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domingo, 7 de julio de 2013

Metadatos

“Más a menudo de lo que pensamos
los contrarios trabajan juntos en connivencia
y unidad de propósito.”
(Rumi)

“¡Necesitamos un traidor!”
(Anónimo, Última cena)




Si llegáramos a tomar conciencia del modo en que nuestras presuposiciones condicionan y distorsionan el cómo percibimos la realidad, dicha realidad se vería radicalmente transformada al tiempo que la mayor parte de nuestras actuales certezas –si no todas- caerían fulminadas. El modo práctico de tomar “dicha conciencia” ha sido transmitido como el testigo en una carrera de relevo desde los orígenes de la humanidad, de generación en generación, con la pericia y cautelas necesarias para burlar la acción hostil de aquellos quienes, también de generación en generación, han concentrado todos sus esfuerzos y recursos en impedir que “dicha toma de conciencia” tenga lugar. Y aún siguen haciéndolo.


La eterna batalla se extiende entre quienes defienden y quienes cuestionan la prevalencia de un determinado estado de cosas. Los progresos realizados en un sentido, siempre suelen ir acompañados de progresos en el sentido contrario. Lo que un día resultó útil, no sólo ha perdido hoy quizá su utilidad, sino que puede llevar aparejadas consecuencias neutras e incluso totalmente contraproducentes al fin perseguido. Antaño “herejes” hoy “terroristas”, los métodos de obtención de información de inteligencia que resulte  vital a la defensa de los intereses de una y otra parte, no han variado demasiado. Tú aún no lo sabes, pero seguro que, incluso desde tu neutralidad o indiferencia, juegas en uno de los dos bandos. La paradoja es que ambos son buenos y ambos verdaderos, pero al igual que sucede con el sueño y la vigilia, no pueden darse simultáneamente. ¿O sí?



jueves, 4 de julio de 2013

Consejo nocturno

“Inebriabuntur ab ubertate domus tuae
et torrente voluptatis tuae potabis eos.”
(Salmo XXXVI, 8)

“Porus cosillii filuis est.”
(Platón, Simposio 203b)





Sabemos por Orfeo que el Eterno buscó consejo en la Noche acerca de cómo habría de ser su creación. Ignoramos dónde y de quién obtuvo Orfeo esta información, e incluso quién habría de ser aún la fuente de la propia fuente. Estos datos permanecen ocultos y escondidos, como corresponden a los consejos y deliberaciones, necesitados por lo general del mayor secreto. Quizá debemos de atribuir a su falta de formación clásica, el imperdonable desliz de Snowden. No así este, que ahora discurre pertinentemente distractor bajo tus sedientos entretenidos ojos, conforme al nuevo orden secular que diseña hasta el menor matiz imaginable de estos agitados tiempos.



sábado, 2 de marzo de 2013

Dominar la jerga


“De la perversa la seducción del extravío
preserva el amor a la verdad.”
(II Tesalonicenses 2,10)





Tan incapaz de contrarrestar las posiciones enemigas como de enaltecer las propias, con la imaginación reseca de ideas, las neuronas marchitas y el corazón inerte, el ciudadano medio contempla con total apatía su derrota, sin atisbar en el horizonte el esperanzador estandarte de un nuevo liderazgo que proporcione alternativa al ineficiente, corrompido y endiosado actual, que, tristemente, ya  conoce de manera sobrada.


Los valores y consignas han sido tan extorsionados y desplazados de su primigenio sentido, para lograr acomodarlos a la realidad cambiante y seguir ocultando el dominio que desde siempre ha pesado sobre los dominados, que terminan por significar lo contrario. Allí donde dice “panacea” uno termina por beber arsénico.


Con una velocidad muy próxima a la de la luz, los masivos agujeros negros, uno de los acontecimientos más luminosos que suceden en el centro de las galaxias (también de la nuestra) giran ¿indiferentes? desde el comienzo mismo de los tiempos. Las reses de hoy terminarán por ser los carniceros del mañana.




sábado, 20 de octubre de 2012

Ars Distractoria

"Entretener: acción de distraer a alguien
para impedirle llegar a hacer algo."
(Real Academia Española de la Lengua)
 
"Atrofiar: acción de privar a un organismo o célula
de su alimento fundamental
para inhabilitarle de cumplir adecuadamente
aquella función potencial a la que estaba destinado."
(Real Academia Española de la Lengua)
 
