miércoles, 12 de diciembre de 2012

Muerte otoñal


“Triunfa quien engrandece su alma
y la ensancha para abarcarlo todo.
Fracasa quien la malgasta.”
(Qurân 91,9)

 

 
 

Para saborear lo espiritual basta una mirada distinta sobre lo cotidiano, aquella que, serena y sosegada, sabe ser y trasparentar así lo real. Avezado el ojo, perplejo el paso, aquietadas las manos, no hay nudo ni espejismo que se resista.

 
Silencio amable. Dulce respirar. Irreprochable noche. Misterio infinito. Amor desmedido. Una paz que doblega el alma de un modo irresistible y hace con ella lo que quiere.

 
Transparencia ardiente. Inefable intimidad. Susurro cómplice.

 
...Diciembre.
 
 
 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Templo antiguo


“Actuad, respecto a este mundo,
como si fueseis a vivir diez mil años
y respecto al Otro,
como si fuerais a morir mañana.”
(Muhammad)

 

 
 

Tiempo en el que un tsunami espiritual anega el corazón más endurecido y da sus correspondientes frutos. Por encima de la paz exterior, la presencia requiere mayor esfuerzo, aplicación, insistencia, trabajoso celo, asiduidad, perseverancia, empuje, fatiga, permanente atención, constante lucha.
 
No cabe peor tumulto que el interior, aquel que se resiste a aceptar el cambio y su devenir. Hasta el menor sufrimiento es libremente elegido. Obstáculo.
 
Aún prevalece el Templo antiguo. Regresa a él desde tu propia metamorfosis intelectual. Regresa dentro. Concéntrate en tu más intimo interior. Regresa y reina. Soberanía.



martes, 4 de diciembre de 2012

Distractor resplandor


“Del mal al bien sólo hay un paso
en la dirección contraria.”
(Sufyan az-Zawri)

 

 

 

El paso del umbral de la sensorialidad exterior a la sensorialidad interior lleva aparejado una serie de distracciones de apariencia espiritual que actúan como solapados reclamos del cuerpo disfrazados de espíritu, pero que en modo alguno proceden de la secreta morada del corazón. Quién captura así la distracción sin dejarse llevar por ella, mantiene recta su atención sobre la fuente distractora. No consientas que el viaje atrape tu viajar y lo entretenga. No confundas el momento eterno con el instante que pasa. La cercanía y la distancia son, a un tiempo, infinitas.


domingo, 2 de diciembre de 2012

Lógica sagrada



“La palabra que del corazón sale al corazón llega.
El resto no pasa de las orejas.
(Al-Suhrawardi)

 

 

 

Frente al symposio, en el que necesariamente ha de tener lugar una comunión de Cuerpos, Almas y Espíritu, el diálogo resulta un proceso divergente y delusorio, acuerdo o desacuerdo, en todo caso nunca concordia. La aparente diversidad del simposio, oculta una unidad que se da en un grado más elevado e íntimo, la de conspirar, ser “una misma respiración”.

 

Cuando Parménides, en su calidad de sacerdote de Apolo, entregó la lógica divina a los hombres lo hizo para que ésta sirviera de escalera operativa al Cielo Olímpico. Esta lógica sagrada no habla sobre la realidad, sino desde ella, buscando transparentarla, no sustituirla. Una palabra que no disfraza sino, desde su poder, revela lo inefable. Quien domina esa palabra era y es quien merece el nombre de mago, una palabra que se abre a lo inesperado y lo desconocido.

 
 
 

La lingüística moderna nos ha acostumbrado a reducir la mecánica del habla en términos de verbos, sustantivos, adjetivos y pronombres, ocultándonos la verdadera dimensión sagrada de la comunicación, su irreductible misterio, levadura tan sutil como imparable. Aquel, y no esta mueca hiper-tecnológica que pretende hacerse pasar por desarrollo y progreso, sí que era un mundo verdaderamente global, mucho antes incluso de que hollara la tierra Bucéfalo, dócil bajo Alejandro.

