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viernes, 21 de junio de 2013

Onírica noche estival

“If we shadows have offended,
think but this, an all is mended,
that you have but slumber’d here
while these visions did appear.”
(Puck)




Fuera aparte que este día sea el contrapunto anímico del más triste del año (21 de enero), el periodo comprendido entre el 21 y 24 de junio aparece intrínsecamente ligado a la presencia de fogatas purificadoras que multipliquen la predominancia solar que caracteriza estos días: resulta duro asumir que hasta los astros, en el surco de crecimiento y decrecimiento aparente sobre el horizonte, tienen también sus límites.

Todo cuanto nos ocurre en la noche, incluso velar y estar despiertos, incluso soñar, sucede siempre como en un sueño. ¿Soñamos que soñamos? ¿Es quizá, el de los muertos, un sueño permanente en el que, ignorantes de su condición, sueñan vivir un sueño? ¿Qué puertas abre misteriosa la noche –y su sueño- y hacia dónde nos conduce el atravesar al otro lado de su onírico espejo?




Adentrarse en el conocimiento del mundo porvenir y en la dimensión mágica (líquida) de la realidad, reducir la incertidumbre del propio destino, abrir sin permiso el apolíneo oráculo, no es algo que debiera quedar, en modo alguno, impune. Hay mieles que nunca se deberían probar de manera gratuita, pues la dulce colaboración de abejas y rosas sólo se hayan al alcance del pecunio divino. Aún faltan cuatro días, cuatro. Tan solo un filtro o hechizo elaborado con pericia, será capaz de burlar los implacables designios del emperador, antes de que se cierre definitivamente la misteriosa puerta.


Si, por un casual, se encuentran con Hipólita y Teseo, con Oberón y Titania y, no digamos, con el travieso Puck, no digan nada, no cuenten nada. Cierra los párpados, para poder ungirlos con un beso; cierra tus ojos, para mejor abrir tu mirada a un mundo infinito. Esta vez, pese a quien pese, la vencedora será la noche… Feliz, alegre y bullicioso solsticio.




sábado, 1 de junio de 2013

Usos y costumbres

“Lo que vas a ser, ya lo eres.
Aquello que buscas, ya está en ti.
Alégrate de tus sufrimientos,
pues me encontraste gracias a ellos.”
(Alejandro Jodorowsky, La Danza de la Realidad)

“Aquella noche, cayó el color
sobre el espejo mágico.”
(Kennet Grant, La fuente de Hécate)




Siempre y cuando se acuda receptivo a la playa, desierto profano donde los haya, una de las primeras cosas que uno descubre, es la de encontrarse ante la presencia (radiación) de un organismo vivo, aquella que hace vibrar la luz y la atmósfera de un modo lo suficientemente peculiar como para expandir nuestra conciencia, fenómeno cuyos réditos la industria turística no duda en explotar y, no digamos ya, la sofisticada impostura de Silicon Valley. A día de hoy, la gente termina dándose codazos por lograr hacerse con una mejor porción de las tifónicas bendiciones del dragón, con su néctar de dopamina gratuita corriendo a raudales por todos los entresijos de nuestras adormiladas glándulas, selladas desde la pubertad. Pues, como bien dice la publicidad de no quiero recordar qué compañía de telefonía móvil: “Lo importante es estar conectados.” o, más recientemente y de una forma lo suficientemente explícita para el buen entendedor: “Power to you.”

Aún no lo suficientemente restablecidas de los primaverales ritos de Mayo, la pineal y la pituitaria al unísono recogen los escondidos frutos del árbol de las Hespérides, amalgamando las sutiles vibraciones dulces que provienen del alineamiento con/en el apurva, allí dónde la conciencia atenta puede al fin, en deliciosa sinfonía, saborearlas. En la proximidad del solsticio de verano, quizá valga la pena recordar que, pese a que ya sólo los publicistas creen en ella, la magia es real y tiene un precio. Cuando se trata de alcanzar objetivos, taumatúrgicos o de cualquier otra índole, es importante saber encontrar el camino de menor resistencia, saber diferenciar entre lo que uno desea y lo que uno realmente necesita. En una palabra, lo verdaderamente importante es saber. Y eso lleva su (tu) tiempo. La experiencia, como sabe bien el diablo, es el verdadero grado y fluye, manantial ambarino, como la devoción, por nuestra sangre. ¿Quién pudiera solazarse en la playa, sagradas arenas de San Pedro,  tras la nocturna busca y colecta, a lo alto, a lo bajo y a lo ligero, del trébole?. Como obligan los buenos usos y costumbres, los mis amores van.