"Después halló Jesús a aquel hombre paralítico
que había aguardado durante 38 años el descenso del angel
sobre las aguas del estanque de Betesda
y su batir de alas junto sus cinco pórticos,
pero esta vez ya dentro del Templo, y le dijo:
Mira, ahora al fin ves por tí mismo que has sido sanado;
no peques más, para que no te venga alguna cosa peor."
(Juan 5, 14)


 
 
Cuando uno tiene la suerte de visitar el museo municipal de Saint-Germain-en-Laye, puede apreciar en vivo y en directo una de las obras que mejor describen la historia del género humano y que, pese a su elaboración a principios del siglo XVI, aún conserva intacta su vigencia temática. Se trata de “El prestidigitador”, del maestro Ieronimus Bosch.

 
 
En ella se aprecia como la religión institucionalizada, en este caso representada por el dominico ratero que alza sus ojos al cielo, aunque sus diestra mano muestra el rostro de sus verdaderas intenciones, extrae su fuerza vital al iniciado (inclinado y tocado con gorro frigio), hábilmente distraído por las sociedades secretas (lechuza en la cesta). Un perfecto entramado de distracción que sucede a este lado del muro.


 
La autocomplacida dama exotérica creé no distraerse, confundiendo su total extravío de sentimentalismo con una honesta mirada al cielo, forma sutil pero real de distracción. Y los demás se distraen con el espectáculo de la distracción. Solamente dos curiosos personajes -ambos situados en la proximidad al muro- parecen no distraerse, reclamando para sí nuestra atenta mirada: el hombre de negro que destaca tras el autorretrato del pintor -incluso por encima del pretencioso copete del trilero- y el aparentemente bonachón hombrecillo verde, que parece (finge) proteger al único verdaderamente NO distraído de la composición (cuando en realidad le señala y traiciona), y cuyo gesto meditativo lo sitúa del otro lado de la escena: en el Templo recóndito, aquel que, sin duda, conocía de primera mano nuestro boscoso pintor. Esa es la pieza a batir.



Desde el origen de los tiempos (del mismo Tiempo) la historia de la humanidad parece ser una historia macabra fruto tenaz de una tentadora distracción.Una distracción de la que, siempre que nos demos cuenta (tal es el pacto), podemos recuperarnos, retornando a lo que es verdaderamente esencial, volviéndonos hacia el interior, regresando al silencio primordial, al no lugar, allí donde lo Real se oculta y aparece Eterno, para que lo reconozcamos.

 
 
 
 

Los distractores profesionales no han descuidado la oportunidad de pervertir y contaminar este esfuerzo por disolver la cotidiana distracción que nos aleja de lo Real. Así, en nuestros agitados días, la "meditación" se ha pervertido en una práctica que se aleja de la Tradición, convertida y encarcelada en el campo semántico de la "autoayuda" y el “coaching pseudo-espiritual”.

Por doquier se insta al buscador a que renuncie a la posibilidad de toparse con algo sagrado trascendente, so pena de caer en la manipulación "religiosa", instándole a esforzarse -eso sí- por encontrar en vano, en su interior, una forma inmanente de lo sagrado que le resulte más gustosa y diseñada a la medida de su egoico capricho y vanidad: nirvana, éxtasis, conciencia cósmica, liberación...
 
 

 

Sabia maniobra satánica de pervertir la puerta de la meditación trastocándola en distracción, para que así el buscador se aburra y busque "nuevas distracciones" dentro y fuera de sí, pero ¡alejadas de la puerta! Nos vemos, como le ocurría al paralítico del estanque de Betsaida, esperando en vano el batir de alas del ángel para sanarnos: pero sin obtener resultados.
 



Se constata así el amargo descubrimiento de que -Extra Vera Eclessia nulla Salus est- también somos incapaces de apreciar el tejido mágico del emperador. Desesperados, contemplamos indignados como el Eterno desdeña una vez tras otra el esfuerzo de nuestra ofrenda sincera, mientras otros presumen del don de ser elegidos o iniciados. Un Dios así de injusto exige nuestro total escepticismo o, mejor aún, nuestra justa rebelión y venganza: Iustum Necar Reges Impios.
 



Parece que esto de distraerse no es nuevo. Aunque los antiguos no tenían los supremos medios tecnológicos que tenemos ahora, a ellos no les acuciaba el cambio climático, los extraterrestres, el fin del mundo o -peor aún- el temor a padecer los sinsabores de estar inmersos en una crisis eterna. Distracción, distracción, distracción. Entretenimiento. Atrofia...

