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sábado, 10 de noviembre de 2012

La cárcel del simulacro


“Si tus intereses se entremezclan con los de tu enemigo
el riesgo de confrontación disminuye:
si vis pacem, comercia.”
(Inmanuel Kant, La paz perpetua)

 
 

A través de su magia divergente, las palabras nos otorgan explorar las antípodas de la experiencia y, sin apenas darnos cuenta, consiguen alejarnos de lo real y violentar en secreto sus leyes. Todo en el lenguaje es ficción. Distraídos por una interminable secuela de mundos fantásticos, no queda ya tiempo para tomar conciencia de nuestro poder imaginal. Mientras algunos pocos se ocupan creando lo real, otros malgastan su vida en huir en los laberintos virtuales de lo posible, perdidos en pasados y futuros que no tuvieron ni tendrán lugar. Todo, con tal de evitar enfrentarse al prodigioso y renovado milagro del instante real. Seguros en la simulación del pensamiento, ignorando sus tremendos riesgos.
 
 
 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Dios mediante

“No hay nada cuyos tesoros
no se hallen ya en nosotros.”
(Qurân 15, 21)

“Lo que no puede ser logrado,
no debe ser llamado.”
(Zohar)







Nuestra existencia tiene lugar en una realidad cuyo verdadero sentido se nos escapa. Nuestras vidas transcurren ensimismadas, ajenas a aquella realidad que las da lugar. Desconocemos por qué somos como somos y lo que somos. No sabemos prácticamente nada. Ignoramos por qué sucedieron las cosas, lo que las hace suceder en este mismo instante y cómo habrán de evolucionar en lo sucesivo. En realidad, estamos casi totalmente extraños a la verdadera realidad. Quizá nuestro único y mínimo contacto con ella sea la duda cartesiana, el trasunto indudable de nuestra propia extrañeza. Nuestra certeza de carecer de certeza alguna. Disfrazamos nuestro permanente auto engaño de “certeza” y nuestra permanente improvisación de “control” y así, sin rumbo, se nos pasa la vida mientras vamos tirando.

Un paso más consigue traspasar el umbral, permite el más leve contacto con lo Real e inunda por completo nuestro entendimiento, transformándolo todo. Y ese paso depende tan sólo de nuestro deseo, de nuestro anhelo auténtico de darlo. Luego, queda atravesar los ocultos palacios hasta conseguir llegar a la alcoba, descubrir el secreto que aguarda bajo los vestidos y propicia el angélico encuentro en una solo alma. Si de verdad quieres descubrir el significado de tu propia vida, ¿a qué esperas? Es muy sencillo. La ciencia que te permitirá sentir y conocer la realidad en la que existes está al alcance de tu verdadero anhelo. Atraviesa el umbral. Mientras se acerca sigilosa tu muerte, ¿que tal si empiezas a tomarte las cosas en serio y das tú el primer paso? ¡Hay muchos mundos –tan ocultos a tus sentidos como maravillosamente reales- aún por descubrir! La rica variedad de la periferia emana de un único centro ¿Sabrás hallar (recordar) aquella teofanía que, desde lo invisible, se despliega ahora en ti?





jueves, 2 de agosto de 2012

Nekudat Elokut


“Invisible a los sentidos
es la certeza del corazón.”
(Rumi)






La sensibilidad espiritual del corazón humano está implícita hasta en el pusilánime. No importa lo mezquina que sea tu alma. Se le ha reservado un tiempo y un espacio para llevar a cabo su misión. Cada uno de nosotros esconde un misterio. Es nuestra tarea el conseguir desvelar su esencia, más allá de las máscaras, y realizarlo. Alcanzar así la Sabiduría que nos desnuda y alcanza.

Nuestro corazón, como el núcleo de la palmera, es cambiante. Su ductilidad le permite girar sobre sí, fluctuar, agitarse, transformarse. Pero ese mismo afán transformador conlleva su potencial de serenarse, de cambiar hacia el sosiego, de abandonarse a la paz en la comprensión del cambio perpetuo del mundo: Shekinah.

