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lunes, 14 de enero de 2013

Collegia Tenebrarum

“Unos rostros, en ese día,
humillados, preocupados, cansados.”
(Qurân 88, 2-3)


“La necia persistencia en el error
endureció sus corazones.”
(Qurân 83, 14)




Tan maestro ha de ser el que te guía como el que te extravía; su pericia se extiende con la misma eficacia y operatividad, aunque en sentidos opuestos. La ciencia práctica del horticultor radica en permitir nutrientes al árbol fértil y desarraigar la mala hierba. El buen maestro permite el crecimiento natural. El mal maestro, tal es su deber, intermedia, corta, seca, se interpone. Misterios del lenguaje, allí donde pequeño significa “cortar” y grande “dejar intacto”. ¿Quién dijo que el del extravío espiritual era un arte menor? Pero el verdadero Arte es aquel que permite encontrar la salida tras cada nueva tumba. Contra-iniciación versus iniciación. La vía del esfuerzo frente a la vía de la gracia. Autoengaño contra la simplicidad de una vida ordenada.




domingo, 30 de diciembre de 2012

Quid prodest?

“Haz lo que quieras.”
(Ley de Thelema)



En lo infrahumano, nada hay más práctico que una buena teoría, a la hora de mostrar conexiones ocultas entre decisiones aparentemente inconexas que permiten así explicar lo “imposible” y predecir el amañado “futuro pluvial” en detrimento del interés general del patio comunitario, a partir del desvelamiento de ciertos intereses de patios muy pero que muy particulares.

¿A quién interesa que esta crisis de “víctimas sin responsables” no se solucione nunca? Fundamentalmente a los políticos-técnicos, curtidos lobos profesionales a los que supuestamente –mistéricos prodigios de la representatividad- les ha sido encomendado el bienestar del rebaño a cambio de una módica cantidad de lana.





Siempre me sorprendió más que la desinteresada tenacidad de la muerte, la exquisitez del tejido legislativo, judicial y ejecutivo, trama y urdimbre diseñadas para la silenciosa captura de rentas ajenas: solve et coagula. Nunca son malos los planes sino (revísese los horrores de los últimos 100 años) su interesada implementación.

Aviso a Aspirantes a "lobezno elegible" dentro de las élites extractivas: no dejéis de manteneros psicopáticamente fieles a la psicopática cúpula o no habrá lana alguna que compartir ni dietas, ni cargos oficiales con enchufes en empresas, fundaciones y organismos públicos ni, tampoco, canonjías en empresas privadas reguladas que dependan del BOE para prosperar: Caveat emptor delendaque catenae. Thelema.



sábado, 10 de noviembre de 2012

La cárcel del simulacro


“Si tus intereses se entremezclan con los de tu enemigo
el riesgo de confrontación disminuye:
si vis pacem, comercia.”
(Inmanuel Kant, La paz perpetua)

 
 

A través de su magia divergente, las palabras nos otorgan explorar las antípodas de la experiencia y, sin apenas darnos cuenta, consiguen alejarnos de lo real y violentar en secreto sus leyes. Todo en el lenguaje es ficción. Distraídos por una interminable secuela de mundos fantásticos, no queda ya tiempo para tomar conciencia de nuestro poder imaginal. Mientras algunos pocos se ocupan creando lo real, otros malgastan su vida en huir en los laberintos virtuales de lo posible, perdidos en pasados y futuros que no tuvieron ni tendrán lugar. Todo, con tal de evitar enfrentarse al prodigioso y renovado milagro del instante real. Seguros en la simulación del pensamiento, ignorando sus tremendos riesgos.
 
 
 

martes, 2 de octubre de 2012

Dócil impostura

“Si no hay actos en la tierra,
no los escribirá el Eterno desde arriba.”
(Yamil Al-Mansur Haddad)
 
“Sin más, el Eterno anula o confirma
a Voluntad lo que quiere.”
(Qurân 13, 39)

 

 
Más allá de nuestras ínfulas, pretensiones y ridiculeces, la existencia simplemente ocurre. Nos ocurre. La disolución de la materia, su irrevocable muerte, sólo anuncia la enésima de sus transformaciones. Este devenir es utilizado como excusa para justificar la propia inmoralidad, la arrogancia y el fatalismo, ante tal ausencia de libertad. Sin embargo el ser humano no puede desligarse de su condición de constructor de su propio destino. Simplemente ocurre. Su acción representa su modo de estar en el mundo. Esconde así una voluntad más grande que su propia voluntad. ¿Cómo encontrarla, aquí y ahora?

