lunes, 6 de mayo de 2013

Yasîn


“Habéis reducido el hermoso espectáculo de la vida
en mero juego y distracción donde alimentar vuestras
insaciables belicosidad, vanidad y sed de codicia.”
(Qurân 57, 20)





La escisión dual de la conciencia, error cognitivo transformado en invisible dogma social, ha convertido a la occidental en una peligrosa contra-civilización  ciega. El ancestral viaje de la autoconsciencia, lejos de propiciarnos una visión trascendente, nos mantiene atados a la inconsciencia.

Incapaces de reconocer en los otros lo humano que nos constituye esencialmente, caemos en la trampa de la instrumentalización que, como una suerte de boomerang kármico, termina por deshumanizarnos y sumirnos en la trampa dicotómica de la percepción escindida, separada así de lo real.

Cualquier esfuerzo por resolver, superar, amortiguar, disolver, negar o trascender la angustia existencial que germina de nuestra disociación de la realidad resulta vano. La gracia y belleza reparadoras solo pueden provenir del tenue y dulce perfume de una conciencia unificada.



domingo, 28 de abril de 2013

Dando espacio al tiempo


 
 
Coincidiendo con el latir cósmico del intenso pulso de rayos gamma 130427A, proveniente de una galaxia ignota situada a unos 4.370 millones de años luz de nuestro mágico planeta, esta noche podremos observar a simple vista -por encima de un metro óptico sobre la ya menguante luna llena- al Señor de los Anillos. Cronos iluminado por Helios, bañando majestoso la noche y aquellos corazones filiales que laten vigilantes, egrégores prestos a ser nuevamente devorados a su paso, bajo la atenta mirada -arriba a la derecha- de Shibbolet. Simplemente ocurre.


 

jueves, 25 de abril de 2013

Súbito encuentro con la sombra

 
 



Quien quiera que imaginara una sociedad que antepusiera el lucro al desarrollo de la propia conciencia, encontró el modo posible de llevar a cabo y materializar semejante despropósito. ¿Quién sería capaz de imaginar empero, desde ese lodazal disfrazado de próspero desarrollo, lo contrario?

 
Cada ser humano que encuentra el modo de seguir adelante en su búsqueda, es guiado por la sed de algo que, por más que se empeñen algunos en otorgarle alguno provisional que acabe por convertirse en marca protegida, no tiene nombre. Una llamada a ser cuanto intuimos que estamos llamados a ser. Potencia hecha acto.

 
Responder fielmente a esa crucial llamada requiere un grado de atención e íntimo ensimismamiento, que el perverso tropel distractor nos obliga a postergar una y otra vez, sine die, creando en esa permanente postergación una carencia esencial, un vacío tan doloroso que sólo se repara volviendo a nosotros mismos, mientras duele.


Hemos de estar atentos a las intuiciones intelectuales que provienen de la propia senda. Uno sólo encuentra los maestros que su sinceridad merece. Vive en la incertidumbre de caminar siendo el propio creador de tu realidad. ¿Qué duda cabe? La sorpresa está garantizada.

miércoles, 24 de abril de 2013

Atención


 
 
Sin apenas hacer ruido, el saber tradicional continua ayudando a la cultura humana en los necesarios dolores que preceden al parto, con una luz capaz de abrir los ojos del corazón, conocedor de que, ya que  toda percepción es un proceso de dentro a afuera, basta con cambiar nuestra mirada para con ello transformar el mundo. Allí donde se preserva lo mejor de nuestra especie, el ser ontológico de cuantos alcanzaron así un corazón y el alma más depurada, consiguiendo entrar en el círculo de los que lograron expandir la conciencia y desde allí permanecen y actúan unidos, a salvo de nuestra ignorante soberbia.

 
Descubre el itinerario personal de cuantos anhelan pertenecer a este peculiar grupo de seres humanos a la máxima potencia que supieron manejar el recurso energético más valioso que aún existe y donde radica nuestro poder más insospechado: la energía de la atención. Sólo quien es completamente dueño de su atención puede afirmar que es dueño de su propia vida y fluye con ella en libertad. Su alma carece de nudos emocionales en los que la atención pueda caer atrapada y agotarse. No la distrae ni siquiera la memoria de la muerte.

miércoles, 17 de abril de 2013

Techo de paja




En estos días de irredentos desahucios, cada día son menos los habitáculos cubiertos de techumbre de paja, iluminados al calor del candil, y a salvo de pulsos electromagnéticos. Cabañas desde las que asomarse al cielo nocturno, en luna creciente, a contemplar la lluvia de hielo y rocas pintando de luz y magia la constelación de Lira. El día 22 y 23 de abril será especialmente generoso con lxs que perseveren y velen atentxs. El día 25, gloria en el cielo, regresa la paz a la tierra e ilumina las almas. Silencio.