 
 
 

Vera Ecclesia. Está en tus manos. No lo consientas. Todos los días. A penas veinte minutos. Medita y persevera. No te distraigas. Ese es el pacto. Ese es el pacto... Salus. Hygieia.
 
 
Hygieia.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Ruido negro


“Aferrado al bastión de su seguridad y de su simplonería,
el ignorante es enemigo natural de cuanto desconoce.
La ignorancia está tan unida al odio al sabio,
como la sabiduría al amor incondicional al que odia.
Tiene que ser así."
(Yahia ibn Al-Andalusí)

 

 
 

“Nos mienten, nos roban, nos pegan, nos manipulan: no nos representan.” Rezaba una lúcida pancarta en las manifestaciones previas a S. Miguel Arcángel. Pero ya es tarde. Quien acepta ser representado, pone su destino en manos del representador, maniatando así su libertad. Ese representante ya institucionalizado será quién decida qué es el orden, y tendrá derecho a arrojar los sables sobre quién lo importune o altere. Las causas, no me canso de repetirlo, siempre tienen “sus” efectos. Nadie va a consentir que le quiten la posibilidad de ejercer la violencia de modo legítimo, esto es, impunemente. Violencia que también les autoriza a escribir a su medida la historia. A diseñar la verdad de de los hechos, como en la conocida distopía de Orwell. Algunos creen que su desfachatez para tergiversar y apropiarse del silencio ajeno, con tal de apuntalar sus bastardos intereses, quedará impune. No se imaginan como amo a esos ignorantes. No se imaginan cuánto. Precisamente por todo lo que nos mienten, nos roban nos pegan y, sobre todo, nos manipulan. No puede ser de otro modo.
 
 
 
 

jueves, 30 de agosto de 2012

Murmullo lejano


“Y verás las montañas,
que tan firmes parecen ahora,
pasar como pasan las nubes.”
(Qurân 27, 88)

 

 

 

La aflicción y desesperación que caracterizan al hombre del nuevo milenio ha venido como consecuencia de haber disfrazado bajo el espejismo tecnológico la realidad, y haberse olvidado del truco, para confundir así disfraz con piel. Su obstinada soberbia le ha hecho perder consciencia del ardid en el que su esencia tuvo origen: la ilusión de separación que facilitaría no sólo el deseo del reencuentro sino, también, su posibilidad, en el conocimiento de sí mismo.

 

Acabamos así confundiendo lo que es con lo que nos parece, incapaces de ir más allá de la burda estadística fenomenológica y otorgamos plenos poderes a lo que no es sino vano delirio. La ilusión de la realidad no destruye la realidad, aunque sí para nosotros. Nos creemos así destructores y constructores, destruidos y construidos por nuestra falsa percepción del mundo, nuestro autoengaño, nuestra autosugestión.

 

La humanidad adolece de ser forma sin contenido, rutina vacía, automatismo vital, desvarío colectivo sin rumbo, agitación sin causa ni fin alguno, infinita sucesión de tópicos y modas que se renuevan conforme se desgastan, como las sombras. Bien mirado, en el fondo, nadie es inocente de su propio desprestigio. Así, lo que un día fue llamado ser humano, ya sólo es un zombi tecnológico tan patético como desvirtuado, ajeno incluso a su propia muerte.




viernes, 24 de agosto de 2012

Desde donde el mundo es templo


“Siendo pobre en la posibilidad de mi riqueza
¿cómo no habría de serlo en mi actual pobreza?
Ignorante en la posibilidad de mi sabiduría,
¿cómo no habría de serlo en mi actual ignorancia?”
(Ibn Ata-Illah)
 
“Salvo quienes obren y caminen desde la certeza,
salvo quienes se recomienden entre sí verdad y paciencia.
Los demás… perdidos.”
(Qurân 103)

   

 

 

Lo que no parecen sino hechos inconexos, azares fortuitos, plural absurdo de la irredenta multiplicidad, fatalidades que se agotan y encuentran su límite en los respectivos egos infinitos, todo aquello que no parece sino caos, digo, conforma una coherencia tan sutil como la que se aprecia al atravesar el umbral de todo recinto sagrado. Cada cosa está dispuesta en función de un único propósito: nuestra total desaparición. Al igual que durante el periodo comercial de rebajas, se aspira a una liquidación total del stock egoico, así disuelto en la parsimonia coagulante de la unidad.