viernes, 15 de febrero de 2013

Escrutar el corazón

“El mundo será ungido
por la belleza.”
(Fedor Dostoiebsky)

"Sólo seremos verdaderamente felices
contribuyendo al bienestar ajeno."
(Noboru Kaetsu)
 

 
Resulta notoria la aficción de los príncipes a morderse y devorarse mutuamente. La eficacia de la oración nace únicamente de un vigor corporal capaz de soportar los embates del espíritu y blandir la espada flamígera con brazo fuerte. Se trata de sostener discretamente el ancestral organigrama que, aunque alejado en las antípodas de las necesidades del rebaño, satisfaga los voraces intereses de la intemporal curia, amparados tras el secreto que guardan los milenarios muros de soberbia: corax gules,corax sable.

 

Han regresado a mis pasos las frágiles flores del almendro, entregando generosas la efímera belleza que tejió perseverante el invierno. Las reformas que Mater Ecclesiae necesitaba con urgencia están prácticamente finalizadas, a la espera de que los últimos retoques borren todas las huellas del extravío del Espíritu Santo. Desde la biblioteca aguardan silentes rosas, limoneros y naranjos la obra certera de la primera luna llena de Pascua. Ya todo vuelve a estar bajo el pertinente control, bien retirado de las miradas del Mundo.
 
 
 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Esfuerzo obstructor


“Tesis. Antítesis. Síntesis.”
(Hegel)

"Tesis."
(Dios)



A fuer de intentar sobrevivir a cualquier precio, el mal[1] -sin serlo- se ha hecho necesario. Quizá en ello radique su mayor y más discreta perversidad. Mayor o menor, el mal ha interpuesto su tóxica vicaría entre la causa y efecto, desde el origen de los tiempos. Necesita, bien del litigio, bien de la mediación para subsistir: él, esencialmente contingente, es el más necesitado, por innecesario.

 
Causa y efecto, apurva “mediante”, se hayan siempre esencial e intrínsecamente unidas por una orgánica solución de continuidad. El émbolo obstructor obtiene su mayor rédito energético de la oposición al flujo natural (diábolon), un rédito algo menor –aunque suficiente si no se tiene demasiada avaricia- de la obstaculización del flujo en la dirección del mismo (sýmbolon). Si no está roto, no gasten esfuerzos en repararlo. Sobran.
 


[1] Interprete el lector dicho término a discreción, por su cuenta y riesgo.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Órfica resonancia


“Se requieren voluntarios
para cambiar la memoria-partitura
de la subyugada especie.
Abstenerse pusilánimes y cobardes
(que ya vamos sobrados).”
(ACHE, Oferta dominical)

 

 

 
Muchos no me creerán si les digo que la práctica habitual del ayuno, la respiración consciente y la meditación no sólo modifica, si no que aún mejora, el genoma de la especie. No sólo de quienes son afectos a tales absurdas prácticas. No, no, leíste bien, de toda la especie. Para desesperación de eugenesias de todo a cien, que andan trasteando con lo que no saben. La ciencia básica, frente a la aplicada, ni tiene dueño ni atiende a subvenciones, básicamente por que responde a una verdad más allá de espurios intereses bastardos y rentabilidades de ocho al cuarto. Responde, sobre todo, a lo que no se aplica (ni debe nunca aplicarse). La mutación es imparable.
 
