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jueves, 10 de octubre de 2013

Asir y dar

“Perdido está quien siente que pierde.”
(Durante Alighieri, Vita Nuova)
 
“Para apresar la Verdad
es necesario antes romper la ilusoria mirada.”
(Ibn Arabí, Futuwah Al-Malakiya)



 


El estado carencial es connatural a la condición humana, nuestra vida es una cuenta atrás, un ininterrumpido sucederse de segundos irrecuperables, aunque, de manera paradójica, la conciencia de este hecho insoslayable nos sitúa en una ocasional mirada atemporal, una perspectiva de eternidad: somos un crucial y efímero transitar. Nuestro paso ocurre desde una voluntad única, inaprensible desde nuestro evanescente suceso vital. Conscientes o no del alto don recibido, realizados en lo humano y en lo espiritual o no, el tiempo necesario es limitado, instante tras instante se agota.


La conciencia en el obrar (teúrgia, sacrum facere) afirma nuestra confianza y honradez, alivia nuestra carga vital y nuestra preocupación en pos del servicio al próximo. Nada tan eficaz contra la propia tristeza como hacer reír a quién está apesadumbrado a tu lado. El tiempo que voluntariamente (conscientemente) dedicamos a los demás es sagrado, nos descubre sagrados, porque no actúa desde un yo interesado. Isaac fue finalmente rescatado, más no así Ismael. Nuestro tiempo no nos ha sido concedido para acumular sino para servir (sacrificar) conscientemente, esto es, sin ese aura de dolor y egoico desgarro que habitualmente nos acompaña.


jueves, 11 de julio de 2013

Cuenta nueva

“Es el coraje del héroe
lo que remueve obstáculos imposibles.”
(Terence McKenna)

“¡Sí se puede!”
(Desencantados indignados)





El cuestionamiento de la creencia obligatoria así como de la costumbre de mundanizar lo ulterior y limitar lo ilimitado, deja al alma, desprovista de certezas y en la zozobra de quien cuestiona su fundamento esencial, sumida en la noche más oscura. La ausencia de rumbo interpela la docilidad ante un timón supremo al que se confía, en intimidad, el pormenor de la propia vida, sin caer en el error tribal de confundir conciencia y conveniencia.

Cara a cara ante el Creador, la creatura realiza y desvela su propio enigma, en una búsqueda incesante, arrollada por la eficacia de un secreto impulso que la desborda. Es la experiencia de la aniquilación suprema, la que contrarresta la usurpación de cualquier organizada idolatría. Quien siente en sí y sobre sí esta fuerza primordial anterior a todos los conflictos, esta hondura previa a la de todos los abismos, quien es deslumbrado por la fértil luminosidad de la tiniebla, abarca en su abrazo los entresijos de la muerte.

Nada puede sustituir este vínculo directo entre creatura y Creador. Por más que pretendan los soberbios gestores de imperios que administran los premios y castigos del rebaño, nada puede ser más sagrado ni, para quien sabe, puede haber peor traición: “Lej lejá.”



jueves, 28 de febrero de 2013

Simpática ascesis

"La calidad de la obra resulta proporcional
a la calidad (intrínseca y colaborativa)
de los obreros intervinientes."
(Aristóteles, Política)

"La excelencia (virtud) no es tanto 
fruto de un acto
como de un hábito."
(Aristóteles, Política)




Independientemente de su virulencia y cuantía, las manifestaciones populares que reivindican intereses particulares y prebendas sectoriales, sólo sirven al mejor reforzamiento y consolidación del actual sistema opresivo que, a tal fin, las controla, tolera (y en secreto promueve). Cualquier propuesta soberanista o emancipadora (auto-liberadora) que pretenda expresarse en público, sin ser inmediatamente desacreditada o ridiculizada, debe sustentarse en un sólido (aristotélico) entramado argumental, si pretende socavar el dogma actual del egocentrismo que promueve (impone) la autoridad del capital sobre el Estado.