 

El gesto natural de quién se da cuenta de ello es la de volverse al humus, la de recogerse humilde en la prosternación, la de saberse “polvo y ceniza”, la de reconocerse evanescente reflejo en el espejo del mundo a merced de Su mirada. Dicha humillación es la “experiencia”. Incompatible con las infinitas formas de orgullo espiritual que pueblan logias, sinagogas, basílicas, mezquitas, resorts new age, dojos y ashrams.

 

Por más que estén de moda, no hay eco ni en el simulacro de amor, ni en la espiritualidad impostada, ni en la mal disimulada soberbia. Se requiere el saldo, se hace necesaria la propia rebaja, el total obsequio desinteresado. Es precisa aquí la liquidación total. Quién verdaderamente Te conoce, ni reposa en tu gracia ni desespera de Ti en la adversidad. Ardua es ciencia de la paz. Pero donoso su escrutinio. El aquí y ahora hechos templo, dicen que saborea el que sabe.



martes, 24 de julio de 2012

Mycoplasma genitalium

"La Hora ha llegado.
Por doquier las gentes se autodestruirán entre ellos.
 La Corrupción, la violencia y el caos arrasarán la tierra
como una plaga de hambrientas langostas.
No será un proceso corto, durará milenios
y ningún dios tendrá nada que ver..."
(Tablilla de Assurbanipal, Biblioteca de Nínive)

 “El genoma es el software de la vida.”
(Craig Venter)





El centenar de metabolitos de esta diminuta bacteria caben dentro de cualquier simple célula humana. Es algo así como el átomo de hidrogeno de los seres vivos. Ideal para jugar a ser dioses y replicar sus genes en nuestros súper computadores. Con solo 485 genes (582.000 pares de bases) y un único cromosoma apenas guarda secretos para los brillantes investigadores.



Se le podrán hacer todo tipo de perrería al bichito virtual y comprobar cuáles son las que compensa llevar a la práctica (más mortíferas) y cuáles no (eliminan el comercio de fármacos, curando la enfermedad). En rabino de Praga rara vez salía de su laboratorio. Y es que, lo crean o no, la simulación estadística -y su cálculo- está muy cerca de la magia.





Nunca lo reconocieron, pero llevan décadas trasteando con sales conductoras (aluminio, bario, estroncio, titanio…), con resistentes y agresivos filamentos nanotecnológicos autorreplicables, AGN (ácido gliceronucleico). Los eugenésicos nunca se fueron del todo. Agazapados en la sombra, han estado bien activos. Se juraron no volver a fracasar en su empeño de acabar con la chusma agónica, mantenerla dócil y ya lo han conseguido. Hoy pueden alardear sin miedo “veni, vidi, vicci”.



Gracias a la Inteligencia Artificial, la gonorrea y la clamidia vuelven a estar de moda. ¿O era Sodoma y Gomorra? Con tanto nombre raro, se acaba haciendo uno un lío. Una cosa vuelve a esta clara. Como pensó para sus adentros Assurbanipal, al calor de su biblioteca de arcilla: “Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad”. Yo también tuve una hermosa biblioteca. Con estos avances… ¿Se imaginan si Adolf Hitler levantara la cabeza? ¿Por qué no diseñamos uno nuevo, eso sí, virtual? Nada de insuflar el divino aliento de la vida sobre la cibernética arcilla de ceros y unos. What’s up, Doc?




domingo, 22 de julio de 2012

Los trucos del Mico satánico


“Ni método ni dialéctica. Sólo tránsito.
Transmutación de Tierra y Luz,
al Agua y al Fuego.”
(María Zambrano, Los bienaventurados)





La ciencia ha sido capaz de predecir con total precisión el momento, lugar e intensidad de un desastre natural de naturaleza geológica, el mismo día que ha sido capaz de provocarlos mediante ondas escalares (antenas HAARP), de igual forma que un "médico asesino" puede anticipar el pronóstico del paciente (víctima) que previamente ha envenenado, con casi total exactitud, dado que conoce el tóxico empleado y que fue él mismo quien eligió la letal dosis. La ciencia –pese a que nos vende justamente lo contrario, para justificar los fondos que demanda y recibe- ha ido siempre de la mano de la guerra, esto es, de la mano de la destrucción que lleva a la muerte. Nadie sabe tanto de la vida y su preservación, como quién es capaz de aniquilarla. Truco vector. Falsa profecía autocumplidora.

