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sábado, 5 de octubre de 2013

Staurodromi


“Triple protectora de caminos, umbrales y encrucijadas,
guardiana de los silentes inquietos que aún aguardan,
guía luminosa de los renacidos, ábrenos las puertas del sepulcro
y sé propicia a los que, en serena devoción, velan en tu Noche.”
(Hécate, Himno Órfico)
 
“Gemimos, gemimos…
…pero esperamos.”
(REAA, TF)

 





 

Este año Halloween ha madrugado más de lo debido, pero muy pocos, ya que la gran mayoría se encuentra aún férreamente atada a la arbitraria tiranía imperial del calendario solar, son los que parecen haberse percatado de ello. Así, según sea tu vibrar, esta noche hallarás tinieblas o luminosa oscuridad, de ti depende. No se puede osar atravesar el Olimpo sin el debido entrenamiento lunar, por más que les pese a los modernos perezosos esclavos de la urgente instantaneidad.


Atravesar la magia de la oscura encrucijada, el “orio” o prodigioso umbral que guardan las “oras”, para enfrentarnos cara a cara a aquellos misterios que nunca quisimos ver ni escuchar, por temor a que nos alumbrasen un indeseado camino. La portadora de llaves sólo hace su trabajo, ataviada de su azafranado peplo ritual. ¿Te atreves tú a asomarte tras la puerta? No te olvides la ofrenda de sangre y miel que requieren los ctonios. No te imaginas la prima de riesgo de un olvido semejante.
 
 
 

sábado, 17 de agosto de 2013

Sibila contrariada


“Inhumano suele ser
el hombre para el hombre.”
(Plauto, Asinaria)

“Fuentes silentes,
apolíneo susurro acallado,
sin cobijo ni laurel.”
(Ultima sibila délfica a Adriano)






Quiso la pereza instituir la mayor parte de los días como nefastos, para que el funcionariado mántico adscrito al trípode no tuviera que trabajar día si día también, como ahora le ocurre al pobre buscador de Google, sin menoscabo alguno de la actividad del tesoro de Apolo. La fuente Castalia manaba limpia y generosa, garantizando la producción diaria de laurel, el aseo lustral de Femonoe y el conveniente estertor de las ofrendas destinado a apaciguar a la pitón guardián del Mantheion Delphi y mantener así el negocio. Se corrompe Apolo en el Parnaso, de febrero a octubre.


La construcción y destrucción de imperios requiere siempre de ingentes recursos, los cuales no siempre son entregados voluntariamente al fisco por los contrariados dioses, que observan molestos no solo ver arrebatado el fruto de su devoción sino también truncado su onfálico arbitrio por la fuerza mayor de la avaricia profana, capaz de sobornar a conveniencia, ayer como hoy, al mediático oráculo que usurpa la voz de Apolo, polarizándola. ¿Por quién se decantarán esta vez los vapores? Mejor dicho, ¿quién da más? De noviembre a enero, tocará corromper sin mayor esfuerzo a Dionisos: en la encrucijada, mantén a salvo la miel y el granero y… ¡no te fíes ni un pelo de las águilas vaticanas!



jueves, 11 de julio de 2013

Lámparas sagradas

“Sin abejas, a la entera humanidad le quedaría
únicamente unos cuatro años de vida.”
(Albert Einstein)





La abejas de Delfos habían destilado el néctar de su secreto trabajo. Tras ungir los labios con una infusión de melisa e hidromiel, recostados sobre el abaton, el suave susurro de los terapeutas, el crepitar de las solanáceas en el incensario y el lento y viscoso reptar de las grandes serpientes amarillas nos invitaban suavemente a penetrar en el revelador trance onírico. Tras aquella puerta, aguardaba la acogedora tierra de nuestros antepasados, verdadera “patria” celeste. Pocas experiencias tan dulces y trasparentes como la del volver de nuevo a lo eterno, como la de abandonarse al resplandor de las lámparas sagradas y regresar en la noche a casa.



viernes, 21 de junio de 2013

Onírica noche estival

“If we shadows have offended,
think but this, an all is mended,
that you have but slumber’d here
while these visions did appear.”
(Puck)




Fuera aparte que este día sea el contrapunto anímico del más triste del año (21 de enero), el periodo comprendido entre el 21 y 24 de junio aparece intrínsecamente ligado a la presencia de fogatas purificadoras que multipliquen la predominancia solar que caracteriza estos días: resulta duro asumir que hasta los astros, en el surco de crecimiento y decrecimiento aparente sobre el horizonte, tienen también sus límites.

Todo cuanto nos ocurre en la noche, incluso velar y estar despiertos, incluso soñar, sucede siempre como en un sueño. ¿Soñamos que soñamos? ¿Es quizá, el de los muertos, un sueño permanente en el que, ignorantes de su condición, sueñan vivir un sueño? ¿Qué puertas abre misteriosa la noche –y su sueño- y hacia dónde nos conduce el atravesar al otro lado de su onírico espejo?




Adentrarse en el conocimiento del mundo porvenir y en la dimensión mágica (líquida) de la realidad, reducir la incertidumbre del propio destino, abrir sin permiso el apolíneo oráculo, no es algo que debiera quedar, en modo alguno, impune. Hay mieles que nunca se deberían probar de manera gratuita, pues la dulce colaboración de abejas y rosas sólo se hayan al alcance del pecunio divino. Aún faltan cuatro días, cuatro. Tan solo un filtro o hechizo elaborado con pericia, será capaz de burlar los implacables designios del emperador, antes de que se cierre definitivamente la misteriosa puerta.


Si, por un casual, se encuentran con Hipólita y Teseo, con Oberón y Titania y, no digamos, con el travieso Puck, no digan nada, no cuenten nada. Cierra los párpados, para poder ungirlos con un beso; cierra tus ojos, para mejor abrir tu mirada a un mundo infinito. Esta vez, pese a quien pese, la vencedora será la noche… Feliz, alegre y bullicioso solsticio.




sábado, 10 de noviembre de 2012

Esclavos malacostumbrados

“No endurezcáis el corazón.”
(Salmo 95,8)
 
“No existe bondad alguna
que no nazca de la total libertad.”
(Jesús de Nazaret)

 

 
 

Suelen los diluvios generar entre la población notable descontrol y desconcierto. Por fortuna, las aguas vuelven a siempre a su cauce, tras enrasar privilegios. La eficacia divina, que pone a cada cosa en su sitio, dará su justo merecido y lugar a toda esta ensoberbecida escoria. Asambleas curiales y centuriales, al orden. Senex llama a las puertas. Inútil amurallar la miel. ¿Apostamos?