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sábado, 29 de septiembre de 2012

Rumbo al horizonte

“Ofrecimos el compromiso de la razón y la volición
a los cielos, a la tierra y a las montañas:
pero rehusaron cargar con él por temor.
El hombre, en cambio, lo aceptó,
siempre propenso a ser sumamente malvado,
sumamente necio.”
(Qurân 33,72)
 
“Yo creo que los que callan, lo hacen por
el destacado papel que desempeñan junto al Sultán.
Lo mismo que los alfaquíes universitarios a sueldo
saben que, si hablaran libremente, sería así cesados.”
(Abû Sara a su maestro al-Balqini)
 
 
 
El límite del umbral diferencia dos ámbitos, al separarlos. Al mismo tiempo es el responsable de disolverla en su transparencia, mostrando así lo que no es sino una única realidad. Quizá por eso río y mar gozan de salazones distintas, siendo una misma agua.
 
La humana inmortalidad no pertenece al aspirante a ser humano por derecho propio, mero postulante cándido que habrá de ganársela mediante el concurso acertado de los propios pensamientos y acciones (palabra y gesto).
 
Al alma fortificada (aquella que ya no necesita la exigua protección un ego espacio-temporal que termina siendo cárcel) se le otorgará así la experiencia de la Unidad que está más allá de la muerte. Rumbo al horizonte, gozará su nihil obstat. Resucitar es disolver, no traspasar, el umbral. Joan Manuel Serrat, sabio maestro, se hizo eco de su “dificultad”.
 
 
 
 

lunes, 18 de junio de 2012

Ne scire


“Recién despierta, no puede mirar del todo las cosas brillantes.
 Hay que acostumbrar, pues, al Alma a mirar por sí misma.
 (Plotino, Eneádas I, 10)

“La alegría perfecta excluye el sentimiento mismo de la alegría,
pues en el Alma colmada por el objeto
no hay rincón disponible para decir: yo"
(Simone Weil)







Una ciencia que preferencia lo aparente frente a lo real, que confunde sensible con sentido, magnitud con medida y correlación con control, no puede ser sino tachada de alucinatoria. Sólo bajo un estado de conciencia delirante puede llegar a creerse la falacia que dependencia tecnológica y potencial humano son conceptos ligados, un espejismo materialista del que ya hicieron gala estoicos y epicúreos, incapaces de asimilar la identidad entre incorpóreo y real, que la forma provenga de lo informe, y el acto de la vacua potencia. Parece de sentido común la precedencia lógica entre inteligencia y materia. Pero el sentido común no abunda tanto como pretenden hacernos creer las herramientas “estadísticas”, tan infectadas de medias, modas y perversiones típicas como pueblan –metastizan- el cáncer terminal del Estado.


La conciencia creadora ha de ser necesariamente anterior al Universo creado. La conciencia de lo creado, parte necesaria de este creado Universo, guarda una mayor proximidad a la fuente. Antes y después, causa y causado, espacio y tiempo en su idéntica relatividad se reúnen, toda vez que sepas verlo con claridad. No te obstines en el “ne scire” de los necios. Deja que la verdad abra tu mente, para que puedas así verla “cara a cara”. El espacio imaginal carece de espacio y, por ende, de tiempo. ¿Dónde y en qué momento cabría la osadía de tratar situarlo? ¿Cómo hablar de aquello que precede a todo “discurso” y es además su fuente? No se puede hablar del Alma, cuando no es sino ella quien habla, previa al logos, tras la palabra.


No le perdonaron a Sócrates el agravio comparativo de su lucidez, los que presumían de saber, y en el ágora se ponía de manifiesto que no sabían tanto. ¿Cómo entonces justificar las abundantes dracmas con que habían de dotarse los pingües salarios? Difícilmente. No creo en la ciencia que se utiliza para recortar los presupuestos de una ciencia en la que tampoco creo. Perdónenme: soy bastante escéptico. Y al serlo, “creo” estar en lo cierto. Tropel enajenado que dicen actuar y “recortar” enarbolando la razón. Psicópatas deshumanizados abducidos por el “ajuste presupuestario”, que llaman a la codicia “inversión” y a la usura “deuda honesta”: ¿A qué esperan? ¡salgan corriendo! ¿No han tenido ya suficiente Circe y sobredosis de Calipso?