 

No eran necesarios satélites de comunicaciones, bastaba compartir un único mundo imaginal y conocer el modo de llegar a él, para después partir. Otro tiempo, otro espacio y, en buena lógica, otras leyes nuevas. Comerciar así con lo sagrado y el don de su lógica. Un verdadero arte fenicio, no del todo olvidado, desde P’eime Nte-Ré, sobre la necesidad de hacerse así joven al envejecer, conservando empero un alma antigua: sabia.
 
 
 

Violenta verdad


“Hasta ahora, has entendido todo mal.”
(Poimandres)

 
 

Pertrechado tras su corazas de mentiras, aferrado a la precaria comodidad y bienestar de su vital autoengaño, el ser humano que ha degenerado permanece confortablemente aprisionado en su mundo ilusorio, escapando de sí mismo, temiendo enfrentarse al vértigo de la realidad plena que intuye y de la que se esconde.
 
La intimidad del conocimiento divino forma parte irrenunciable de nuestra esencia humana, de su núcleo, allí donde otras formas periféricas de conocimiento nos escatiman la realidad, de ahí que confrontar su abisal silencio nos resulte algo tan conmovedor e inquietante, que nos remueve en nuestra totalidad.
 
El hemisferio izquierdo, atrapado en la palabra, se muestra inútil para esa labor. No así el hemisferio derecho, mucho más preparado para desenvolverse en pistas, intuiciones, paradojas, enigmas, contradicciones, en captar las difusas indirectas tras lo aparente, en descubrir –tras la reductora mirada convencional- nuevas y múltiples miradas. Hace falta un gran valor como para enfrentarse al violento torrente de lo real, a un Amor tan poderoso como para construir semejante ficción y permanecer empero indetectable. Una gran atención y un gran valor cotidianos para aceptar ser golpeados por su violencia.
 
 

 

sábado, 1 de diciembre de 2012

#Anima desanimada


“Vino que alegra el corazón,
olíbano que ilumina el rostro
y el pan que nos da fuerzas.”
(Salmo 104, 14-15)

 

 

Recorro las calles oscuras, comprobando como se agotan los últimos resquicios del alma en las miradas asustadas. Tiene que ser así. El eco interminable de las redes sociales termina por agotarse buscando inútilmente su fuente, infinito es el poder de la dispersión. El mercado, en su brutal anestesia, ha terminado autofagocitándose sin darse cuenta.

 
Miedo. Todo testigo así se redime. Su mirada es siempre oración. Alejado de la ilusoria comodidad de la espiritualidad impostada, la verdad no admite regateos.


Sufrimiento sagrado, por mínimo que sea su agónico aliento, ahora que el pábilo humea. Silencio. Silentium. Muein.



jueves, 22 de noviembre de 2012

Esfuerzo obstructor


“Tesis. Antítesis. Síntesis.”
(Hegel)

"Tesis."
(Dios)



A fuer de intentar sobrevivir a cualquier precio, el mal[1] -sin serlo- se ha hecho necesario. Quizá en ello radique su mayor y más discreta perversidad. Mayor o menor, el mal ha interpuesto su tóxica vicaría entre la causa y efecto, desde el origen de los tiempos. Necesita, bien del litigio, bien de la mediación para subsistir: él, esencialmente contingente, es el más necesitado, por innecesario.

 
Causa y efecto, apurva “mediante”, se hayan siempre esencial e intrínsecamente unidas por una orgánica solución de continuidad. El émbolo obstructor obtiene su mayor rédito energético de la oposición al flujo natural (diábolon), un rédito algo menor –aunque suficiente si no se tiene demasiada avaricia- de la obstaculización del flujo en la dirección del mismo (sýmbolon). Si no está roto, no gasten esfuerzos en repararlo. Sobran.
 


[1] Interprete el lector dicho término a discreción, por su cuenta y riesgo.