jueves, 19 de diciembre de 2024
Furtivo Sopor
sábado, 10 de agosto de 2024
Escucha Ancestral
jueves, 18 de abril de 2024
Humana IA
martes, 9 de abril de 2024
Vital Ausencia
viernes, 22 de marzo de 2024
IAtención
miércoles, 27 de septiembre de 2023
Técnica Furtiva
viernes, 8 de septiembre de 2023
Trance
lunes, 21 de agosto de 2023
Fluir
lunes, 17 de julio de 2023
Mercabáh y Hachmal
miércoles, 26 de abril de 2023
Curioso Interés
jueves, 11 de agosto de 2022
Umbral
miércoles, 4 de mayo de 2022
Al acecho
viernes, 22 de abril de 2022
Devenir
jueves, 14 de abril de 2022
Alto Servicio
viernes, 23 de julio de 2021
Desnudo naufragio
El problema más
elusivo de la tecno-ciencia contemporánea es la consciencia, entender cómo
emerge la subjetividad desde la physis cuántica. Existe un problema de foco al
concebir la mente y la materia como dos cosas distintas: El idealismo dualista
es una astuta trampa. El problema tiene que ver con nuestros obsoletos conceptos
de "materia" y del "yo", construidos bajo interesadas
falacias. El yo es una ilusión, su supuesta unidad es meramente un ciego constructo,
una perversa e invisible alucinación interna con la que se agrupa a una
serie de procesos mentales fluctuantes y efímeros. La materia tampoco tiene una
realidad independiente; es interacción relacional.
En “realidad”, deberíamos renunciar
a esperar una gran respuesta, una nueva y sorprendente visión metafísica, pues
no existe ninguna realidad más allá de una perspectiva de la realidad. El espejismo
del mundo del no es sino una forma sesgada más de ver el impermanente y efímero
caleidoscopio del instante, hurgando entre los restos del naufragio de lo real.
jueves, 10 de octubre de 2013
Asir y dar
El estado carencial es connatural a la condición humana, nuestra vida es una cuenta atrás, un ininterrumpido sucederse de segundos irrecuperables, aunque, de manera paradójica, la conciencia de este hecho insoslayable nos sitúa en una ocasional mirada atemporal, una perspectiva de eternidad: somos un crucial y efímero transitar. Nuestro paso ocurre desde una voluntad única, inaprensible desde nuestro evanescente suceso vital. Conscientes o no del alto don recibido, realizados en lo humano y en lo espiritual o no, el tiempo necesario es limitado, instante tras instante se agota.
La conciencia en el obrar (teúrgia, sacrum facere) afirma nuestra confianza y honradez, alivia nuestra carga vital y nuestra preocupación en pos del servicio al próximo. Nada tan eficaz contra la propia tristeza como hacer reír a quién está apesadumbrado a tu lado. El tiempo que voluntariamente (conscientemente) dedicamos a los demás es sagrado, nos descubre sagrados, porque no actúa desde un yo interesado. Isaac fue finalmente rescatado, más no así Ismael. Nuestro tiempo no nos ha sido concedido para acumular sino para servir (sacrificar) conscientemente, esto es, sin ese aura de dolor y egoico desgarro que habitualmente nos acompaña.
domingo, 8 de septiembre de 2013
Veneno apacible
jueves, 5 de septiembre de 2013
Nihil Obstat
miércoles, 21 de agosto de 2013
Aparato ideológico
"Agotadas las vías del aparato idelógico,
entran en juego las del aparato represivo del Estado."
(Louis Althusser)


