Mico satánico, la ciencia necia imita a Dios. Al menos, lo intenta: ¡Véanse por doquier los aciagos resultados de tan tecnológica como ignorante soberbia!

La ciencia sabia, aún hoy, lo encuentra. Memoria que nace a cada instante.

Aún hoy.




miércoles, 4 de julio de 2012

Bendito Campo Escalar

"Le he rezado a mi bosón,
para que me permita vivir un poco más."
(Peter Higgs, en su visita al CERN)




No existe un vacío tan vacío que no se halle permeado por el “divino” campo escalar, que lo impregna todo. El lobby científico ha esperado hasta el 4 de Julio de 2012 para arriesgarse a comunicar que dispone de evidencias de la existencia del Campo de Higgs, desde que se iniciara su búsqueda el 10 de Septiembre de 2008. Lo sutil (inmaterial) tiene cabida en –y sobre todo explica- el mundo material, haciendo posible las cuatro interacciones. Y Peter, quien lo postuló el año de mi nacimiento, ha vivido para verlo, lo que quizá le haya compensado más que llegar a recibir un día el rimbombante Nobel de física.





Se equivocó Stephen Hawking al predecir que, de existir, dicho campo sería indetectable. Ha perdido los 100 dólares que apostó. El mapa subatómico está completo y es estético. El campo escalar era el marco necesario que termina por desbaratar el caótico Big-Bang, y le da pre-sentido. Debe estar muy cerca ya el fin del mundo para que la cantidad se digne al fin a reconocer la existencia de la calidad, para que los fermiones rindan pleitesía a los bosones. A lo mejor los agujeros negros experimentales no se evaporan tan fácilmente como se suponía. Es lo que tienen los errores de cálculo. Al menos, ya sé a quién culpar (yo que me soñaba fotónico) de mi sobrepeso. Puzle resuelto. Enhorabuena, profesor Higgs. “A ver que pasa ahora con los fotones a tres velocidades”, inquiere Dios, desde su celeste trono, sonriendo divertido, “necesitaremos aún más potentes colisiones”. (Tiene guasa el Orbis Factor)



lunes, 2 de julio de 2012

In vino veritas


“Me decidí a mentir, pero, eso sí,
 con más honestidad que los demás,
ya que hay un extremo sobre el cual diré la verdad,
y es que voy a contar mentiras.”
(Luciano de Samosata, Historia Verdadera)





Como constató el sirio Luciano, suelen los historiadores preferir detenerse en la falsa maravilla a relatar lo veraz, confiando en que su treta pase inadvertida. Pocos, como él, tuvieron la valentía de delatarse falaces a fuer de que así les creyéramos. Divide y vencerás, reza el satánico designio. Cuando la cabeza de un orden espiritual se deja aleccionar por consejos meramente basados en la sospecha y la ignorancia, termina, cual le sucediera al ambicioso Apuleyo, convertida en asno, perdiendo su legítima autoridad.




Cuando el oráculo se deja llevar por el iracundo rencor al dirimir un asunto, la calumnia vuela con las alas de la envidia y la mentira. El reo sólo puede esperar clemencia de la misericordia divina, capaz de hacer resplandecer la verdad desnuda tras la penitencia. ¿Podrían ser de otro modo las cosas? Me temo que no. Todo en esta vida, mal que les pese a la impaciencia de los inmediatistas, lleva su necesario proceso. Un paso llega tras el primer paso. Es la conjunción de ambos la que crea el armonioso caminar en compás. Unicamente la vasija sin fisuras y bien orientada al cauce del fresco manantial es capaz de saciar nuestra sed. El resto, decorado, mero simulacro, impostura, doblez.



viernes, 22 de junio de 2012

Coaching espiritual


“El sabio prefiere siempre la alternativa bella
a la meramente placentera.”
(Jenofonte, Hiêron)

“No es bueno para nadie pensar en su actividad
en los términos más odiosos.”
(Leo Strauss, Filosofía Política)






Siempre he preferido realizar la labor del “coach espiritual” frente a la de la “maestría”. En la segunda tienes que timar al neófito que suele partir de cero en las lides de la estafa espiritual, mientras que en la primera trabajas ya con “timados ya consumados como timadores” a los que tratas de ayudar a “distinguir entre calidades y quilates”.



