al resto de seres humanos, frustrados e impacientes frente a su impotencia, sólo les cabe proteger su frágil estabilidad psíquica en una suerte de delirio de poder. La magia, pese a lo que muchos expertos pretenden hacernos creer, se encuentra del lado de los primeros. Su desprestigio sistemático es tan sólo una estrategia disuasoria que pretende proteger y ocultar una ventaja competitiva, vulnerable a la divulgación: la fuente del poder. Es entre los poderosos entre los que se esconde y oculta la verdadera magia. El resto, habrá de conformarse con padecer, en mayor o menor medida, los sutiles o grotescos efectos de la dominación, compensando su cotidiana frustración con distintas formas de evasión o distracción. Quien no tiene el poder, debe “imaginar”, sin embargo, tenerlo. Pues, reiteramos, solo quien conoce, puede. Y quien revela la fuente de su poder, la entrega, esto es, la pierde.




Ello explica la necesidad de camuflar y mantener un estricto disimulo sobre los mecanismos que ponen en marcha y mantienen girando el tiovivo del poder, la necesidad de discreción para impedir, contrarrestar, toda posibilidad de discernimiento de cómo son y funcionan las cosas, esto es, la magia del pragmatismo (dominación) ha de permanecer oculta a la mirada profana (dominados), a tenor de mantener la funcionalidad y eficacia del sortilegio. El ciudadano promedio vive ajeno al encantamiento socio-cultural, disfrazado de normalidad, al que vive sometido, produciendo y consumiendo (dos formas alternativas de un mismo ser consumido). Su certeza ilusoria le resulta mucho más digerible que el terrible tormento de la incertidumbre. Sólo una minoría afronta la responsabilidad de mantener a la audiencia atenta al ficticio espectáculo, accionando los resortes del apurva tras las bambalinas (o las cortinas, como el mago de Oz).




Es a estos últimos a quienes dirigimos la esencia acroamática de nuestra instrucción, aquella que aparece nítidamente descrita entre líneas, con el fin de mantener los privilegios de la élite explotadora lejos (a salvo) de la curiosa voracidad de la chusma explotada. Para ello resulta necesario prescindir del confuso e intencionalmente desacreditado término “magia” por otro mucho más afín al ámbito empírico de las ciencias psico-sociales: “demagogia”. La verdadera demagogia es la que no se nota, la que consigue desacreditar al adversario al conseguir más raudamente etiquetarlo ante la opinión pública de “demagogo” o aquella que disfraza los conjuros de antaño bajo la actual jerga legislativa. La agilidad es siempre un grado y parece que siguen siendo válidos y vigentes aquellos asertos que defienden que 1) la mejor estrategia de defensa es un buen ataque preventivo y 2) que nunca se esconde mejor la trampa que bajo el monopolio de factura de la ley. Al igual que ocurre actualmente con la ciencia y la técnica, la clave de la legitimidad radica en disponer de artificios con los que proteger la ventaja (patente) e ir (tratar de ir) siempre un paso por delante del enemigo. Prebendas del privilegio de legislar.



miércoles, 3 de julio de 2013

Nom de plume

“Aquello de lo que cabe desviarse
no es el verdadero Tao.”
(Ken Wilber)

“Aurum nostrum
non est aurum vulgi.”
(Tradicional alquímico)





Quien alguna vez ha sentido su plúmbeo cuerpo transmutado por la gracia del amor, sabe de lo que aquel es capaz. A través de su secreto, en permanente muerte y renovación, cualquiera puede así transformar su alma en un radiante sol, e iluminar con ella el mundo. 



sábado, 8 de junio de 2013

Aoristos

“Quizá algún día puedas saborear
que el amor es superior a la vida y
que dar amor es superior al amor.”
(Abu Ayyud al-Ansari)




¿Quedan aún maestros capaces de mantener viva la cultura de la humanidad y mostrar a los reyes la adhesión a la Unicidad divina? ¿Queda alguien que sepa entregar el afecto amoroso de la amabilidad, al servicio de los demás, que recuerde aún la senda de ayuda al oprimido, de la alegría y el buen talante? ¿Dónde están aquellos sinceros, capaces de soportar sin inmutarse la afrenta y el beso traidor del hermano, de cuidar de los suyos sin acosar el vecino?

