jueves, 15 de noviembre de 2012

Órfica resonancia


“Se requieren voluntarios
para cambiar la memoria-partitura
de la subyugada especie.
Abstenerse pusilánimes y cobardes
(que ya vamos sobrados).”
(ACHE, Oferta dominical)

 

 

 
Muchos no me creerán si les digo que la práctica habitual del ayuno, la respiración consciente y la meditación no sólo modifica, si no que aún mejora, el genoma de la especie. No sólo de quienes son afectos a tales absurdas prácticas. No, no, leíste bien, de toda la especie. Para desesperación de eugenesias de todo a cien, que andan trasteando con lo que no saben. La ciencia básica, frente a la aplicada, ni tiene dueño ni atiende a subvenciones, básicamente por que responde a una verdad más allá de espurios intereses bastardos y rentabilidades de ocho al cuarto. Responde, sobre todo, a lo que no se aplica (ni debe nunca aplicarse). La mutación es imparable.
 
 
 

Viento dominante


“Seremos capaces de cambiar el mundo
con tal de que nada nos cambie.”
(Señor “X”)

 

 

Parece natural rehuir o combatir, cada quién según su gusto y querencia, todo aquello que experimentamos como una amenaza. ¿Bajo qué perspectiva actúa el avestruz? Habrá que consultar algún autorizado manual de ficción científica de los vigentes. Cualquier novedad, no por ser un inicial despropósito evita, a fuerza de ser repetida, ser convertida en hábito. Ese tipo de hábitos sí hacen, lo quiera o no lo quiera el interesado, al monje.

 
Es lo que tienen los campos metamórficos resonantes. Allí donde algunos encuentran el cielo, escuchando ópera, otros, sencillamente, se duermen. Todo depende del viento dominante, más que de los genes. Aunque algunos genes parecen obstinados, con tal de justificar y preservar su milenario status quo, en llegar a dominarnos. Supra peritia domini, o como dicen en mi tierra, “el primero, capador”.
 
 
 
 

Vidas de saldo


“De no cambiar de camino,
llegarás a destino.”
(Confucio)

 
 

Aunque también, cada uno de nosotros es mucho más que lo que hace, aunque eso sólo sea esa mínima parte la única que verdaderamente se demuestra. No conviene confundir acto e identidad. Uno, cuando es, es al mismo tiempo todo lo que puede ser: la potencia proviene del recurso disponible, sea este o no demostrado. No todos, a lo largo de su breve historia, tienen ocasión plena de mostrar su unicidad, su diferencia, lo que verdaderamente los diferencia del resto de seres humanos. Personas que, al menos en público, se muestra tan discretamente anónimos como el que más. Resultan vulgares –hay tantos como ellos- en su estrategia de supervivencia silente, en su mezquino ocultamiento. Hay tanto necio egoísmo, valga la redundancia, en su normalidad impostada, en su ausencia de significación. Hay tanto miedo, disfrazado de prudencia, hay tanta displicencia cobarde. Con tal de seguir “sobre-muriendo”, se venden por tan poco… ¿Vale vida sin humanidad?

Parece que si. Un verdadero chollo. Restos de naufragio a la espera de naufrago. Desechados instrumentos.
 
 
 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Delenda paradiso


“Show must go on.”
(Fredy Saturny)

 

 
 

La vida se ha convertido en un reality-show en el que, por exigencias de la Producción, ya no caben ni lo natural, ni lo humano, ni lo trascendente cotidiano. Dónde sólo lo tecnológico, lo brutal y lo espectacular tienen posibilidad y lugar. Brillo sin contenido, mercado. El exitoso fin de convertirlo todo en medio, instrumento, ha ganado la partida a lo humano. Y tal victoria requiere de su necesaria ostentación, exige su triunfal escaparate.

 
La brutal inversión, alienación y desacralización de lo real, ha desvirtuado cualquier posible oportunidad de reacción. No hay escapatoria más allá de la rabieta testimonial que precede a la dócil resignación. Los signos ya han sido ocultados. El mundo se ha vuelto opaco a su creador.
 