 

Eliminar la hipocresía y el disimulo de forma completa, actuar con sinceridad y sin miedo a la verdad, no es algo que todos deseen llevar a cabo. Presos de las trampas del yo, atrapados en la auto indulgencia, en el calor de las propias concesiones, en los múltiples recovecos del irredento egoísmo, dejamos que nuestras vidas se malogren. Es nuestro actuar un activo dejar de actuar. Así tienen que ser las cosas. Así son, porque así tienen que ser. Hasta el hipócrita, sin saberlo, actúa de acuerdo con la realidad y la verdad. A un mismo tiempo, resulta posible esforzarse en aceptar y transformar lo real.
 
 
 
 

sábado, 29 de septiembre de 2012

Rumbo al horizonte

“Ofrecimos el compromiso de la razón y la volición
a los cielos, a la tierra y a las montañas:
pero rehusaron cargar con él por temor.
El hombre, en cambio, lo aceptó,
siempre propenso a ser sumamente malvado,
sumamente necio.”
(Qurân 33,72)
 
“Yo creo que los que callan, lo hacen por
el destacado papel que desempeñan junto al Sultán.
Lo mismo que los alfaquíes universitarios a sueldo
saben que, si hablaran libremente, sería así cesados.”
(Abû Sara a su maestro al-Balqini)
 
 
 
El límite del umbral diferencia dos ámbitos, al separarlos. Al mismo tiempo es el responsable de disolverla en su transparencia, mostrando así lo que no es sino una única realidad. Quizá por eso río y mar gozan de salazones distintas, siendo una misma agua.
 
La humana inmortalidad no pertenece al aspirante a ser humano por derecho propio, mero postulante cándido que habrá de ganársela mediante el concurso acertado de los propios pensamientos y acciones (palabra y gesto).
 
Al alma fortificada (aquella que ya no necesita la exigua protección un ego espacio-temporal que termina siendo cárcel) se le otorgará así la experiencia de la Unidad que está más allá de la muerte. Rumbo al horizonte, gozará su nihil obstat. Resucitar es disolver, no traspasar, el umbral. Joan Manuel Serrat, sabio maestro, se hizo eco de su “dificultad”.
 
 
 
 

domingo, 2 de septiembre de 2012

Aeuropa morta est


“La era unipolar norteamericana,
en realidad no duró más que la década de los noventa.”
(Parag Khanna)
 
“Europa aún no se da cuenta de hasta qué punto
ha perdido importancia a los ojos del mundo.”
(Kishore Mahbubani)
 
“¿Qué más da que un gato sea blanco o negro?
Lo importante es ¡que cace ratones!”
(Deng Xiaoping)

 

 

 

En el mundo multipolar post 2012, China ocupará la hegemonía económica mundial, seguida de la India. Estados Unidos sobrellevará los estertores de una indigna tercera posición como emperador depuesto, seguida de unos pujantes Brasil y México. Esta situación económica no será posible sin un declive del marco “religioso actual”. El colapso del “Homo albus” y el ocaso de sus dioses resulta no ya imparable sino a todas luces más que evidente.

 

La iglesia católica, cansada, anticuada y, sobre todo, triste, como aquel joven rico que desdeñó unirse a la comunidad de Jesús, atrapada por la burocracia, se aferra al veneno del bienestar, a la pomposidad de “eventos” que no alcanzan la categoría de liturgias. La piedra está seca, muerta. Su gangrena se extiende imparable sobre una Europa sierva sentenciada a desaparecer y corromperse junto al féretro de su ama. En un horizonte laico, los restos de ambas ya no encontraron al fin ni un centímetro cúbico de tierra medianamente santa sobre las que descansar.

