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martes, 10 de febrero de 2015

Enraizada Piedra



"Muchos pasan al lado de la realidad sin verla, ajenos al misterio de la regeneración que procura que amanezca la misma experiencia bajo distintos cielos.

El espíritu del sol brilla como un hilo sutil que, toda vez se torna evidente, es capaz de iluminar la noche.

Allí donde la antigua revelación nos habla de la caída de cada ser humano a este bajo mundo, de aquellas consecuencias físicas y morales que se acarrean tras dicha caída, y del método de regeneración corporal y espiritual que conducen al restablecimiento del estado original perdido… la nueva revelación no osa añadir ni un ápice."


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martes, 9 de julio de 2013

Prognosis

“Como el lituus encarcela a los treinta dioses,
así muestra el jecur los secretos designios del cielo.”
(Aule Lecu)




Pese al esfuerzo de la historiografía oficial por mantener este suceso despreciado en el más absoluto de los silencios, 186 años antes de la era común, un maestro arúspice griego, desconocido e itinerante, introdujo en Etruria la práctica secreta de ciertos ritos nocturnos que buscaban, con idéntica clandestinidad que en nuestros días, poner en peligro los intereses de la aristocracia. De su oscura escuela provienen nombres tan prestigiosos en el arte prospectivo como los de Aristón de Tesalia, Cleofonte de Corinto, Dionisio de Cartago, Nicias de Caristo, Polícrates de Tasos o Timóxeno de Corcira. ¿Qué saberes ocultan pronósticos, augurios y oráculos, capaces de poner en peligro el tremendo poder que cabe suponer a todo un Estado?




La actual simulación computacional de nuestros superordenadores, vástagos de la secreta inteligencia artificial y del diseño de sistemas expertos, pretende interrogar y aventurar, mediante modelos e indicadores, el enigma del futuro, desde motivaciones no siempre obvias. Desde el origen de los tiempos de los post-neandertales, la vida adivinatoria, sujeta siempre a las limitaciones del incierto potencial humano, presenta idénticas vicisitudes y necesidades, examinar los restos de aquello que hubo de ser sacrificado en el ara. Perdido el saber que hacía efectiva la disciplina etrusca, el “Colegio Oficial” vendido al imperio, fue incapaz de detener su caída. Ahora que somos capaces de generar hígados a medida a partir de células madre, no somos capaces de desentrañar las sombras que nos atenazan en el elocuente mapa de la sangre. Pese a conservar el lituus, sin duda el progreso mutiló a los modernos escrutadores sus preciosas alas. Al menos, ahora nos queda siempre el acicate y el consuelo de disfrutar la "segura" sorpresa y tener así garantizado, manu militari, el incierto futuro.



sábado, 29 de junio de 2013

Pardesh

“No odiéis ni deseéis nada:
éste no es vuestro mundo, extranjeros.”
(Basilides)




La brutal maniobra distractora que asedia por doquier el corazón humano con un sinfín de aterradores miedos y la promesa de los más variopintos placeres, no ha sido capaz empero de lograr acallar, allende milenios y siglos, el estremecimiento metafísico que, de cuando en cuando, sacude misteriosa e ineludiblemente el alma de ciertos seres humanos. Allí donde y cuando el Espíritu sopla, caprichoso, nada ni nadie puede acallar su llamada, poderosa fuerza dinamizadora de aquello que es, por encima del afán de tronos, potestades y dominaciones, esencialmente humano: la fascinación de la carne y la sangre por lo sagrado.


Espíritu, siempre tan libre y liberador que, gracias a Dios, se resiste y resistirá a ser monopolizado por ninguna de las cientos de miles de religiones curiales u obediencias pasadas, presentes y aquellas otras que aún nos están por sobrevenir. Experiencia transhumana plena y gratuita que, venciendo cualquier tipo de abusos, cercos, límites, métodos, esquemas, banderas, barreras, leyes y fronteras neo-inquisitoriales, aún nos refina, cualifica y hermana en el más puro conocimiento de la verdad. Pese a quien pese (dioses), caiga quien caiga (tronos, torres y autoengaños), eterno paráclito y creador, ven (si quieres, claro) e infunde en nuestra alma permanente virtud.