 
 
Blog como este, a un año escaso de su creación, admiten su derrota bajo los sambenitos de anacrónicos, sentimentales, irracionales, espurios, marginales, periclitados. Y sin embargo nos gustaría creer que hemos resistido a la apisonadora que trata de boicotear en el ser humano toda posibilidad de autoconocimiento y transformación personal real, frente vacuo y fútil enmascaramiento neo- pseudo-espiritual que nos inunda. Al menos, al calor de las prodigiosas vitrinas internaúticas, lo intentamos.  Sin éxito. Touché. ¡Vaya sin nos ganamos la expulsión! ¿Quién quedará con ánimo de contar la verdadera historia del neo-techno-diluvio inminente? ¿Quién estará a cargo del agiornamiento infra-humano? ¿Quién diseñará la próxima religión institucionalizada con pago Pay-pal y a través de e-pad? ¿Quizá Satán? ¡Vaya novedad!

 
Pobre usurero diablo. Se te acaban las ideas para reinventarte a ti mismo y salir de tu milenario aburrimiento. Maestro del entretenimiento, te falta –sobre todo y como siempre-, patético imitador, algo de creatividad. Tus “apocalipsis” no sorprenden a la saturada audiencia. Tus adocenados fans esperan, refugiados en su despersonalizado e inocuo panal, mucho más. ¿Les vas a defraudar?
 
 
 
 

martes, 13 de noviembre de 2012

Alma desafinada


“Dame una cuerda
y te explicaré el universo.”
(Pitágoras de Samos)
 
 “Sé que tengo secretos…
pero no sé cómo enseñarlos.”
(David Oistrach)

 

 

 

Resulta menos complicado argumentar sobre el origen de nuestro olvido, que desde el olvido de nuestro origen, vibración ingrata que todavía se resiste a descubrir por qué  aún respira o regresar adonde surgió aquel primer latido del que ahora el suyo tan sólo es eco. Se desvanece toda esperanza, alma desafinada, incapaz de retener la eternidad a su paso, de acompasarse al coro de la creación entera, desanimada. Inmóvil ante la urgente llamada: música, Maestro.
 
 
 

lunes, 12 de noviembre de 2012

Cálida amargura


“Sólo merece Amor lo verdadero.
Todo lo demás, muere.”
(Virgilio a  Durante)

"Comenzar tu obra, sólo es la mitad.
Para terminar, vuelve a comenzarla."
(Jacinto Benavente)

 

 

 

Incapaces ya de acallar su agitada mente, de imitar siquiera al silencio, asisten incrédulos a la rehabilitación del mal sobre la tierra, a la persistente danza de la muerte que les crea y recrea tan locuaz desde dentro. Tan amarga como cálida, la cordura, que descubre lo absurdo que esconde el misterio, Dios mediante. Sólo se muere cuerdo, ya sin palabras ni miedo.
 
 
 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Bancarrota imperial


“Los pecados del rey
siempre los termina pagando el pueblo.”
(Dicho tradicional popular)

 

 

Por si las cosas se ponen demasiado turbias, los líderes del progreso han decidido cobrarse cuanto antes el precio de su info-tecno-químico obsequio, envuelto en el papel de regalo de la sobre inhumana globalización que, tan acostumbrada a los grandes números, se desentiende del pequeño sufrimiento de la chusma de contribuyentes y marginados. Papá Noel y los Reyes Magos traerán reducciones en sanidad, bienestar y seguridad social a todos los que, expulsados de sus trabajos y casas, no puedan llegar a costearse el selecto club del progreso: solis sacerdotibus.

 
 

La “paralización” de desahucios solo pretende dar siquiera un poco de oxígeno a los caballos apocalípticos y permitirles hacer su tarea sin tanto ruido mediático. La prensa desglobalizada no se desmantela en dos días. A los infra seres humanos les aguarda un destino instrumental: ser desechados en la cuneta del progreso tóxico como condones usados. El ímpetu juvenil terminará siendo desgastado por sobredosis de “botellones” mezclando temor e inquietud.

 
 

Como en la útil contienda civil española, queda abierta la puerta a escuadrones de la muerte, junto a costosas guerras contra los ciudadanos díscolos que quieran entrar por la fuerza a un Club que no fue, en ningún caso, pensado para ellos: “El futuro”. El lastre ciudadano terminará agostado entre intermitentes inundaciones, plagas, incendios y apagones. ¡Jo, que fácil! ¡Cómo mola ser profeta en la era Internet! ¿Contamos aciertos? Lo confieso, he hecho trampas… todo esto ya está pasando. El templo se hunde, permanece aflote empero el lúcido capitel.