 




En pleno desorden mundial, asistimos al despedazamiento del imperio que fue español, portugués, francés, británico y a la postre norteamericano. Cinco siglos de ignominia tocan a su fin. El sol que muere en occidente, sigue su curso natural y se alza victorioso en oriente. Del imperio, como ocurre siempre, sólo quedará recuerdo en las lenguas. Aún recordamos el “romano” Deus manet, mundus volvitur.

 

Hay algo nuevo en todo esto. A la “alta finanza” ha dejado de parecerle rentable eso de invertir en grandes guerras. ¿Dónde estará el nuevo negocio? Donde siempre: una nueva tecno-religión global. Aún recordamos el “anglosajón” last, but not least. Me temo que la gerontocracia planetaria se doblegará, una vez más, bajo el peso de los dogmas presupuestarios del IV Reich y a ritmo de la danza de Kali sobre la delicada tela de la “araña” global. ¿Cómo se dirá veni, vidi, vicit en mandarín?
 
 
 
 

jueves, 26 de julio de 2012

Enrocada indolencia



"Los dioses nos utilizan de un modo
que a nosotros nos ha de resultar,
esencial y visceralmente, inaprehensible.
Ningún nutriente es consciente de su papel crucial
ni se le deja elegir cuándo y cómo
habrá de ser cocinado y devorado."
(Juan A. García Atienza, La Gran Manipulación Cósmica)



"Citius! Altius! Fortius!"
(Lema latino (¿a quién se le ocurre?) de los JJ.OO. modernos)





Es sólo una cuestión de fría estrategia, del más aséptico cálculo. Cuando verdaderamente se quiere ganar siempre, resulta esencial, indispensable, mantener permanentemente adormilado al enemigo en la apariencia, desarticular su capacidad de reacción,  anestesiado en el sopor de sus certezas, que es como él suele referirse a su falsa memoria, distraído de lo que se le viene encima. El futuro nunca se deja ver. Siempre llega por la espalda.

Todo debe aparentar seguir así como siempre, dejar que un día suceda a otro, sin mayores ni menores sobresaltos, garantizar el marasmo, la inabarcable atonía, el tedio, apaciguando la punzada del saco estomacal y el furor de las gónadas, que bien podrían llevar el operativo al traste: mejor dejarlos saciados, cansados, anestesiados de hastío, esto es "al dente."


No habrá así ni la más mínima ocasión de rebelión, nadie se planteará ni siquiera la posibilidad de plantar batalla. El demiurgo no deja nada al azar, no apuesta, sólo juega con sus propias cartas marcadas. Tras la promesa de luz y redención, se esconde el tráfico de carne y sangre. El negocio de la muerte. Y es que los verdaderos Olímpicos, los impunes interdimensionales metahumanos, tienen un hambre insaciable. El menú se sirve en los pódium londinenses… Con la comida no se “juega”: Inspire a generation and Enjoy your meal!





martes, 26 de junio de 2012

Anatomía del Viaje

“Por mucho que busques,
no podrás encontrar al Amado
hasta que Él te encuentre:
hasta ese momento… no te rindas,
¡Y SIGUE BUSCANDO!”
(Rumi)







Todo viaje supone, en cierto sentido transicional, una alteración de las condiciones previas de las que partimos. La labor del estratega o tour operateur es la minimizar, hasta donde sea posible, las consecuencias ingratas características de dicha alteración, para lo cual suele ser necesario el plantearse por adelantado la mejor ruta a seguir entre origen y destino, desde el confortable examen del mapa antes de la partida, y los servicios de un guía instruido sobre los avatares del ignoto territorio. Cabe entonces entender en él un desplazamiento interior “real” y otro desplazamiento exterior “metafórico”, ya que lo esencial de un viaje siempre es la auto transformación que “pese a nosotros” tiene lugar.



La inercia a postergar la partida siempre encubre nuestra cobardía a abandonar lo confortable, por ya conocido, frente a la incomodidad que presumimos al cambio ignoto. Nadie quiere ser el primero en abandonar el lastre de su historia, de su casa, de su la soberanía territorial, de su hegemonía, de su estatus comunitario, de sus trienios, de sus privilegios ganados a pulso, sangre, sudor y lágrimas, a cambio de tener que enfrentarse a la incertidumbre de un nuevo hogar, por acogedor que éste se las prometa: Más nos vale lo malo conocido… Pero resistirse a partir, apostar por el last minute - low cost supone las más de las veces optar por una prisa y brusquedad sumamente ingratas, tan netamente desestabilizadoras.



