Mostrando entradas con la etiqueta ciclo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciclo. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de septiembre de 2012

Los hijos de Tzadok

“Si se nos hubiese permitido ver y captar
la vitalidad y espiritualidad en cada ser creado,
su parte física quedaría prácticamente anulada,
y se nos volvería así transparente.”
(Tania, Puerta de la Certeza)
 
"Debemos todos crear un mundo de ficción
en el cual sólo nosotros podamos vivir".
(Marcel Proust)
 






 
 
 
¿Cómo cabe encontrarse esperanza en la desolación? Cuando los desesperados, los perdedores, los vencidos, se dieron cuenta que no podían cambiar la realidad, entonces inventaron a Dios. Sólo en momentos de desesperación, de catástrofe, de necesidad, de urgencia existe la posibilidad de un Dios al que acudir, con el que tratar de conectar.

Así, aunque algunos creen que cesó toda posibilidad de revelación profética, los ángeles del Heijal aún revelan sus secretos a quienes ascienden a ellos. Poco a poco, aquella luz que quedó atrapada en los rincones del mundo, es ahora rescatada. Y, a nada que te esfuerces, tú mismo podrás encontrar esa luz en cada persona, en cada cosa. Y, desde ese mismo momento, en un instante, esa cosa, esa persona, desvelarán para ti su mensaje: se volverán entonces transparentes. Aquello que revela su verdadero significado (raíz) se vuelve a nuestros ojos medio, excusa, algo que, al cumplir su objetivo comunicativo, ya es por eso mismo del todo insignificante.

El paraíso no es pues un lugar: es ese estado. Un estado imaginal que siempre puede competir con el dolor, la angustia y el sufrimiento real que nos aflige. No importa que el universo entero esté en el exilio, que nada parezca tener sentido, sobre todo nuestro dolor, nuestro profundo sufrimiento. Siempre será posible así retornar a la eternidad si al menos uno sólo de nosotros recuerda anclar su corazón en la esperanza.
 
 
 
 

viernes, 24 de agosto de 2012

Desde donde el mundo es templo


“Siendo pobre en la posibilidad de mi riqueza
¿cómo no habría de serlo en mi actual pobreza?
Ignorante en la posibilidad de mi sabiduría,
¿cómo no habría de serlo en mi actual ignorancia?”
(Ibn Ata-Illah)
 
“Salvo quienes obren y caminen desde la certeza,
salvo quienes se recomienden entre sí verdad y paciencia.
Los demás… perdidos.”
(Qurân 103)

   

 

 

Lo que no parecen sino hechos inconexos, azares fortuitos, plural absurdo de la irredenta multiplicidad, fatalidades que se agotan y encuentran su límite en los respectivos egos infinitos, todo aquello que no parece sino caos, digo, conforma una coherencia tan sutil como la que se aprecia al atravesar el umbral de todo recinto sagrado. Cada cosa está dispuesta en función de un único propósito: nuestra total desaparición. Al igual que durante el periodo comercial de rebajas, se aspira a una liquidación total del stock egoico, así disuelto en la parsimonia coagulante de la unidad.

 

El gesto natural de quién se da cuenta de ello es la de volverse al humus, la de recogerse humilde en la prosternación, la de saberse “polvo y ceniza”, la de reconocerse evanescente reflejo en el espejo del mundo a merced de Su mirada. Dicha humillación es la “experiencia”. Incompatible con las infinitas formas de orgullo espiritual que pueblan logias, sinagogas, basílicas, mezquitas, resorts new age, dojos y ashrams.

 

Por más que estén de moda, no hay eco ni en el simulacro de amor, ni en la espiritualidad impostada, ni en la mal disimulada soberbia. Se requiere el saldo, se hace necesaria la propia rebaja, el total obsequio desinteresado. Es precisa aquí la liquidación total. Quién verdaderamente Te conoce, ni reposa en tu gracia ni desespera de Ti en la adversidad. Ardua es ciencia de la paz. Pero donoso su escrutinio. El aquí y ahora hechos templo, dicen que saborea el que sabe.



lunes, 20 de agosto de 2012

Entresijos del campo escalar.


