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sábado, 2 de marzo de 2013

Medir la conciencia


“Amo a quienes unidos me aman.”
(Proverbios 8, 17)

 

 
 

¿Cómo medirnos la conciencia, cuando cada día asumimos que el abismo se ensanche más y más entre nosotros? ¿Acaso hemos olvidado que el silencio entre dos notas, del modo más misterioso, las une para siempre en nuestra alma? ¿Sucumbimos de nuevo a la llamada del pasado que intuimos en el canto de las sirenas?

 
Quizá nuestra vida no nos pertenece. Del vientre a la tumba, estamos unidos a cuantos nos precedieron en el pasado, a cuantos acompañan hoy nuestro presente. Así, en cada crimen cometido, en cada gesto amable, alumbramos también, de un modo irremediable y preciso, sin saberlo, nuestro futuro.

 
No suele ser buen esclavo quién recorrió las vidas y los mundos. Incluso ahora que las mismas fuerzas ocultas que mueven el mundo agitan nuestros corazones y se revelan certeras en nuestro interior,  guiando por la senda del eterno retorno de nuevo nuestros pasos. Antes de que podamos darnos cuenta, regresamos al ara del sacrificio.
 
 
 
 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Esclavos malacostumbrados

“No endurezcáis el corazón.”
(Salmo 95,8)
 
“No existe bondad alguna
que no nazca de la total libertad.”
(Jesús de Nazaret)

 

 
 

Suelen los diluvios generar entre la población notable descontrol y desconcierto. Por fortuna, las aguas vuelven a siempre a su cauce, tras enrasar privilegios. La eficacia divina, que pone a cada cosa en su sitio, dará su justo merecido y lugar a toda esta ensoberbecida escoria. Asambleas curiales y centuriales, al orden. Senex llama a las puertas. Inútil amurallar la miel. ¿Apostamos?
 
 
 
 

domingo, 28 de octubre de 2012

El secreto del Céfiro

"Ea, veamos pronto lo que son,
y cuánto oro y plata hay en el cuero."
(Homero, Odisea X, 38)

"Enhiesto surtidor de sombra y sueño,
que acongojas al cielo con tu lanza."
(Gerardo Diego, 1924)




Es precisamente en la discontinuidad de un ciclo donde contemplamos las diferentes constantes que en él mismo se suceden y reconocemos “donde”, al volverse a repetir una de ellas, arbitrariamente el ciclo comienza, a partir de nuestra medida inicial. Así, cumplimos años el mismo día del ciclo solar en que fuimos alumbrados por el sol (estrella), aunque, como proceso dinámico unificado, dimos comienzo nueve lunas (satélite) antes. Mientras Helios se lleva la fama parece que es Selene quien verdaderamente carda la “lana”.

Precisamente esas constantes que se repiten cíclicamente son las que hacen del proceso algo necesario y predecible que, por indeterminado (apeiron), desconocemos dónde se extingue o a empezar comienza. Nosotros siquiera nos contentaremos quizá con intentar someramente describirle.




Nuestra reflexión comienza en un archipiélago en forma de Y situado al nordeste de la hipotenusa de Sikelia y cuyas tres islas principales, Dydime, Melingulis, y Termessa o Hiera, al igual que ocurre con las atracciones más turísticas de Gizeh, espejan así el cinturón de Orión. De estas islas, Ulises recibió la secreta enseñanza de que para manejar los asuntos espirituales con suficiente pericia y discernimiento, se debe estar curtido con taninos, como un odre, o lo que es lo mismo, ungido de aceite de cedro, se debe adquirir antes la maestría que lo convierta a uno en momia inmortal.

Quien, como Eolo, domina la meteorología, domina los destinos de la tierra o, como diría Apolo, sabe tocar bien el arpa climática, activar la frecuencia de los electrojets aurorales y hacer de los precisos rayos de Zeus, elaborados por Hefestos en la tercera y más sagrada isla de las citadas, un arma de lo más persuasiva o, tanto monta, monta tanto, disuasoria. Confiemos que estos nuevos arpistas no corran la triste suerte de Apolo con Kiparissos ni Iakinthos, y terminen llorando sobre los restos de su bien más preciado. El disco y la jabalina deben ser bien trabajados, mucho antes, en la palestra del gimnasio, so pena de generar impredecibles tornados o, lo que es mucho peor, malolientes pedos. Caro le salió al de los mil ardides dormirse, sin preservar celoso su don más secreto.