Los países han decidido esto último, optando por confiar en la guía last minute – low cost de las finanzas BRICS (ladrillo) como garantes de la transición. “Claso elol, tovarich”. Un crucero de placer por el viejo Mediterráneo, ya tan navegado, requiere seleccionar escrupulosamente una compañía Salik-al-Haq sin reparar gastos. La miopía del ahorro frente a la comodidad, sale tan cara… Y es que ya casi no quedan viajeros, especie en peligro de extinción, ante la brutal avalancha de turistas “de paso”. Abróchense los cinturones, les habla el comandante del Central European Back, vamos a despegar… el aterrizaje es imprevisible, pero ya les iremos contando las turbulencias sobre la marcha. ¡Demasiado tarde para desembarcar!



Quizá hubiera sido mejor confiar en un “pastor de gacelas”. Encontrarás el lugar de reunión sólo si te dejas llevar por el silencio del desierto. Y aprovecha cada oasis, para mirarte el Alma, viajero. Allí nos encontraremos. Hasta siempre.





domingo, 24 de junio de 2012

El abrazo de Hygieia

"No es personal, Tom,
sólo son negocios."
(Michael Corleone)

"Pero eso sí los sicarios nunca pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice las premisas mínimas
que faciliten el crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz,
de Este a Oeste y de Sur a Norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
el brutal e inhumano ajuste que requiere 
el equilibrio presupuestario de amor y paz."
(Serrat tuneado, Algo personal)
  



Lo que más desconcierta al escéptico de turno e inquieta al buscador sincero es el descaro en la multiplicidad de métodos y la proliferación de tradiciones espirituales, el batiburrilo de herramientas, ritos, ejercicios, prácticas y técnicas. ¿Cuál es la más verdadera? ¿Cómo elegir entre tantos textos y doctrinas tan contradictorias? ¿Cuál es la práctica más rápida y efectiva, la que está de moda, la que mejor funciona?
Sólo lo vamos a decir una vez: el sabio es capaz por sí mismo de hacer funcionar cualquier herramienta: hasta una reseca vara desprovista de vida puede llegar a florecer. Sin el sabio (sin “la sabia” de árbol), solo queda el reseco ramaje ya inerte, herramientas muertas, simulacro de rito. Mera devoción impostada.  Reliquias incapaces ya de obrar milagros. Decorados. Patéticos santos desnudos que parecen prótesis y budas de bar, tan repintados y desconchados como sobre apolillados. Retablos carcomidos de anticuario y resquebrajadas fachadas. Máscaras de coleccionista. Altares muertos, sepulcros blanqueados de aglomerado contrachapado. Letra muerta en biblias y constituciones. Religiones y burocráticas obediencias. Profanos de sotana y mandil. Chamanes y blogueros de escenario. Estéril laicidad. Pompa vaticana. Negocio.



¿Cuántos buscadores sinceros han sido extraviados por estos “secos” imitadores, propietarios de la verdadera doctrina correcta? Innumerables. Un verdadero sabio jamás se atará a ninguna forma tradicional. Permanece arraigado a la Fuente de la Vida, cuyas prodigiosas aguas son capaces de modelarse a no importa qué cauce, dispuestas a llenar cualquier recipiente estanco, sin importar su forma. En ellas reside la verdadera capacidad de saciar la Sed: la operatividad.
Repetir, imitar, mantener puro el reseco simulacro de lo ritual, aparentar por fuerza del uso y la costumbre no sirve de nada. Es como llevarse a la boca un cáliz de oro vacío, autentificado como santo grial. La Sed sigue intacta. Intacta. Si el manantial surte, una simple mano ahuecada, una sola palabra bastará para sentir en nuestro ser el abrazo reparador de Hygieia.
Mira el paisaje. No importa cuan alejado se encuentre. Allí donde se agrupa la vida y prospera, hay agua. Hay agua. Hay agua. No se puede ocultar. Sin agua, todo muere: personas, civilizaciones, razas y especies enteras. Grifos resecos, cisternas agrietadas, aljibes cegados que un día rebosaron y sobre los que hoy se acumula el polvo, o, lo que es peor, mortíferos mikvés de agua estancada... con la inscripción SALVS PER AQVAM en grandes letras doradas. 