“No vemos aquella luz
que nos hace ver.”
(Rabí Iosef Albo)





Así como la denostada alma permea el cuerpo entero y lo sostiene, ve sin ser vista, mora sola y pura en los resquicios más íntimos (sin lugar), no come ni bebe… así, decimos, para calmar al oído, que también permea todo el universo un único campo escalar. A diferencia del alma, el campo escalar puede llegar a conmover (materializar) todo, precisamente porque, en sí mismo, es algo que posee una naturaleza totalmente inconmovible (inmaterial). Nuestra alma, en cambio, fuente misteriosa de nuestro cuerpo, aunque no se mezcla nunca con él, sí se conmueve. El campo escalar, mal que les pese a los ciegos empíricos, retiene “a voluntad” la masa y la luz.

¿Cómo consigue una fuente de masa y luz ser, sin embargo, intangible e invisible? Muy sencillo: con inteligencia. ¿Y qué es la inteligencia? Muy sencillo también: lo que no cambia, pero genera la posibilidad espacio-temporal en la que son posible los cambios. La imposibilidad adimensional que hace posible el encadenamiento interdimensional, es decir, el oculto sendero entre dimensiones, cuya indiferencia hace posible cualquier diferencia. Unidad que, sin dejar de ser una -o precisamente por el mero hecho de serlo-, consigue aparecer múltiple. Inteligentes entresijos del campo escalar. Ahora ya “sabemos” al fin de qué esta lleno el vacío, para poder ser así llenado. Lo que no sabíamos es que el “campo escalar” ya estaba inventado, sólo que con otro nombre técnico un poco más antiguo: Ein Sof.




viernes, 22 de junio de 2012

Quid pro quo


“La bebida mitiga la sed,
la comida calma el hambre,
pero no existe oro suficiente
con que aplacar la avaricia.”
(Plutarco)

“Es la necesidad de muchos
lo que mueve la insaciable codicia
de unos pocos.”
(Eduardo Galeano)





Todo el mundo teme aquello que desconoce. Por eso, quienes adquieren poder sin legitimidad para ello, lo que más temen no son los riesgos que podrían correr los valientes por amor a la libertad, ni el ejemplo de los justos que podría arrastrar a las masas en su contra, sino la virtud de los sabios, que les recuerda lo que son, aunque no saben cómo.
La virtud recuerda a los tiranos de medio pelo, incluso a esos macro tiranos que ahora llamamos “mercados” por su capacidad para “comprar deuda” de países y continentes, por “interés” (la dichosa prima de riesgo) que compensa psicológicamente al prestamista de no recuperar nunca su “tesssoooro”, les recuerda digo, de dónde obtuvieron su “capacidad inversora previa” y el alto precio que tuvieron que pagar, ya que tuvo que salir fiduciaria su Alma.

Día tras día, operación tras operación, negocio tras negocio, tratan de borrar la huella de “su primer golpe”, el día que traspasaron la barrera inhumana y no pudieron ya regresar. El sabio les recuerda “su deuda” y actúa como incómodo testigo de un pasado que, al ser revisitado, incomoda sus “fastos inversores” y les resta algún brillo. Pocos griegos saben que el Euro, antes de ser monetario logo fue una letra mágica de su prodigioso alfabeto. Estas cosas siempre se van olvidando, con "el paso" del tiempo.





Todos sabemos que para adquirir una compra a menor precio del nominalmente previsto, resulta pero que muy conveniente desprestigiar el servicio que se espera disfrutar o el bien mueble o inmueble que se busca adquirir, en el turbio casino de la oferta u la demanda. Si no, que se lo digan al “huésped” que lleva suficientes milenios a sus “curiosas bajas espaldas” tratando de desprestigiar y minusvalorar, hasta la saciedad, la importancia de aquello con lo que trafica y es su vital sustento: el Alma humana.

Ha tenido tanto éxito en su intensa campaña de desprestigio, que las actuales generaciones ya la regalan, pues ni siquiera creen que algo así exista. Al ser formados en su mayoría en escuelas laicas, saben por los grandes divulgadores de la ciencia de vanguardia, que si, tras el ominoso pacto, aún conservas el cerebro en su sitio, no has perdido nada de importancia. Los de escuelas aún religiosas, necesitan mejores ofertas. Al ser mucho más astutos, piensan: ¡nadie da “algo” por nada! Mi padre (q.e.p.d) sostenía con convicción aquella máxima popular que afirma que "para follar, con putas; para beber, borrachos". No se debe escatimar nunca la calidad de los buenos profesionales.


