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viernes, 17 de junio de 2022

Pulso Crucial

 



"Es erróneo considerar que los cambios turbulentos pasarán y todo será como antes. No lo hará. Sin embargo, élites aún parecen conservar tales ilusiones, sin querer darse cuenta de cosas obvias. Aún creen que el dominio global es una magnitud incambiable y eterna. Nada es eterno. Los enajenados líderes continúan saqueando sus colonias, y a sus pueblos por personas de segunda clase, porque ellos mismos se consideran excepcionales. Conceptos clave, como la reputación comercial, la inviolabilidad de la propiedad y la confianza en las monedas fiat, fueron socavados por quienes se guían por sus ambiciones e ilusiones geopolíticas obsoletas. Los esfuerzos destinados a combatir la inflación provocarán que la economía de las entidades imaginarias se vea sustituida por la de los valores y activos reales..."


miércoles, 21 de agosto de 2013

Adaptarse o ¡morir!

"Suele perdonárseles la vida
a los que mejor se adaptan."
(Charles Darwin)

"La vida de un verdadero mago
siempre corre verdadero peligro.
Mejor suerte, empero, la cabe a su alma."
(Myrddin Emrys, Memorias)




Desde que puede constatarlo la actual historiografía oficial, ningún hombre que viva en sociedad, inmerso en determinadas relaciones de producción, ya sea como amo o como esclavo, –también hoy- está desprovisto de ideología, una ideología que, adopte la forma que adopte, sirve a la realidad socio-económica dominante. Son escasos quienes, a lo largo de las distintas eras humanas, logran desprenderse del yugo socio-económico ideológico de su época y viven para contarlo. Esos pocos “extra-legiados”, capaces de resetear el sistema bajo el que fueron amaestrados (educación) y empero sobrevivir son quizá los únicos que merecen verdaderamente el apelativo de humanos. Yo, para evitar confusiones y malentendidos perniciosos, prefiero llamarlos magos.

Las clases dominantes, situadas con el beneplácito de las élites extractivas, suelen ser bien conscientes de la necesidad de aggiornamento y “adaptar la ideología” para garantizar así la ahora y siempre conveniente materialización de sus ancestrales intereses. La obsolescencia ideológica perjudica pues peligrosamente la funcionalidad: “Es necesario cambiar cada cierto tiempo algo para que nada de lo importante cambie”. Estos cambios, suelen ir de la mano de las nuevas relaciones de producción. La pujante tecnología, muy alejada del embrión industrial que alumbró en el siglo XVII y dio sus primeros pasos un siglo después, hace necesario un cambio ideológico, ya bautizado como Nuevo Orden Mundial en el área latina o como “New World Order” en el área angloparlante, o como Concilio Vaticano III en los Estados Pontificios.


El mago, de ayer, de hoy y de pasado mañana, debe reconocer la metamorfosis del “nudo” para mantenerse liberado, por lo que “librarse hoy de lo tecnológico” significa “moverse como pez en el agua por lo tecnológico”, para esquivar la “salvaje red mundial” que pretende atraparlo, distraerlo o atrofiarlo. Quién capta el “nudo” bajo el renovado disfraz, entiende cualquier profecía. Te has preguntado alguna vez ¿a quién pertenecen “las ideas, creencias, valores, gustos, fobias y filias” que hoy pueblan tu mente? y ¿por qué trabajas en lo que trabajas? (Si aún trabajas). ¿Qué ideología es la que “te tiene”? ¿A qué predicado estás indisolublemente sujeto? ¿Quién se adueñó, entretuvo y así exprimió el "tes-oro" de tus "oras"?




miércoles, 8 de mayo de 2013

Desprogramación

"¿Qué intención se oculta tras una educación
que no te enseña cosas tan esenciales para la vida
como cultivar tus alimentos, cocinarlos sabrosos,
confeccionar tu  propia ropa, construir tu casa,
proteger tu salud o hacer bien el amor?"
(Alan Watts)

"Escucho y olvido.
Veo y recuerdo.
Hago y entiendo."
(Lao-Tsé)

"Si no quieres ser esclavizado por el Sistema,
deberás crear y evolucionar el tuyo propio."
(William Blake)



¿Quien podría llegar a temer la firme decisión de cualquier ser humano, de tratar de bajarse del perverso entramado socio-económico y cultural y retornar a la simplicidad de lo básico, cultivando aquello que consume, construyendo y elaborando -por sí mismo- todo aquello que verdaderamente necesita para vivir desde la propia virtud?.

Conformarse con ser un mero consumidor o usuario significa, del mismo modo, condenarse a ser "consumido" y "usado" por los que no se conforman (iglesias, multinacionales, entramados recaudatorios) a perder el control estadístico que renta la población y siempre -también incluso en nuestro tecnocrático y sobre globalizado micro-universo- necesitan ir un paso por delante.




Escúchate a ti mismo, regresa a la realidad de tu mundo interior, allí donde se oculta el modo en el que se programó a la fuerza tu actual sistema de certezas y creencias. Descubre el código que te ejecuta sin tu permiso y bajo el que piensas, sientes y actúas. Una vez dentro decide qué borrar, qué debe ser preservado y qué debe ser añadido a la que, al menos a priori, sería tu programación ideal. Toma así un control que pertenece a los dioses.

Descubrirás tal vez que tras el fascinador mundo on-line transcurre un mundo off-line quizá menos grato; que comunicarte realmente con alguien significa involucrarte; que siempre puedes rechazar todas las opciones disponibles si ninguna te convence; que el mundo es demasiado complejo para encorsetarlo en fórmulas, modelos y abstracciones dicotómicas; que hasta los cosmopolitas quieren vivir próximos a los seres que aman; que no hay mejor modo de luchar contra el anonimato irresponsable que expresar el rico caleidoscopio de tu identidad; que la verdad resiste y permea cualquier intento de acallarla; que compartir no significa robar el esfuerzo creativo de otros; y que todo lo dicho puede ser discutible y discutido desde hoy mismo, quizá mañana, a no más tardar pasado... que todo cambia y tú habrás de decidir cómo, cuándo, cuánto y cómo, decidir incluso decidir.

Regresa a ti y toma el control de tu existencia, ahora que aún existes (quién sabe hasta cuándo) y mientras dure. Ama la vida tal y cómo se te presenta, ama lo que eres y fuiste, desde lo que estás llamado a ser. Ama finalmente a los que -junto a ti- son como son. No hay deuda ni contrato legítimo, en lo que respecta al alma. Toma el control por primera vez, sin miedo o pese al miedo a hacerlo. Podrás programar tu vida, siempre en la medida en que sepas aprender a escucharte. No esperes, ¿qué te dice -aquí mismo, ahora mismo- el corazón?