viernes, 22 de junio de 2012

Coaching espiritual


“El sabio prefiere siempre la alternativa bella
a la meramente placentera.”
(Jenofonte, Hiêron)

“No es bueno para nadie pensar en su actividad
en los términos más odiosos.”
(Leo Strauss, Filosofía Política)






Siempre he preferido realizar la labor del “coach espiritual” frente a la de la “maestría”. En la segunda tienes que timar al neófito que suele partir de cero en las lides de la estafa espiritual, mientras que en la primera trabajas ya con “timados ya consumados como timadores” a los que tratas de ayudar a “distinguir entre calidades y quilates”.



¿Cómo se llega a ser un buen “coach espiritual”? Fundamentalmente se trabaja en dos vías. La primera, más extendida, a través de los profesionales de la espiritualidad, previo pago de los derechos de franquicia y protección de la “marca espiritual”, certificando la adscripción al gremio correspondiente, silsila, cadena iniciática, obediencia, linajes, etc. reconocida en el competitivo sector de la finanza espiritual “ortodoxa”.  La segunda, requiere de virtud, y es la que elige el sabio, que aprende por sí sólo, observando a los “profesionales”, a través del esfuerzo reflexivo (luego tampoco es gratis). No requiere de enseñanza, sino celo honesto y perseverancia en el auto aprendizaje.






Sostener un orden espiritual defectuoso es una cuestión muy delicada, sobre todo para quién se encuentra a la cabeza del tinglado. Soy consciente de que la mayor parte de mis escritos adolecen de un enfoque patológico que privilegia el diagnóstico, en detrimento de uno más terapéutico, orientado a mitigar las deficiencias. Lamento señalar que esta nueva obra no será una excepción. No soy de los que gustan cerrar heridas en falso, para mejor disfrute de la siesta. Rehúso intencionadamente recurrir a la claridad de tratado, consciente de que la claridad, más que beneficiarle, narcotiza al lector, creándole una ilusión de comprensión que, como aprendí de mi padrino, resulta mucho más perjudicial que dejar la herida espiritual abierta. Es, por tanto, mucho más conveniente que sea el lector quien, enfrentado a la oscura confusión del texto, añada y sustraiga lo que debe. Habrá así, dentro de su incertidumbre, mucha más certeza espiritual, toda vez que demuestre mucha más atención a los generosos guiños que a su egocéntrico arbitrio. Es pues éste todo un ejercicio espiritual práctico, sobre la marcha.



En cualquier caso, una conexión perfecta entre fondo y forma, entre significado y significante, entre doctrina y contingencia resulta un anhelo imposible. Como saben por propia experiencia el moderno dramaturgo y el escritor contemporáneo de diálogos (precursores de bestsellers adaptables al cine o televisión por un ejército disciplinado de guionistas) tras su empeño solo se esconde cobardía o mero interés pecuniario. Nadie quiere arriesgarse a exponer algún tipo de pensamiento que incomode a (atente contra el interés de) los amos, y el diálogo se presta como ningún otro género para lograr dispersar entre varios personajes (algunos incluso locos) las incómodas responsabilidades. Aristocles de Atenas, el de las anchas espaldas, fue uno de los más renombrados entre los cobardes clásicos. No seré quien censure la sabia prudencia, si además con ella, uno se garantiza los garbanzos.




Yo, que también tengo a gala ser cobarde, acostumbro a encabezar mis muchos despropósitos prestigiándolos con citas ajenas a pleine conneisansse de cause, a modo de escudo humano que me facilite el arduo trabajo de atrapar la voluble atención del disputado lector, en un medio tan plagado de entretenimientos como distractor. Como apunta mi ahijada (y también le reconozco), son sin duda lo mejor de cuanto escribo (tecleo). Sea como fuere y para que el coaching espiritual surta el mágico efecto de transformar desengaño en cuotas crecientes de vera espiritualidad, como en todo diálogo bien urdido, el sabio ha de tener siempre la última palabra.