Mi conocimiento sólo alcanzó hasta el punto en el que al fin descubrí que no sé nada. Enamorados, avanzamos hacia el saboreo de la Realidad apoyados sobre el bastón del intelecto, pero con los pies del amor. Sólo quien se olvidó del Eterno puede imaginar uno o mil infiernos. ¿De qué sirve tu devoción cuando te resistes a servir? No busques más sabiduría que la de encontrar un renovado modo de llevar, día tras día, la felicidad al corazón de tu hermano. 




domingo, 2 de septiembre de 2012

Hermosa huella

“En su secreto circunvalan los refinados de espíritu,
imparables hacia el amor caminan sus corazones.”
(Ibn Arabí, Tannazzulat al-mawiliyya)
 
“No te asustes cuando te asalte la hostil indiferencia
por calles y avenidas, por cárceles y trampas, por tumbas infinitas.
No temas la vorágine, ni huyas del torbellino, ni cedas al rigor.
Regresa siempre al dulce pálpito del silencio.”
(Omar Khayyam, Rabaiyyat)

 

 

 

Sólo quién verdaderamente ama la belleza eterna, la oculta tras la belleza efímera de las cosas. La belleza que se oculta en la sabiduría, en la destreza, en la soltura, en la vivacidad, en la finura de rasgos, en la gracia de los movimientos, en la ligereza de gestos, en la generosidad y en la valentía, para que el alma noble así las descubra y reconozca. Poderosa es la fuerza del recuerdo.

 

No somos capaces de ver fuera sino la belleza que guardamos dentro del alma, la que en su espejo verdaderamente se conmueve y rinde porque se atesora. Que llega la belleza al alma antes que a los sentidos. Que bien reconoce a su imagen la humilde semejanza, y se muestra agradecido lo que se sabe posible gracias a lo necesario. Bien poderosa es la fuerza del recuerdo.

 

La celosía del alma sabe más de la luz que oculta que de la que la traspasa. Amor que fluye entre el temblor de dos espejos, dejando grácil la huella de su hermosura. Verbo, palabra que fluye hecha acción. ¡Cuán poderosa es la fuerza del recuerdo!
 
 
 
 

lunes, 25 de junio de 2012

Delirio enamorado

“Confronta tu cansancio desde la guerra del Alma,
rendido y derrotado ya el cuerpo que la contiene.”
(Durante Alighieri, Detto d’Amore)
 
“Quien sabe de dolor,
todo lo sabe.”
(Ernest Heminhway)





Imagina la angelología planetaria la existencia de alados seres sutiles que circundan nuestras miserias en secreto, cual los astros giran en torno al centro divino, dotados quizá de una conciencia que ignora (o desprecia) la ciencia bajo el eufemismo de ley gravitacional. Excepciones como las de la resonancia mórfica, que entienden que la conciencia o noosfera trabaja como un campo informacional activo, llevaron al total ostracismo a Rupert Sheldrake en 1981. Físicos como David Bohn, tuvieron mucha más suerte. Sea como fuere, parece que el universo actúa como un espejo de conciencia y refleja lo que estamos buscando. Su maya estructural danza al compás de nuestra observación. Nos guste o nos asuste, “su conciencia” baila al son de la nuestra.


La conciencia, escurridizo asunto donde los haya, precede a la creación densificada del Universo, lo penetra y contamina: nosotros somos la prueba. Un salto cuántico nos hace imaginar que nuestra Alma forma parte del Alma del Mundo, segmento arbitrario de su prodigiosa trama fractal: Una suerte de “scire” compartido, sinérgico, sincrónico, simultáneo, sináptico, tan complejo, bello y armónico como lo soñara Albert Einstein… esto es, con-sciente.


La última visión que aguardaba a Dante era la de un Cosmos amoroso, que hacía estallar en un orgásmico abrazo los cúmulos de galaxias. No debemos hacerle un caso excesivo. Entontecida la razón por la sublimación hormonal hacia la Portinari, nos hizo ver que, más que sabio, no era más que un estúpido romántico, que eligió tener la cabeza más allá de las Angélicas Esferas Conscientes, allende el Empíreo, allí donde otros se conforman con los chemtrails y las nubes. Delirios de amor del toscano poeta para impresionar a su particular y esquiva Dulcinea: "l'amor che move il sole e l'altre stelle."