Como sostenía Homero, por boca de dos ancianos asomados a la muralla, "una mujer como esa (Helena de Troya) bien vale una guerra." Y añadió raudo Goethe por boca de su Fausto: "Y un buen pacto, un buen pacto". Cosas del quid pro quo y la deuda soberana. ¿Qué sabe la prima de riesgo de "ofensas" y padresnuestros? A ella solo le "interesan" los pactos, las deudas... No nos dejes caer en la tentación, et libera nos ab malo. AMEN.




domingo, 17 de junio de 2012

Memoria creadora, memoria traidora

“No puso el Eterno dos corazones,
en las entrañas del hombre.”
(Qurân 33, 4)

“Un suspiro (Alma) tu existencia:
sea en tu favor, no en tu contra.”
(Ahmed ben Aliwa)





Silenciosa pero inexorable, a todo ser humano le llega una última hora, aquella en la que habrá de recoger –ya sin excusas- el fruto cierto de sus afanes, que no siempre irá a la par del de sus anhelos. Por más que así nos parezca, ninguna vida es del todo malgastada. “Nunca el tiempo es perdido…” nos recordaba la canción.

Cada pulso testificará ese día, cada respiración será interrogada, cada intención medida, cada pensamiento sopesado. Nada será despreciado o echado en falta. Todo comparecerá aunando la precisión de la víctima, el victimario y los testigos de ambos. Finalizada la obra, la neutralidad está garantizada por la memoria cordial.


Juicio, sentencia y veredicto: todo en un instante radical, preciso como una espada. Sin miedo. Sin deseo. Nadie guardara, toda vez que ella hable, recuerdo de esa memoria -tan traidora como creadora- irremediable. De tanto despreciarlas, nos condenaron las formas, nuestro pecado no fue menor por transcurrir en un sueño de perpetuos renacimientos. Final y comienzo, indicios de eternidad. Ahora que ya estamos muertos, sin miedos ni deseos, trazará el corazón un puente certero sobre el abismo de la memoria. "Nunca el tiempo has perdido..."







martes, 12 de junio de 2012

Flame


“Hoy en día la  política sigue siendo el arte
de generar situaciones violentas de abuso contra el pueblo
que hagan necesario el uso de los medios de la guerra.”
(Renè Girad, Clausewich en los extremos, 2010)


"El mejor modo de encubrir intervenciones estratégicas
es bajo el paraguas internacional de humanitarismo:
nada tan conmovedor como la tragedia humana.
La defensa de nuestros intereses estratégicos
frente las amenazas de terceros puede llegar a exigirnos,
aunque siempre de un modo encubierto,
el necesario deber de provocarla."
(Enrique A. Besante, Los escollos de Siria, 2012)




Vivimos tiempos de extrema violencia, mitigada por la necesaria distracción que ejercen los medios de comunicación, encargados de mostrar "la realidad" que conviene a los intereses económicos que los sostienen y respaldan, para mejor manipulación y control de la "opinión" y -sobre todo- la "insumisión" popular. El fluido social ha de ser convenientemente canalizado para que sea útil y no se desborde. A no ser que convenga lo contrario, claro.


Carl von Clausewich, estratega clásico de la confrontación moderna, sostenía que la guerra era cualquier acto de fuerza para doblegar la voluntad de nuestro adversario en prevalecimiento de la nuestra. En ella, decía, se ponen en juego tres factores esenciales:


1. El egoismo mezquino de los intereses oligárquicos que sostienen el gobierno.
2. La racionalidad militar para estimar la probabilidad de tomar las mejores decisiones que alteren a conveniencia el cálculo del equilibrio de fuerzas.
3. El odio irracional de los pueblos, que ha de ser potenciado y alimentado hasta alcanzar umbrales de violencia animal.


No hace falta grandes dotes intelectuales para saber cuál de estos tres factores es el más frágil y complicado de manejar, hasta el punto de que se vuelva contra los otros dos. Estamos ante una de esas ocasiones en que la sobre-extensión de la tragedia humana parece conveniente a los intereses de unos pocos, de ahí que resulte, de todo punto, imprescindible, necesaria. ¿Vamos a consentirlo dóciles? El egoismo alimenta el odio y lo gestiona con el cálculo. Comienza el juego. La suerte está echada.






lunes, 11 de junio de 2012

Cosmic Trip

"Cuando se abren las puertas de la percepción
se nos muestra la realidad tal cual es:
prodigiosa e infinita"
(Aldous Huxley, Perception Doors)





El centro de la Vía Láctea, galaxia a la que “pertenecemos” orbitalmente todos los adscritos al Sistema Solar, es un agujero negro descomunal (cuatro millones de veces la masa de nuestro sol) situado en una zona denominada “Sagitario A”, cuya existencia conocimos –y venimos rastreando (Max Planck Institute)- desde 1992. Curiosamente, Sagitario es la constelación que “gobierna” sobre la península a la que dieron nombre los Íberos.