¿Cómo se llega a ser un buen “coach espiritual”? Fundamentalmente se trabaja en dos vías. La primera, más extendida, a través de los profesionales de la espiritualidad, previo pago de los derechos de franquicia y protección de la “marca espiritual”, certificando la adscripción al gremio correspondiente, silsila, cadena iniciática, obediencia, linajes, etc. reconocida en el competitivo sector de la finanza espiritual “ortodoxa”.  La segunda, requiere de virtud, y es la que elige el sabio, que aprende por sí sólo, observando a los “profesionales”, a través del esfuerzo reflexivo (luego tampoco es gratis). No requiere de enseñanza, sino celo honesto y perseverancia en el auto aprendizaje.






Sostener un orden espiritual defectuoso es una cuestión muy delicada, sobre todo para quién se encuentra a la cabeza del tinglado. Soy consciente de que la mayor parte de mis escritos adolecen de un enfoque patológico que privilegia el diagnóstico, en detrimento de uno más terapéutico, orientado a mitigar las deficiencias. Lamento señalar que esta nueva obra no será una excepción. No soy de los que gustan cerrar heridas en falso, para mejor disfrute de la siesta. Rehúso intencionadamente recurrir a la claridad de tratado, consciente de que la claridad, más que beneficiarle, narcotiza al lector, creándole una ilusión de comprensión que, como aprendí de mi padrino, resulta mucho más perjudicial que dejar la herida espiritual abierta. Es, por tanto, mucho más conveniente que sea el lector quien, enfrentado a la oscura confusión del texto, añada y sustraiga lo que debe. Habrá así, dentro de su incertidumbre, mucha más certeza espiritual, toda vez que demuestre mucha más atención a los generosos guiños que a su egocéntrico arbitrio. Es pues éste todo un ejercicio espiritual práctico, sobre la marcha.



En cualquier caso, una conexión perfecta entre fondo y forma, entre significado y significante, entre doctrina y contingencia resulta un anhelo imposible. Como saben por propia experiencia el moderno dramaturgo y el escritor contemporáneo de diálogos (precursores de bestsellers adaptables al cine o televisión por un ejército disciplinado de guionistas) tras su empeño solo se esconde cobardía o mero interés pecuniario. Nadie quiere arriesgarse a exponer algún tipo de pensamiento que incomode a (atente contra el interés de) los amos, y el diálogo se presta como ningún otro género para lograr dispersar entre varios personajes (algunos incluso locos) las incómodas responsabilidades. Aristocles de Atenas, el de las anchas espaldas, fue uno de los más renombrados entre los cobardes clásicos. No seré quien censure la sabia prudencia, si además con ella, uno se garantiza los garbanzos.




Yo, que también tengo a gala ser cobarde, acostumbro a encabezar mis muchos despropósitos prestigiándolos con citas ajenas a pleine conneisansse de cause, a modo de escudo humano que me facilite el arduo trabajo de atrapar la voluble atención del disputado lector, en un medio tan plagado de entretenimientos como distractor. Como apunta mi ahijada (y también le reconozco), son sin duda lo mejor de cuanto escribo (tecleo). Sea como fuere y para que el coaching espiritual surta el mágico efecto de transformar desengaño en cuotas crecientes de vera espiritualidad, como en todo diálogo bien urdido, el sabio ha de tener siempre la última palabra.






Quid pro quo


“La bebida mitiga la sed,
la comida calma el hambre,
pero no existe oro suficiente
con que aplacar la avaricia.”
(Plutarco)

“Es la necesidad de muchos
lo que mueve la insaciable codicia
de unos pocos.”
(Eduardo Galeano)





Todo el mundo teme aquello que desconoce. Por eso, quienes adquieren poder sin legitimidad para ello, lo que más temen no son los riesgos que podrían correr los valientes por amor a la libertad, ni el ejemplo de los justos que podría arrastrar a las masas en su contra, sino la virtud de los sabios, que les recuerda lo que son, aunque no saben cómo.
La virtud recuerda a los tiranos de medio pelo, incluso a esos macro tiranos que ahora llamamos “mercados” por su capacidad para “comprar deuda” de países y continentes, por “interés” (la dichosa prima de riesgo) que compensa psicológicamente al prestamista de no recuperar nunca su “tesssoooro”, les recuerda digo, de dónde obtuvieron su “capacidad inversora previa” y el alto precio que tuvieron que pagar, ya que tuvo que salir fiduciaria su Alma.