La auto-liberación ha de establecerse así primero en lo intelectual (volitivo, ético y estético), en cuanto ascesis (esfuerzo), pero, sobre todo en lo convivencial (praxis de lo anterior), en cuanto a servicio desinteresado, esto es, interesado en el bien común: soberanía grupal (cáritas).





Lo que siempre ha permitido al sistema (injusto de dominación) prescindir de lo obsoleto (ideas, formas, instituciones, personas...) e incorporar aquello nuevo que le sea menester, para continuar mimetizándose conforme al signo de los tiempos y perpetuarse bajo el disfraz de un renovado (revolucionario, innovador, tecnológico) aggiornamento ha sido la gran calidad de los altos funcionarios que discretamente se agazapan en la sombra, trazando agendas y argumentarios con los que entontecer y apaciguar a la infantilizada plebe.

No resulta posible acabar con el enemigo sino mimetizándose en su propio terreno. La virtud heroica requiere de un intenso y prologado combate interior, donde la verdad que somos se defiende en tanto y cuanto se oculta bajo una máscara profana. Cualquier combate exterior (por pacífico y cívico que sea) es útil a la causa que se combate. La historia oficial y esotérica desborda en propedéuticos ejemplos que no conviene recordar, "hn to pan"...




miércoles, 9 de enero de 2013

Realización espiritual

"Quien busca, encuentra. Quien llama, entra.
Quien come y bebe, se sacia.
Haz lo que debes."
(Ibn Arabí)





Se abre, en tu interior, un nuevo ciclo de auto-renovación y feroz guerra íntima por someter cualquier rastro de vileza que aún anide y resista en ti, desde la atención vigilante. Quiera el Eterno que no lo desaproveches de nuevo: que tu única ascesis sea tu acción. Resuelve tu escisión, regresa a la aristocracia espiritual que te corresponde por nacimiento, disuélvete en la Unidad. Día a día, amablemente, desaparece.


domingo, 16 de diciembre de 2012

'Abd al-Quddûs

“Frente a la falsedad de lo que pensamos
cabe la certeza de lo que sabemos.”
(Oskar Heinroth)

 

 
 

Cuando te enfrentas a cualquier decisión, por nimia que sea (si es posible considerar nimia una decisión), aquella que habrá que delimitar la senda bajo la que se diseñará nuestro futuro más próximo (el de cada decisor o decisora) en tiempo y espacio, parece obligado plantearse como marco de referencia la pregunta de ¿cuánto tiempo más existirá el mundo?

 
Hete aquí, que me veo compelido a publicar (decisión que tomo bajo mi responsabilidad) las notas garabateadas por el maligno hace varios milenios, y que sirvieron de guión directriz de la arquitectura de su plan para terminar con su peor enemigo: el envidiado ser humano…

 
“1.- Favorecer el hacinamiento en espacios reducidos que desaten la agresividad, la desconfianza y el recelo mutuo.

2.- Apartarlo de la belleza del medio natural, para facilitar así el olvido de su Creador.

3.- Fomentar una interminable carrera tecnológica de competencia contra sí mismo.

4.- Propiciar un anestesiamiento emocional, la intolerancia a cualquier forma de sufrimiento o esfuerzo no placentero, alimentar el tedio vital.

5.- Dependencia.

6.- Alimentar la desconfianza intergeneracional, fracturar la cohesión familiar, alejar a los padres y madres de sus hijos.

7.- Crear “normalidad” y “modas” bajo control, a gran escala.

8.- Alimentar la inteligencia en el desarrollo de tecnología auto-destructora de esta repulsiva y malcriada especie.

Procedimiento básico: condicionamiento. (¡Manos a la obra!)”

 
Un esquema sencillo pero potente, a juzgar por los resultados. ¿Sería capaz el lector/a, por su propios medios y a tenor del plan orquestado, de auto-descondicionarse? No queda mucho tiempo, ya que el maligno ha incluido en el punto 8 de su “plan” la genética. Decidas colaborar o no con el Plan (allá tú), feliz Navidad...