Dicho agujero quiere zamparse a una nube de hidrógeno y helio (círculo verde), que va aumentando su velocidad para llegar a ser convenientemente digerida por la sima cósmica (aprox. unos 2350 Km/seg y creciendo), originando unas ondas gravitacionales tan intensas que tienen algo inquieto a nuestro diminuto Sol. El pico más alto se espera para mediados del 2013. La digestión de la nube, devuelve alta radiación gamma cuyos efectos se sumarán a la perturbación gravitacional, creando una suerte de efecto dominó del que no hay posible escapatoria y que tiene que ver con la fiebres “X” de nuestra estrella madre.




El actual índice Kp (campo de actividad geomagnética de nuestra ionosfera) está repercutiendo de manera muy significativa en nuestro sistema nervioso y, por ende, en nuestro humor y estado ordinario de conciencia. Y no cabe sino rendirse a este proceso “transformador”, intensificando nuestra actividad meditadora y prestando especial atención a las “imágenes guía” que se forman en nuestro interior.

Investigadores como Persinger (1980) o Broers (2012) se han preocupado en analizar como repercuten los intensos campos electromagnéticos cósmicos sobre toda la compleja dinámica neuroquímica de toda nuestra actividad cerebral. Parece que las remotas supersticiones astrológicas, tan brutalmente desestimadas y ridiculizadas por la ciencia oficial, no iban del todo desencaminadas. Pues, desde el centro de la galaxia, a meditar tocan. Una llamada que va a resultar pero que muy difícil desoír.


Habrá que esperar ya muy poco para ver que da de sí nuestro alucinado “nuevo cerebro”. ¿Distorsiones espacio-temporales, tal vez? ¿Pérdida de contacto con la “realidad ordinaria”? ¿Iluminaciones, experiencias chamánicas y raptos místicos en masa? ¿Quizá nos prohibirán ahora el uso y abuso de nuestros fascinantes neurotransmisores naturales? ¿Nos volveremos ahora seres indiscriminadamente generosos? No sé… pero da miedo pensarlo. Nunca me fié demasiado de los estados alterados de conciencia, a tenor de sus “resacosas” consecuencias: la intransigente realidad regresa, nunca perdona. En todo caso, te deseo corazón un ¡buen viaje!




domingo, 10 de junio de 2012

Las llaves del Tiempo


“No hay peor horror que aquel
del que ya nadie se horroriza.”
(George Orwell, Rebelión en la granja)
 
“Mañana me pongo en marcha.
Mañana empiezo.
Y por la calle del mañana, se llega
a la plaza del nunca.”
(Antonio Machado)

“Sin más deseos e intereses que los de su indolencia,
presumen de sumergirse el los océanos del amor sin mojarse,
antes de partir ya están cansados,
incapaces de afrontar sus obras
prefirieron la ceguera a ser guiados,
la envidia les apartó de toda enseñanza.”
(Al Farabí, Camino de felicidad)





El principio de superposición cuántico, permite a un mismo átomo estar en más de un lugar a la vez. El de entrelazamiento comunica partículas infinitamente alejadas. El hecho de observar un fenómeno cuántico o no, puede modificarlo radicalmente. El universo es pues, antes que nada, memoria, conciencia, probabilidad, información.


Las gratas enseñanzas de Sócrates fueron premiadas con su ejecución. El violento Trasímaco que supo excitar o calmar las bajas ambiciones, manipulando las opiniones y pasiones que se incubaban en calles y plazas, se salió con la suya.