Alma sórdida, conmuévete, para que tu corazón sea devuelto, volcado y revolcado hasta su total transmutación, en un día sin término, allí donde todas las cosas hablan y, tornándose vivas, se transforman en un umbral del ámbito espiritual. No hay mejor espera que la de la confianza.



miércoles, 4 de julio de 2012

Bendito Campo Escalar

"Le he rezado a mi bosón,
para que me permita vivir un poco más."
(Peter Higgs, en su visita al CERN)




No existe un vacío tan vacío que no se halle permeado por el “divino” campo escalar, que lo impregna todo. El lobby científico ha esperado hasta el 4 de Julio de 2012 para arriesgarse a comunicar que dispone de evidencias de la existencia del Campo de Higgs, desde que se iniciara su búsqueda el 10 de Septiembre de 2008. Lo sutil (inmaterial) tiene cabida en –y sobre todo explica- el mundo material, haciendo posible las cuatro interacciones. Y Peter, quien lo postuló el año de mi nacimiento, ha vivido para verlo, lo que quizá le haya compensado más que llegar a recibir un día el rimbombante Nobel de física.





Se equivocó Stephen Hawking al predecir que, de existir, dicho campo sería indetectable. Ha perdido los 100 dólares que apostó. El mapa subatómico está completo y es estético. El campo escalar era el marco necesario que termina por desbaratar el caótico Big-Bang, y le da pre-sentido. Debe estar muy cerca ya el fin del mundo para que la cantidad se digne al fin a reconocer la existencia de la calidad, para que los fermiones rindan pleitesía a los bosones. A lo mejor los agujeros negros experimentales no se evaporan tan fácilmente como se suponía. Es lo que tienen los errores de cálculo. Al menos, ya sé a quién culpar (yo que me soñaba fotónico) de mi sobrepeso. Puzle resuelto. Enhorabuena, profesor Higgs. “A ver que pasa ahora con los fotones a tres velocidades”, inquiere Dios, desde su celeste trono, sonriendo divertido, “necesitaremos aún más potentes colisiones”. (Tiene guasa el Orbis Factor)



miércoles, 20 de junio de 2012

A coger el "trébole"...

"Durante su peculiar periplo terrestre,
el destino superior del Alma es Conocer:
descubrir en sí la inmortal llama
de la Esencia Divina."
(Pitágoras de Samos) 






Sólo los necios, quizá por miedo a perder su espejismo de control o tal vez por simple y llana pereza, confinan el Alma a los límites espacio-temporales, renegándose a aceptar tantas evidencias contrarias, por entender que toda “señal” que no esté bajo su total dominio (esto es, amañada) atenta directa o indirectamente contra sus intereses particulares o, lo que es peor, alimenta de alguna manera los del contrario. ¿Cómo si no cabe interpretarse la irreverente micción de un perro?

Siendo foráneo a Esparta, no te fíes ni un pelo de los espartanos, ni aún si se diera el caso (sobre todo si se diera) de que te recomendasen que desconfíes de ellos. Estos griegos, hasta cuando descansan del vicio de conspirar contra Persia, es que algo traman. A ver si se les ha pasado por la cabeza hacer caso al inquieto de Ulises, maestro de los mil ardides, y van a introducir un gusano-troyano en los ordenadores del Nagual. ¡Tendría gracia la “llama”!

En tiempos de irremediable recortes como los que sobrevivimos, a fuer de lograr al menos por una vez un “sin-cero balance”, no compensa ni sale a cuenta el malgastar nuestra valiosa segunda atención, que ha de estar centrada en más jugosas y rentables “mesas financieras”. Y, no digamos, la tercera, ahora que se aprestan a proliferar los fuegos de don Juan.

No te rindas, ni te apartes a un lado, por difícil que se te ponga el camino que te eligió. El viento en contra viene cargado de ceniza, para avivar así la llama indestructible de tu corazón: ¡Mira cómo arde!