 
 

sábado, 27 de octubre de 2012

La ensoñación de Zeus

“En aquella muda oscuridad lo mantuvo el Eterno un siglo
y tras devolverlo de nuevo a la vida le preguntó:
- ¿Sabes cuánto llevas aquí?
- Un día. Quizá menos.”
(Qurân 2, 261)



Ahora que has conseguido zafarte de las falsas dicotomías, que sabes que los malos se organizan para proporcionar coartadas a los buenos, la derechas a las izquierdas, ellos a nosotros y viceversa. Ahora que sabes que el dinero es la sangre que alimenta la bestia financiera que espera acabar con todo. Ahora que entiendes que ninguna guerra preventiva es necesaria, ruidosa o silente, sea física, química, biológica o informática. Ahora que el veneno actúa dentro de ti, y estás a merced del camello farmacéutico y sus antídotos paliativos. Ahora que sabes que no le importas a nadie, si no pagas ni consumes ni contribuyes. Ahora que sabes que todos cuantos presumían de defender tu libertad desde la suya, estaban a sueldo. Ahora que al fin tienen los medios y las leyes que garantizan la consecución de sus perversos fines. Ahora que pretenden sí o sí, caiga quien caiga, cobrarse la espera y la deuda con tu esclavitud o exterminio. Ahora que sabes quién estuvo detrás todo este tiempo, aguardando el momento, la hora oportuna. Ahora que el juego ya no te juega, y te sabes enemigo, tan responsable de tu ceguera como el que más, que se te acabaron las excusas, que ya están aquí, que ya es la hora y no tienes escapatoria ¿qué piensas hacer? Despierta, despierta, despierta.



martes, 2 de octubre de 2012

Dócil impostura

“Si no hay actos en la tierra,
no los escribirá el Eterno desde arriba.”
(Yamil Al-Mansur Haddad)
 
“Sin más, el Eterno anula o confirma
a Voluntad lo que quiere.”
(Qurân 13, 39)

 

 
Más allá de nuestras ínfulas, pretensiones y ridiculeces, la existencia simplemente ocurre. Nos ocurre. La disolución de la materia, su irrevocable muerte, sólo anuncia la enésima de sus transformaciones. Este devenir es utilizado como excusa para justificar la propia inmoralidad, la arrogancia y el fatalismo, ante tal ausencia de libertad. Sin embargo el ser humano no puede desligarse de su condición de constructor de su propio destino. Simplemente ocurre. Su acción representa su modo de estar en el mundo. Esconde así una voluntad más grande que su propia voluntad. ¿Cómo encontrarla, aquí y ahora?

 

Eliminar la hipocresía y el disimulo de forma completa, actuar con sinceridad y sin miedo a la verdad, no es algo que todos deseen llevar a cabo. Presos de las trampas del yo, atrapados en la auto indulgencia, en el calor de las propias concesiones, en los múltiples recovecos del irredento egoísmo, dejamos que nuestras vidas se malogren. Es nuestro actuar un activo dejar de actuar. Así tienen que ser las cosas. Así son, porque así tienen que ser. Hasta el hipócrita, sin saberlo, actúa de acuerdo con la realidad y la verdad. A un mismo tiempo, resulta posible esforzarse en aceptar y transformar lo real.
 
 
 
 

jueves, 30 de agosto de 2012

Murmullo lejano


“Y verás las montañas,
que tan firmes parecen ahora,
pasar como pasan las nubes.”
(Qurân 27, 88)

 

 

 

La aflicción y desesperación que caracterizan al hombre del nuevo milenio ha venido como consecuencia de haber disfrazado bajo el espejismo tecnológico la realidad, y haberse olvidado del truco, para confundir así disfraz con piel. Su obstinada soberbia le ha hecho perder consciencia del ardid en el que su esencia tuvo origen: la ilusión de separación que facilitaría no sólo el deseo del reencuentro sino, también, su posibilidad, en el conocimiento de sí mismo.

 

Acabamos así confundiendo lo que es con lo que nos parece, incapaces de ir más allá de la burda estadística fenomenológica y otorgamos plenos poderes a lo que no es sino vano delirio. La ilusión de la realidad no destruye la realidad, aunque sí para nosotros. Nos creemos así destructores y constructores, destruidos y construidos por nuestra falsa percepción del mundo, nuestro autoengaño, nuestra autosugestión.