Determinismo e incertidumbre se solapan inextricablemente. En el guión de la información cuántica, cualquier final es posible, incluso la ausencia de final. Todo está abierto. Toma sólo lo que necesites y no te distraigas de lo esencial. No pierdas tiempo adornándote con lo pasajero del mundo. Entrega toda tu vida a tomar conciencia de la Unidad de lo real, piérdete así en su presencia y ya no habrá nada, morada o ruina, que te detenga. Pasado y futuro se abrirán ante ti. Tendrás las llaves del tiempo.



martes, 5 de junio de 2012

Narcosis de rebaño


“La inteligencia del egrégor
no se sitúa en la media comunitaria general
sino en la de sus más bajos integrantes.”
(Gustav Le Bon, Psicología de Masas, 1896)

“Si la razón es el punto medio…
¿entre qué dos extremos?”
(Aristóteles de Atenas, Lógica)
 
“Para mantener la frágil estabilidad social todo lo posible
en la convergencia de catástrofes de las próximas décadas,
será esencial una cuidad gestión del entertaintment.”
 (Zbigniew Brzezinsky, La Era Tecnotrónica, 1973)





Ya no quedan Miguel Ángeles preparados para deteriorar bloques de mármol, Diegos capaces de manchar así una tela, Migueles emborronando folios ni Juan Sebastianes interrumpiendo al silencio. Qué lejos están ya aquellos días en los que el ser humano se sentía creador de su destino y que las ideas, previamente trasformadas en pasión, movían el mundo y lo hacían progresar. Aquel error colectivo ya no tiene fuerza de verdad. Hoy sabemos que la ciencia –como hizo Morfeo en Matrix- nunca prometió la paz o la felicidad, sólo la verdad, la exactitud, el dato. Que las ideas envejecen más pronto que un trend topic. ¿Sabemos? ¿Qué sabemos del Narcan®?

Con las neuronas convertidas en teflón, la vida del infra ser humano actual trascurre entretenida, entre digestión y digestión, ajena a la oscura miseria que le rodea, a la corrupción generalizada y jerarquizada de los “electos” que fingen gobernarle cuando sólo le vampirizan, alimentando de continuo y estratégicamente sus sueños de filias y fobias, pero mesándose los cabellos y rasgándose las vestiduras cuando, bajando la necesaria guardia –como recién le ha ocurrido a la Casa Real y la suprema cabeza de nuestra insigne y sacra Judicatura- se le ven las descaradas mañas (y el culo, de paso). Nada tan valioso como distraer la atención del rebaño, antes de cada “operativo”.

Fascinados por el prefabricado diseño del ensueño, nuestras vidas reales transcurren -y finiquitan- en un segundo plano, ajenas al hediondo proceso de la putrefactio. Y nadie quiere verlo. ¿Quién soy yo, auto proclamado agorero vigía de las postrimerías, apologista ciego, detractor sistemático, para reprochar a nadie su búsqueda desesperanzada de una nueva dosis de su analgésico favorito, en un intento vano por periclitar el sinsentido del dolor, la nausea?

Sin tiempo ya para la liturgia de rasgar el opecarpo, bendito sea el método Gregory. La prisa nos robó el dulce éxtasis de la magia de su flor blanca, violeta o fucsia de tornasolados pétalos. No queda paciencia con que aguardar la alquimia de la pegajosa resina marrón que ofrecía a su curso el exudado blanco y lechoso de su divino latex.

Aquietado así el virus de la mente moderna, verdadero activo tóxico de nuestro siglo, prosigue lento el rito, se restablece el juicio, allí donde es la naturaleza divina quien ostenta la corona y manda. Tiránica serenidad sin nubes. Alzado el telón, se trasparenta al fin el decorado y surge prodigiosa la Conciencia. Exquisita parsimonia. Todo está bien. Conforme a lo legislado, todo en orden. No moverse. No pensar. Suspendidos en "twilight zone", mundo intermedio entre el sueño y la vigilia. Así pasan la mayor parte de los borregos la anécdota de sus miserables vidas, aguardando el sacrificio, listos para el holocausto final. Dichosas las cabras, que aún pueden tirarse al monte...