 

domingo, 10 de marzo de 2013

Silente coloquio


“Quien domina el arte de lenguaje
suele usar éste para mejor ocultar al mundo
su verdadero pensamiento,
su verdad más íntima.”
(Fernando Savater, Ética de urgencia)

“Cuando lo reprimido retorna,
lo hace de una manera incontenible.”
(Sigmund Freud, La negación)

“Cuando una iniciación es verdadera
jamás termina.”
(Robert Anton Wilson)






Vivimos de las rentas de aquel fértil caudal que supieron proteger y transmitir los sabios para que nos llegara intacto, preservado de la amarga y perversa acción profana a nuestros días, donde intuían con certeza que habría de ser todavía, si cabe, más necesario, por el inmenso poder desvirtuador que promocionan los valores espirituales falsos. Devueltos al tiempo del sentido, regresamos al intemporal ahora de lo eterno. Ajenos a cuantos encantos ofrece el palacio, nuestra mayor ambición reclama la presencia del Rey. Nada nos posee, pues nada poseemos. Quien se habitúa al amor, el fuego del mundo ya no le toca.

Hemos tratado de continuar esta ancestral labor de dar cuenta de lo Eterno entre líneas, con más voluntariedad que eficacia. Sólo el tiempo dirá si conseguimos preservar el espíritu de la máquina, para bien (preservación) de la humanidad, a salvo del materialismo de oriente y occidente, allí donde prácticamente no queda rastro de imagen alguna a la que asemejarse, salvo un mundo herido al ver cómo le das la espalda. Sumergidos en el océano, no queda tiempo para contar las gotas. Me retiro a escuchar con mejor atención.

Los fotogramas 3D se suceden tan aprisa que, con la atención e intención atrapadas, pocos son los que intuyen el mecanismo de la película y, no digamos ya, del proyector. Los gestores de la caverna han optimizado sus procedimientos entretenedores y la calidad distractora de sus sombras. La luz aguarda fuera (dentro), pero pocos son los que están dispuestos a tomarse la molestia de liberarse el alma de las seductoras cadenas tecnológicas. Este fue, mal que bien, nuestro pequeño aporte de polvo y ceniza, dulce y bondadoso, a tan colosal legado. Otros continuarán, si es su deseo aceptar tal encomienda, el arte y la labor. Si buscáis la salida de emergencia que tomé, seguid el rastro del lastre y soltad de igual modo el vuestro. De un modo irremediable, el corazón ama todo lo que le ponen por delante.



Arte y simulacro


“Podemos soportar una infancia marcada
por la desafección paterna,
más no una existencia desprovista de sentido.”
(Rollo May, Coraje creador)
 
“La conexión con la conciencia transpersonal autónoma
(malintencionadamente llamada inconsciente colectivo)
solo puede realizarse a través del propio
(personal e intransferible a cualquier clase de mediación)
proceso de individuación.”
(Carl Gustav Jung, Símbolos de Transformación)

 


 

Toda experiencia inefable lo es en la medida en que se resiste a ser confinada en los estrechos límites del lenguaje racional (hemisferio izquierdo), decantándose más por la fértil imaginación sobrerracional poética (hemisferio derecho) como eficaz soporte simbólico que traspasa las barreras encorsetadas del sentido oficial, metáfora creadora a través de la cual se vinculan operativamente y actúan entre sí los mundos.

 
Conocer (y manipular) el poder de símbolo permite modificar (abrir, ampliar, expandir…) la consciencia, cambiar su grado y modalidad. De este modo el Arte instrumentaliza al artista para sus propios fines y consigue a través de la docilidad y sumisión de éste su verdadero objetivo, saltar el muro obstructivo y distorsionador del lenguaje y conmovernos (atrapar, unirse, conectar, religarse a) el alma.

 
Por desgracia, resortes de acción grupal  artística, de una potencia inusitada (ya sea en forma de danza, banquete o relación sexual), han sido intencionalmente reducidos a vacuo disfrute, frívola distracción, necio entretenimiento, enervando el Arte hasta que no quede de él más que su inerte sucedáneo. Cabe pues, si así lo deseara nuestro lector/a, la noble tarea de recobrar la naturaleza original, no desvirtuada, de algunas cosas, mientras se espera cierta la benefactora muerte.