Día tras día, operación tras operación, negocio tras negocio, tratan de borrar la huella de “su primer golpe”, el día que traspasaron la barrera inhumana y no pudieron ya regresar. El sabio les recuerda “su deuda” y actúa como incómodo testigo de un pasado que, al ser revisitado, incomoda sus “fastos inversores” y les resta algún brillo. Pocos griegos saben que el Euro, antes de ser monetario logo fue una letra mágica de su prodigioso alfabeto. Estas cosas siempre se van olvidando, con "el paso" del tiempo.





Todos sabemos que para adquirir una compra a menor precio del nominalmente previsto, resulta pero que muy conveniente desprestigiar el servicio que se espera disfrutar o el bien mueble o inmueble que se busca adquirir, en el turbio casino de la oferta u la demanda. Si no, que se lo digan al “huésped” que lleva suficientes milenios a sus “curiosas bajas espaldas” tratando de desprestigiar y minusvalorar, hasta la saciedad, la importancia de aquello con lo que trafica y es su vital sustento: el Alma humana.

Ha tenido tanto éxito en su intensa campaña de desprestigio, que las actuales generaciones ya la regalan, pues ni siquiera creen que algo así exista. Al ser formados en su mayoría en escuelas laicas, saben por los grandes divulgadores de la ciencia de vanguardia, que si, tras el ominoso pacto, aún conservas el cerebro en su sitio, no has perdido nada de importancia. Los de escuelas aún religiosas, necesitan mejores ofertas. Al ser mucho más astutos, piensan: ¡nadie da “algo” por nada! Mi padre (q.e.p.d) sostenía con convicción aquella máxima popular que afirma que "para follar, con putas; para beber, borrachos". No se debe escatimar nunca la calidad de los buenos profesionales.


Como sostenía Homero, por boca de dos ancianos asomados a la muralla, "una mujer como esa (Helena de Troya) bien vale una guerra." Y añadió raudo Goethe por boca de su Fausto: "Y un buen pacto, un buen pacto". Cosas del quid pro quo y la deuda soberana. ¿Qué sabe la prima de riesgo de "ofensas" y padresnuestros? A ella solo le "interesan" los pactos, las deudas... No nos dejes caer en la tentación, et libera nos ab malo. AMEN.




miércoles, 20 de junio de 2012

Juegos de palabras

"Nada hay tan cuidadosamente sellado
que no haya algún día de revelarse,
ni secreto tan oculto
que no llegue al fin a saberse."
(Lucas 12, 2)


"¿A cuántos arrastrará en su caída
la corrupta Balilonia la Grande?
¡Pronto lo sabremos!"
(Alberto Canosa)





Cuando Jonás tuvo que pasar parte de su peculiar periplo vital en el vientre de una Ba-casi-llena (si no, no hubiera Cupido), tuvo que entretener su Alma de alguna manera, por lo que se dedicó, al calor de una mínima hoguera, a la disección de alguno de sus maltrechos, pero muy nutritivos, coetáneos.
Croqueta-mente llamó su atención el cómo cambiaba de color la parte baja de la vejiga natatoria de algunos de los peces por él destripados, tras haber sido convenientemente ahumados.



Estos casuales descubrimientos, debidos con toda seguridad al “especial” grado  de atención de algunos sujetos, han cambiado la vida de la mayoría. Si no, que se lo digan a Moisés, que se detuvo del negocio que le ocupaba (creo que rescatar ovejas perdidas, pero no recuerdo si churras o merinas) maravillado por el curioso arder de una zarza sita en el reseco y tórrido Sinaí ¡sin consumirse! Dispuesto a aprender, aquella montaña aún habría después de enseñarle cosas del todo increíbles. Pero esa es otra historia.
“¿Por qué (demonios) cambia esta parte de la vejiga de color, y no la otra?” – Se preguntaba Jonás en su ventral exilio. Y dándole vueltas y vueltas a la cosa, halló la respuesta, por el camino del amor, que no del temor. Pero esa también es otra (larga) historia. Fue publicada hace muchos, mucho siglos por la editorial QyDado, bajo el curioso título de “Vesica piscis”. La pueden encontrar, bajo siete llaves, en el Archivo Secreto Vaticano: Lumen in arcana.