 

domingo, 3 de junio de 2012

Corax sable, corax gules

“En el brutal juego de la dominación mundial
no existe la posibilidad de alianzas definitivas,
no hay reglas ni normas de comportamiento válidas.
Sólo cabe disponer de métodos más inteligentes,
más sofisticados y eficaces, para subvertir,
sabotear y destruir totalmente al enemigo,
antes de que él haga con nosotros lo mismo.”
(James Doolittle, general U.S. Army)

“Hemos reaccionado demasiado tarde.
Ladrillo a ladrillo (BRICS) han levantado
un impenetrable muro económico (WALL)
que acabará de una vez por todas con la Ley Monroe.
Y esta vez no habrá barbitúricos que podamos colar.
(Jim O’Neil, Goldman Sachs)






Quiere la moderna estrategia militar dominar todos los terrenos posibles. Así, al tradicional tierra, mar, aire y subsuelo, se suman ahora  los tejidos neuronal y virtual (noosfera internaútica) de los dominados. Espartaco demostró a los sorprendidos estrategos de todas las eras pasadas y venideras, que no bastaba con encadenar el cuerpo para hacer lo mismo con la mente. Así nació la más potente arma que legaron los alemanes a la entera humanidad, superior en eficacia incluso al uranio enriquecido y los sincronizados detonadores de infrarrojos: la propaganda. 

Al TICS & BRICS del hegemónico G11 que en 2050 se disputará el 60% del PIB del planeta y, por ende, también la legitimidad de su soberanía, a día de hoy le toca preocuparse y planificar el modo más eficaz, que no siempre resulta –ni de lejos- el más barato posible, de restringir la libertad de movimiento, que no es sino la de pensamiento, y dejar así inoperante la capacidad de defensa de su adversario: Turquía, Indonesia y Corea del Sur de un lado. Brasil, Rusia, India,  China y Sudáfrica del otro. Y entre medias de ambos bloques, allá en su frente, &rán.



Atento a la jugada, Pedro “el romano” está impaciente. Por sus cuentas, lleva ya demasiado tiempo a la espera de ocupar el trono de su antecesor tocayo, y ser la piedra cúbica que goce de los honores de servir de broche al edificio que habrá de ser derrumbado.

Las fauces se aprestan a ejecutar eficaces la sagrada función para la que fueron diseñadas. El rojo vivo, que palpita más en las arterias que en las retinas, pronto ofrecerá el aspecto renegrido de la sangre reseca. Cibelina, como la tierra de Kemi ya sin Hussein Mu-Barack, generosa y fértil como la Nada primordial. Tambores de guerra, jinetes eficaces e incansables, siete trompetas asediando los agrietados muros de la Ciudad Lavada y New Jericó, la lava se desborda corrosiva en una danza de silenciosa parsimonia en los hornos high-tech de Kali, preludio certero de más apaciguadores “sables”.



Al áureo George Gänswein, ni su origen alemán, ni los 1.80 de su ario porte en oro y azur, le librarán de tener que pagar los platos rotos del Apartamento, conforme a los designios de un ajedrezado sobrehumano. Satán mueve. Cada aparente error, una jugada maestra hacia la “muerte del Jeque”. Buenas noches, Su Santidad…

Si John Dee levantara la cabeza, no le sorprendería ver el rostro sonriente del incontenible y paciente dragón confuciano. Una veraz sabiduría ancestral, única en su género, capaz de pastorear a lobos. Su selección pronto jugará un amistoso con la de Tarsis. Será un partido inolvidable. Los cuervos sobrevuelan sobre Babilonia la Grande, y no están de paso. Esta vez vienen, mi querido Mister Monroe, vienen definitivamente a quedarse. ¿Iris? ¡Non sine nascente solis!



viernes, 1 de junio de 2012

Sombra tras la Luz

“Cuando veas a la esclava alumbrar a su ama,
a los descalzos, indigentes y pastores
competir por la construcción de edificios,
la Hora estará muy próxima.”
(Hadiz de Yibril)



Como señalaba acertadamente el ogro de Shreck, todos los seres humanos estamos construidos como las cebollas, por capas. Exteriormente mostramos un comportamiento motriz y verbal. Tras él, hay todo un complicado edificio de creencias que, mientras nos funcionen como es debido, sin demasiadas grietas o fisuras descaradas, solemos dar por ciertas, sin entrar en mayores complicaciones. Finalmente, se encuentra el persistente tirano vital al que, entre somníferos, ansiolíticos, analgésicos y comida baja en calorías, tratamos inútilmente de engañar.

Según nos muestra este sencillo esquema argumental, podría decirse que nuestro comportamiento motriz y verbal se correspondería propiamente con el cuerpo, nuestro provisional sistema actual de creencias con la intrincada amalgama neuronal que teje lo psíquico, y el centro de la cebolla, la certeza más intima y biológica, con el núcleo espiritual. Así, podrás disfrazarte y decir mentiras a otros, autoengañarte hasta lograr una total autocomplacencia, pero dentro de ti hay algo que no cambia, pero observa permanentemente los cambios que se suceden de forma impermanente: el testigo que permanece inmóvil, asistiendo al remolino cambiante de lo que “llamamos” real.