 

La humanidad adolece de ser forma sin contenido, rutina vacía, automatismo vital, desvarío colectivo sin rumbo, agitación sin causa ni fin alguno, infinita sucesión de tópicos y modas que se renuevan conforme se desgastan, como las sombras. Bien mirado, en el fondo, nadie es inocente de su propio desprestigio. Así, lo que un día fue llamado ser humano, ya sólo es un zombi tecnológico tan patético como desvirtuado, ajeno incluso a su propia muerte.




viernes, 17 de agosto de 2012

Tarbh Feis


“En ese día, parecerá evidente que la verdadera soberanía
pertenece al Más Misericordioso.”
(Qurân 25, 25)

“Quién anhela el verdadero conocimiento,
ya está ubicado en la senda intangible que conduce al Paraíso.
Sólo le resta Caminar. Caminar. Caminar.”
(Abu Hurayra)





La familiaridad con el pozo de la propia tiniebla interior que trae el cotidiano meditar, nos permite vislumbrar la irrealidad del mundo, su inconsistencia, su inhóspito reflejo. Comienza así la necesaria locura y desvarío, las ambiguas tinieblas de la ignorancia, la vivencia del exilio, el abismo que se oculta tras las ruinas del espejismo, allí donde fructifican, cobran forma y color imaginales, por primera vez, las temibles sombras.

Aquellos oscuros impulsos que antaño nos trajeron la compulsión al olvido y la inconsciente negrura son entonces compañeros y testigos en nuestro solitario camino hacia la cifra de nuestro destino, al fin, revelada. Surge así un espacio interior, pleno de belleza y colorido, capaz de fascinar al alma, en el que aparearse con atenta intención de unidad, como pertinente dote y testigo. Fertilidad creadora, equilibrio de contrarios. Cuando se entiende bien, nada tan cosmológico como lo sexual. Por desgracia, para la gran mayoría, la memorización, el estudio, la lectura, la escritura, la reflexión, la comprensión y la contemplación, son previos al ansiado coito sagrado.




viernes, 1 de junio de 2012

Janua inferni

"¡Qué bien se está aquí!"
¿Porque no montamos tres tiendas?
Una para tí, otra para Moisés y
otra para Elías?"
(Mateo 17, 4)





Cautes, peculiar entorchado, señala con claridad que ya estamos muy próximos a atravesar los umbrales de géminis, la puerta del infierno, allí donde el sol, en lo más alto de su carrera ascendente, es detenido y retenido a la fuerza por los dioscuros y doblegado al orden celeste que le impone límites que, por su bien, no debe traspasar.

Terminados sus arduos 12 trabajos previos, Heracles, se predispone a iniciar la última etapa de su periplo heroico, aquel que culmine con su consagración como deidad olímpica, los últimos cien pasos que le separan de su definitivo “estadio”, ser digno de la Región Celeste vedada a los despreciables mortales, convertirse al fin en un Dios.


Londres / Zión conmemora este apoteósico proceso, como anfitrión de esta XXX simbólica tarta, tan laica como mercantil, disfrazada de evento noble deportivo, el próximo 27 de Julio. Países y marcas, valga la redundancia, entablan una incruenta batalla de egos, allí donde Grecia, madre cultural y religiosa del tinglado, anda tan intervenida como alicaída, viendo como se extingue irremediablemente la llama de su gloria pasada, vano socaire frente al mágico vendaval una guerra económica que se pasa por el forro la Eirene Olympika, cegada por el oropel de mezquinos trasuntos cifras y cantidades, hoy tan sobrevalorados.

Pero no adelantemos acontecimientos, desafiando el capricho veleidoso de los dioses. Ahora toca adecentar las criptas, mezclar azufre y cal, y preparar las teas que habrán de iluminar la noche más corta del año, en las llamas de las hogueras purificadoras en honor a Vesta. La tierra misma hecha mágica antorcha, por San Juan, noche donde los nuevos elegidos velarán ebrios y se hartarán de beber de los pechos de Juno/Sothis. El resto, habrá de conformarse con encender la caja tonta, e irse preparando para pasar por “los aros”, ignorantes del resplandor que, como el óleo sobre las barbas de Aarón, derrama la cumbre del Monte Tabor.



Es comprensible que, con la que está cayendo, no quede casi tiempo para semejantes zarandajas y la gente se preocupe más por dónde esconder a salvo los escasos cuartos, que por desentrañar patrañas y desfacer rancios misterios. Es lo que tienen siempre las guerras, que, sorprendentemente,  dejan sin valor, algo tan valioso como el dinero.