Dicho testigo constituye la esencia de lo espiritual, la sombra de conciencia tras la que se ilumina la Luz. Uno de los puntos más privilegiados desde los que realizar cualquier clase de observación, toda vez que uno se atreva a intentarlo. No resulta fácil mirar un espejo sin ser distraído inmediatamente por el reflejo.

Hay algo hermoso y desconcertante en los espejos, que al igual que le sucediera a Narciso, nos fascina y atrapa sin remedio. Algo que nos recuerda a nosotros, que nos resulta provocadoramente próximo y familiar. Tal vez porque nosotros mismos no somos sino una especie de constructor de arquetipos, de modelador de lo real, que ha olvidado que lo es. Un hacedor de reflejos sin memoria, cuya capacidad de olvido le hace confundir, en más ocasiones de las que sería conveniente, imagen con semejanza. Un olvido que, en tanto que es del todo inconsciente, representa una brutal servidumbre.

El secreto atanor, horno invisible de la conciencia, teje el mundo y, al reflejarlo, lo hace posible: rebosa.



Cortejo de átomos ensimismados que danzan dóciles en medio de la nada, arrastrados por una voluntad que los conmueve desde dentro, que los domina con una caricia suave y perfumada. Con la misma suerte de sortilegio con que el sacrificio culinario de la cebolla otorga el don de lágrimas. Medusa fiera, algoritmo que predice el continuo suceder de formas, trasiego del trigo y la espada al son de la Palabra.

Pobre del corazón que recuerda y se reconoce atado a lo indiviso, latiendo entre el cenit y el nadir sin ninguna esperanza, sosegado, en rítmica calma, aguardando ser cercenado por la misericordia infinita de Su espada, para mejor ser repartido. Odio liberador que al fin, lo que un cruel amor ató sin reparos, después Él, lleno de infinita ternura, libera, desata:

“Perro ingrato, llegó tu hora.
¿Acaso llegaste a pensar que ibas a vivir
eternamente?”


domingo, 20 de mayo de 2012

¿Qué significa Conocer?

"διεσκόρπισεν ὑπερηφάνους διανοίᾳ καρδίας αὐτῶν·
καθεῖλεν δυνάστας ἀπὸ θρόνων
καὶ ὕψωσεν ταπεινούς,
πεινῶντας ἐνέπλησεν ἀγαθῶν
καὶ πλουτοῦντας ἐξαπέστειλεν κενούς."
(Lucas 1, 53-54)


"Nuestra vida es un constante proceso
de autoengendramiento."
(Eric Fromm, Miedo a la libertad)




Siempre me llamó la atención el poderoso efecto ejercido por las técnicas de biofeedback sobre el comportamiento del sujeto. Cuando los indicadores de tipo fisiológico son medidos y representados mediante diferentes dispositivos frente a la conciencia de su inconsciente "productor", estos son ahora modificados "a su voluntad" con mayor facilidad. Loada sea la memoria de Norbert Wiener, padre fundacional de la cibernética moderna.

De un modo similar, los tecnócratas que gestionan los recursos (materiales y humanos, valga la redundancia) de este mundo, conforme a unos intereses que, por ser particulares, son necesariamente oscuros, pretenden controlar, también a "su voluntad", la dinámica global mediante un mecanismo similar, utilizando una serie de indicadores "fisiológicos" (Dow-Jones, NASDAQ, Ibex...) y elaboran estímulos, más o menos alarmistas, através de la "pantalla" de los medios de comunicación. Padecen, de esta manera, un espejismo de control que, de modo inconsciente, continuamente se realimenta. Ellos se sienten "la voluntad". La realidad es su feedback.





Fue quizá Nicolás de Maquiavelo el primero en dejar constancia escrita a cerca de la necesidad de quien aspira a liderar la instauración de un nuevo orden de dar la vuelta a todo. A la manera de un dios caprichoso, este nuevo lider habría de llevar a la ruina a los que antes fueron ricos, y elevar ahora a ricos a los antaño menesterosos, para que -unos y otros- todos supieran quién es "ahora" quien manda. Un nuevo orden mundial. Un nuevo sistema de dominación.

Desde finales del siglo XIX disponemos de datos de cómo funciona la economía bursátil, pretendido termómetro de la economía real. Así sabemos que en el periodo de una vida humana media (81,5 años para Tarsis), más o menos cada 35 años, nos veremos "sometidos" a los rigores de una crisis. Es decir, dos te pillarán seguro, aunque según el periodo vital, quizá la "sufran más" tus padres o tus hijos", segun te toque la crisis en la plena infancia o post jubilación. 

Este criterio "economicista" de ver el mundo, que explica todo bajo el parámetro de máximos de endeudamiento que "no se pagan", desestabilizando así la rueda de la usura, justifica -hace necesario- un nuevo "shock" que devuelva las cosas a su ser "normal", como el dios de la usura manda.


  

Si bien este planteamiento puede llegar a estar en completa consonancia con la insignificante perspectiva de una vida humana (con lo cuál tendremos que esperar a finales de 2017 o principios de 2018 para ver asomar la luz de una nueva prosperidad), desde la macroperspectiva cósmica las cosas son de un modo diferente. Brahma sabe que cada 6000 (seis mil) años, año arriba o abajo, las condiciones de vida en la tercera bolita próxima a una enana blanca, situada en los confines marginales (¿suburbios?) de nuestra remota galaxia, se ven bruscamente afectadas, independientemente de la cotización del Dow-Jones.

Los supervivientes, mal que bien, asumen la responsabilidad de volver a poner en marcha el "invento humano", dejando constancia del "shock divino" a las generaciones venideras. Durante ese periodo de tiempo (que los economistas llamarían ciclo) en el que dejan de funcionar las "excel", da tiempo a inventar 3 o 4 "historias de la humanidad", 3 o 4 "religiones", 3 o 4 "justificaciones de los microsistemas de dominación y esclavización del semejante". Al perderse el lenguaje (la más de las veces intencionadamente) se destruye la memoria de la humanidad precedente. Surge así el "mito del cronovisor": el deseo infantil de que Brahma, que está a sus cosas, "guarde memoria de todo lo ocurrido" y, juez implacable, haga justicia, al final de los tiempos.

Allé donde la verdad debiera ser memoria, no se escatiman esfuerzos para que esta última no prevalezca. Pandemias, terremotos y tsunamis colosales para los grandes ciclos, guerras, cambios de "lengua oficial" y "oficial religión" para los menores. Las supersticiones terminan resultando irrelevantes. El olvido total así garantizado, permanece debidamente codificado en los textos sagrados madre.

Esto ocurre una y otra vez, una y otra vez. Aunque, qué duda cabe", a cada generación nos gusta sentirnos "los modernos", transitamos, desde la edad de oro (reseteo) a la de edad de excel correspondiente,  deambulando de revolución en revolución.

  
A los que, como le ocurre a Félix Rodrigo Mora, nos gustaría mantener a los seres humanos en una "permanente edad de oro", sin estado ni capitalismo, sin sistemas de dominación, a veces se nos olvida que es una voluntad maligna la que mueve, en la sombra, las cosas. La que determina como fue que en el pasado evolucionaron, hoy evolucionan y mañana evolucionarán todas nuestras tentativas revolucionarias. A nosotros sólo nos corresponde luchar.

Estamos de acuerdo en que poco puede esperarse de los millones de "seres nada" que vejetan dóciles, obedientes, crédulos y atemorizados. Se necesita formar un ejército de hombres y mujeres nuevos que pongan por delante de los intereses mezquinos que durante más de trece décadas han alimentado los títeres tiranos a la cabeza de la fachada de gobiernos, recordando las genuinas necesidades inmateriales que nos hacen ser humanos: vivir en la verdad, saber convivir desde el apoyo mutuo con otros, desde valores como el afecto sincero, la empatía, la esperanza, el sentido, la acción común no jerarquizada, buscar el bien común en orden a materializarlo, hacer de cada existencia testimonio vivo del milagro de la autoconstrucción... insha'a Allah.






Quiera Dios que se imponga un ciclo donde prevalezca lo mejor que tenemos los seres humanos, siempre que miremos cara a cara nuestra sombra, y se haga, una vez más, nuestra voluntad, que fuimos diseñados a Su imagen y semejanza y como ELLA/ÉL, estamos hechos 50%/50% de sombra y luz. Un nuevo ciclo. La lucha comienza. Independientemente del resultado, ella es nuestro "verdadero" triunfo... insha'a Allah.